Del Vasco Ostolaza al Vasco Arruabarrena

Para encontrar otro arranque del equipo tricolor similar al actual hay que remontarse al Clasificatorio 2004

Uno de los puntos importantes que remarcó Jorge Goncálvez en su debut como técnico de Peñarol fue que su equipo no recibió goles frente a El Tanque Sisley. No es para menos: en las seis fechas anteriores los goleros aurinegros fueron a buscar 10 veces la pelota adentro del arco. Evitar los goles es tan o más importante que hacerlos. Por eso lo destacó Goncálvez y en eso trabaja bastante Rodolfo Arruabarrena: Nacional recibió apenas tres en lo que va del Apertura y para encontrar una campaña similar, hay que remontarse al Clasificatorio 2004, cuando a los tricolores los dirigía Santiago Ostolaza, otro Vasco.

Nacional ha recibido menos de medio gol por partido o, uno cada 210 minutos en los 630 disputados del Apertura. Un buen golero y zagueros que jueguen en coordinación con los volantes, son los ingredientes para que los ataques rivales no terminen en la red. Trabajo corporativo, que va más allá de los nombres propios. Siempre, en todo equipo, hay titulares y suplentes, pero lo ideal es que cuando estos tengan que entrar, el rendimiento colectivo no se resienta. Ese es un trabajo del entrenador y sus colaboradores.

Nacional es un ejemplo de esto en el corto lapso del torneo. Cuando Leonardo Burián sustituyó a Jorge Bava mantuvo el arco en cero; cuando faltaron Andrés Scotti o Guillermo De Los Santos, Ismael Benegas se acopló muy bien. En el mediocampo, el mojón es Diego Arismendi, pero Maximiliano Calzada y Álvaro Fernández también cumplen sus respectivos roles  para recuperar la pelota y entregársela a un compañero.

El primer defecto que halló Arruabarrena cuando llegó a dirigir el plantel que él no había armado, fue el rendimiento defensivo. En su debut, Nacional recibió tres goles contra Bella Vista. No le encontró la vuelta rápidamente y lo terminó sufriendo en el clásico, donde recibió tres goles.

Mejorar ese aspecto fue uno de los puntos clave en la elaboración del plantel para actual temporada. Se fueron Christian Núñez, Adrián Romero, Efraín Cortés y Alejandro Lembo, y llegaron Guillermo De Los Santos, Caué Fernándes e Ismael Benegas. Arruabarrena empezó la pretemporada ensayando con línea de tres, pero los resultados en los amistosos le hicieron cambiar de idea.

Así armó la defensa con el tradicional sistema de línea de cuatro (aunque en ocasiones ha formado con tres y dos carrileros), el doble cinco con Arismendi y Calzada, y la compañía por las bandas de Fernández o De Pena, de acuerdo a los rendimientos y las eventualidades de cada partido.

Adrián Argachá, jugador surgido en las inferiores de Nacional, le marcó el primer gol. El ahora futbolista de Sud América recogió afuera del área grande una pelota rechazada por la defensa y remató contra el caño. Los otros dos goles los recibió contra Danubio, donde los errores individuales de los zagueros resultaron evidentes, además de que a los 30 minutos, cuando ya perdía 1-0, fue expulsado Guillermo De Los Santos.

Después, mantuvo la regularidad. Es difícil entrarle a la defensa y en ataque, siempre encuentra espacio para marcar goles, aunque sea solamente uno, como lo hizo frente a Racing, Rentistas, River Plate y El Tanque Sisley. Éste equipo también merece un punto aparte, porque dentro de su modestia, también ha recibido solo tres goles.

La campaña de Nacional en el Clasificatorio 2004, dirigido por el Vasco Ostolaza tiene puntos en común con la actual. En las primeras siete fechas del torneo recibió apenas tres goles y marcó 10, igual que en la actualidad.

Óscar Morales era un baluarte en el mediocampo, donde comienza la recuperación de la pelota, igual que ahora es Diego Arismendi. Integraba aquel plantel Alexander Medina, aunque entonces actuaba más que ahora.

La diferencia es que aquel Nacional sumaba 13 puntos en ese tramo porque había perdido dos partidos y el actual tiene 18 y solo una derrota.


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