Djokovic ganó en su año demoledor

El número uno del mundo derrotó a Roger Federer y ganó su tercer Grand Slam 2015

El serbio Novak Djokovic conquistó este domingo su segunda corona de un US Open al derrotar al suizo Roger Federer en cuatro reñidos sets por 6-4, 5-7, 6-4, 6-4, en el cemento de Flushing Meadows, Nueva York.

Djokovic, número uno del mundo, conquistó así su 10º título de Gran Slam y segundo del US Open, luego del conquistado en 2011, cuando venció a Rafael Nadal en la final.

El serbio, de 28 años, amplía así su brillante palmarés donde se cuentan cinco Abiertos de Australia (2008, 2011, 2012, 2013 y 2015), tres Wimbledon (2011, 2014 y 2015) y ahora dos US Open.

Se le resiste Roland Garros. Este año increíblemente porque su verdugo no fue el favorito –por tratarse del polvo de ladrillo– Rafael Nadal sino el suizo Stan Wawrinka.

En 2012, 2014 y 2015 llegó a la final y perdió.

Pero eso no le quita grandeza al serbio. Más bien le ha de inyectar ambición y motivación para las temporadas venideras.

El 2015 de Djokovic es simplemente espectacular. Se coronó en tres de los cuatro Grand Slams y jugó todas las finales.

Ya acumula siete títulos: Masters 1000 de Roma, Masters 1000 de Monte Carlo, Masters 1000 de Miami y Masters 1000 de Indian Wells, además de los reseñados Grandes.

Mucho se habló a lo largo de la temporada sobre Djokovic compitiendo contra el mismo Djokovic por lo que fuera su temporada 2011 donde logró asaltar el número uno en Wimbledon y ganar la friolera de 10 títulos: US Open, Masters 1000 de Canadá, Wimbledon, Masters 1000 de Roma, Masters 1000 de Madrid, ATP 500 de Belgrado, Masters 1000 de Miami, Masters 1000 de Indian Wells, ATP 500 de Dubái y el Abierto de Australia.

La gran diferencia, que por ahora se decanta numéricamente a favor de ese 2011, fue que Djokovic pudo domesticar a la bestia de Rafael Nadal ganándole una a una varias batallas finales, incluidas varias sobre polvo de ladrillo, la especialidad del español.

Parecía difícil volver a tener semejante desempeño.

Pero Djokovic lo está teniendo. En una temporada donde los talentos que vienen detrás de los fenómenos no terminan de cristalizar, donde Rafa Nadal ha pasado por horas bajas y donde Federer sigue de primavera.

El gran mérito de este triunfo fue volver a ganarle al suizo en un historial impactante de 21 triunfos por cada lado.

Federer, segundo del ranking de la ATP, fracasó en conseguir su séptimo título del Abierto neoyorquino, jugando su primera final en Flushing Meadows desde la que perdió en 2009 ante el argentino Juan Martín del Potro.

Sin embargo, demostró estar vigente e hizo, tal vez, el mejor anuncio del certamen: “El año próximo me gustaría volver”. El placer del tenis los espera a los dos.