Del retiro a una oportunidad única

Dejó el boxeo y subió hasta más de 90 kilos pero no aguantó, para Chris Namús los puños y el cuadrilátero son la vida misma; por eso volvió con ilusión renovada y el 27 de este mes peleará por cinco títulos mundiales
Chris Namús mantiene la sonrisa, la esencia del barrio y el carisma a prueba de cicatrices. En esto del boxeo le ha tocado ganar y perder, reír y llorar. Caerse, pero siempre levantarse. Su última pelea no fue la del pasado 19 de diciembre contra la brasileña Silvana Lima da Silva. Fue contra la balanza. Y ganó. Tanto que el 2016 llegó con la gran oportunidad de su carrera: pelear por títulos mundiales importantes.

"Estuve parada casi dos años", cuenta Chris a Referí en el American Box Club, donde se entrena.

"Tuve un tiempo que decidí que no quería boxear más. Pero fue una locura que me duró dos o tres meses. Todo empezó por un tema hormonal que no me permitía lograr regularizar mi peso corporal, que es fundamental en el boxeo. Todo me hacía frustrar y decidí una pausa", explica.

Namús hizo toda su carrera en peso súper ligero (63,500 kilos máximo). Pero la inactividad la hizo superar la barrera de los 90 k.

Macarena Fagúndez, su preparadora física desde hace un año y medio, agrega detalles: "Para un deportista, dejar la actividad física, por el gasto calórico, lo hace subir de peso enseguida, y más si no se cuida en las comidas".

Namús estuvo un tiempo dando clases de boxeo. Pero no pudo resistir mucho tiempo volver a la competición.

"Primero empecé a moverme porque extrañaba el gimnasio y tenía ganas de bajar de peso", dice.

El trabajo de su nueva profe fue clave para destrabar el tema del peso: "Empecé a ver el fenómeno desde su perspectiva de mujer, a analizar cómo entrenaba, cómo comía, qué le subía la ansiedad; chequeamos el tema hormonal, consultamos a una nutricionista y empecé a controlar su alimentación. Así, el peso se empezó a destrabar y ella se empezó a motivar", explica Fagúndez.

Namús se sincera: "Nunca me gustó la parte física, la hago porque es fundamental en este deporte. Pero Macarena es la primera mujer con la que trabajo y ha logrado motivarme en cada entrenamiento".

Y así se gestó su vuelta al ring. En abril de 2015 le ganó por puntos a la argentina Roxana Laborde en Colonia. En diciembre también venció en las tarjetas a Lima da Silva.

"El año pasado fue como un proceso de preparación para pelear este año algún título del mundo y en el exterior", dice Namús que ahora maneja su propia carrera.

El próximo 27 de febrero, en la ciudad alemana de Halle, la uruguaya se medirá contra la colombina-noruega Cecilia Braekhus quien expondrá sus cinco títulos mundiales de los pesos welter.

Braekhus, de 34 años, nació en Cartagena pero fue adoptada por padres noruegos. Está invicta en 27 peleas y en 2014 fue considerada la mejor boxeadora libra por libra, la misma carta de presentación de Floyd Mayweather.

"Es técnica, rápida, prolija, muy inteligente; tiene un boxeo muy olímpico, tiene 80 peleas amateur de las que ganó 75, más las 27 profesionales. No la veo con tanta pegada, pero eso depende del momento. En el boxeo se dice que con una mano fuiste", dice Chris que tiene un rércord de 21 peleas ganadas y tres perdidas.

Su entrenador, Gabriel Belela, ve cada día videos de la rival planificando al detalle la pelea. "Cuando nos ofrecieron la pelea no lo dudamos, Chris es una boxeadora que le puede dar batalla a cualquiera", afirma.

Braekhus peleó por última vez en noviembre de 2014. Estuvo mucho tiempo parada por una fractura en la pierna y está obligada a exponer sus títulos mundiales para no perderlos.

Sus cintos pertenecen a las cuatro organizaciones de boxeo más importantes: el Consejo Mundial (VMB), la Organización Mundial (OMB), la Asociación Mundial (AMB) y la Federación Internacional (FIB) y también a otra de menor jerarquía: la Organización Interncional de Boxeo (IBO).

Namús es campeona mundial desde 2010 de la Federación Mundial Profesional de Boxeo, una entidad menor en el mundo de los púgiles.

"La diferencia entre estas organizaciones son la antigüedad y la trayectoria. Ahora voy a pelear por las grandes organizaciones, las históricas. Con el paso del tiempo se fueron creando otras organizaciones que son menos importantes porque no tienen tanta historia, pero no dejan de ser organizaciones mundiales", explica.

Tras probar el retiro, Namús sueña ahora en grande: "Me tengo mucha fe, sé que va a ser muy difícil pero la idea es estar a la altura del acontecimiento, ganando o perdiendo", afirma.

"Esta pelea nos puede abrir un montón de puertas, sobre todo en Europa", agrega Belela.

Por eso Namús no mira mucho el futuro si bien quiere ser madre cuando llegue a los 30: "Siempre fui de vivir el día a día", expresa. Y ahora lo mejor está por venir.

Gabriel Belela
"Esta pelea es la que todo boxeador sueña. No estamos en el momento justo para pelear porque estuvimos parados mucho tiempo y porque cuesta volver, pero también hay un plus de motivación de pelear por algo tan importante".

Macarena Fagúndez
"Chris tiene mucho de eso que tiene el uruguayo, la garra charrúa, que es creer o reventar, y la acompaña el hecho de estar en uno de sus mejores momentos físicos. Vamos a ir a ganar, pero la idea siempre es hacer un buen papel".


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