Dopaje: la UCI tuvo trato a favor de Armstrong

Un informe indica que la Unión Ciclista Internacional vio al texano como la opción para el “renacimiento” de ese deporte

El informe de una comisión independiente publicado este lunes señaló que no hay pruebas de corrupción por parte de la Unión Ciclista Internacional (UCI) en el caso de Lance Armstrong, pero sí acusó al organismo de trato de favor hacia el excorredor texano, suspendido de por vida por dopaje.

"Hubo un trato de favor hacia Lance Armstrong", subraya la Cycling Independent Reform Commission (CIRC). Su informe de 227 páginas se hizo público el lunes y no contiene ninguna gran revelación, pero apunta la proximidad de exdirigentes de la UCI con el hombre que llegó a ganar siete Tours de Francia y que después fue desposeído de los mismos al confesar que se había dopado durante su carrera.

"La UCI lo vio cómo la opción ideal para el renacimiento de este deporte después del escándalo del Festina (en el Tour-1998", estimó la CIRC. Tanto su nacionalidad estadounidense, que "abrió el ciclismo a un nuevo continente", como su condición de superviviente de un cáncer contribuyeron en su opinión a convertirlo en "una estrella mundial".

Los tres investigadores establecieron también, después de trece meses de trabajo, que en varias ocasiones la UCI no aplicó sus propias reglas. Fue así con los certificados médicos establecidos a posteriori para justificar la utilización de corticoides, tanto para el francés Laurent Brochard en su título mundial de 1997 como para Lance Armstrong en el Tour de 1999.

Intercambio de favores

 En el informe se señala la ausencia de pruebas sobre otros dos casos, que han nutrido las tesis sobre la protección con la que habría contado Armstrong durante su carrera, en lo referente a su falso control positivo del Tour de Suiza de 2011 y en la financiación parcial por parte de Armstrong del 'informe Vrijman', encargado por la UCI en 2005 y que tenía como misión investigar revelaciones sobre dopaje que se referían a él.

El texano, apartado del deporte de competición en 2012, después de su suspensión por parte de la Agencia Antidopaje Estadounidense (USADA), se habría beneficiado, eso sí, de un trato de favor durante años. Por ejemplo, con la posibilidad de volver a competir a principios de 2009, con unos días de adelanto en relación a la fecha reglamentaria.

En conclusión, según resume el informe, "la dirección de la UCI no sabía diferenciar entre el héroe Armstrong, el siete veces vencedor del Tour superviviente de un cáncer y modelo para miles de aficionados, y el Armstrong corredor, que debía tener los mismos derechos y obligaciones que cualquier otro ciclista profesional".

"Había un intercambio tácito de favores entre los dirigentes de la UCI y Lance Armstrong, y establecieron un frente común contra cualquiera que se atreviera a atacarle", explicó la CIRC.

"La UCI no trató de impedir que Armstrong fuera sometido a controles en distintas ocasiones. Sin embargo, no buscó de manera activa corroborar si las acusaciones de dopaje tenían fundamento. Adoptó una posición defensiva, como si cada ataque a Armstrong fuera un ataque contra el ciclismo y contra la UCI".

Déficit de buen gobierno

La comisión presidida por el suizo Dick Marty, un jurista que investigó sobre las prisiones de la CIA, se muestra severa con los dos predecesores de Brian Cookson, el británico que preside la UCI desde 2013, que fueron el irlandés Pat McQuaid y sobre todo el holandés Hein Verbruggen, el todopoderoso presidente de la UCI hasta 2005 y que continuó siendo influyente después.

"Las decisiones tomadas por la directiva de la UCI en el pasado minaron los esfuerzos de la lucha antidopaje", estima la CIRC, que ataca la política llevada hasta 2006, calificándola como "insuficiente" y preocupada por su imagen, buscando más el lado cuantitativo.

A partir de 2006, bajo la presidencia de Pat McQuaid, el período está "marcado por mejoras constantes y una voluntad creciente de lucha contra el dopaje al nivel de su raíz", reconoce el informe.

La gestión de las crisis (Armstrong, Contador), los conflictos con otros actores de la lucha antidopaje, las estrechas relaciones con corredores -especialmente Armstrong- y el problema del gobierno de la Federación "arruinaron la credibilidad de la UCI a los ojos del público". De ahí la voluntad de la dirección actual de esclarecer la situación después del sismo provocado por el 'caso Armstrong'.

"Muy pocos deportes, puede que ningún otro, han aceptado someterse a un examen independiente tan amplio", afirmó Brian Cookson. "Está claro que la UCI ha sufrido de manera severa un déficit de buen gobierno, con individuos que tomaban en solitario decisiones que eran cruciales", apuntó el actual presidente de la UCI.


Fuente: AFP

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