¡Dejen en paz a Luis!

El entorno de la selección trabaja para que la ansiedad no desborde a Suárez y no cometa un error en su proceso recuperación; Tabárez no cambia la planificación y sus compañeros no quieren presionarlo para que vuelva

En la carrera contra el tiempo que juega Luis Suárez la trampa está a la vuelta de la esquina. Un paso en falso puede ser letal. Un pique de más o una exigencia fuera de lo debido se puede pagar caro para el jugador más influyente de la selección uruguaya..

Por eso, hoy, cuando el país entero está en vilo siguiendo la recuperación del goleador, desde el entorno de la celeste, sin nada planificado ni mucho menos, surgen voces coincidentes de que lo mejor es dejarlo en paz.

La idea de sus compañeros, el cuerpo técnico y la sanidad pasa por no dejarse atrapar por la locura generalizada que se vive con la lesión del salteño.

Está claro que la noticia pegó durísimo en el plantel. Una frase del capitán Diego Lugano lo resume todo: “Cualquiera de nosotros le daría una de sus rodillas a Luis para que juegue el Mundial”.

Pero superado el primer impacto, ahora se inicia la etapa más dura para el salteño, la de la recuperación.

La consigna es clara. No presionarlo. Que cumpla los tiempos de recuperación.

“Estamos todo un poco desanimados por lo que le pasó a Luis pero tendremos que dejarlo un poco en paz, sobre todo de mente, para no meterle la ansiedad de que tiene que llegar al Mundial”, dijo su compañero de ofensiva Edinson Cavani.

El técnico Oscar Tabárez opinó en el mismo sentido y dijo que la lesión de Suárez no modificará nada de los planificado.

“Lo de Luis dependerá de cómo evolucione su rodilla, no tenemos duda sobre lo que va a poner él del entusiasmo y fe que tiene, sus condiciones, pero hay cosas que no las vamos a saber hasta que la realidad lo diga. Lo que tenemos claro es que nuestra principal preocupación es la salud del jugador. Lo ponemos en letra de imprenta. Va en consonancia con las ganas que tenemos al contemplar su salud que lo pueda hacer participar. Ninguna aceleración de plazos, ningún riesgo necesario van a ayudar. Pensamos ser muy cautos, y además a través del médico, que recalco: es la única persona que puede dar información autentica sobre el asunto Luis Suarez. Hoy muchos trascendidos que venía, estoy seguro que la sanidad no dio esa noticia. El doctor está acá, hay asuntos médicos que no puedo hablar, siempre estoy informado, si me hago cargo de cómo se procedió. Desde el momento que se dio el dolor hasta el comunicado, porque creo que tenemos un poco de experiencia, sabemos lo que es un jugador del calibre de Luis, conocido
en todo el mundo, desde un primer momento quisimos dar información acertada en hechos, y no simplemente decir se lesiono”.

Tabárez dijo que la lesión de Suárez no genera trastornos en la prelación.

“En nada, no cambia en nada. Estamos llevando a cabo la planificación. En este momento Luis Suarez no está en condiciones de entrenar. Más allá que tenemos ilusiones de que pueda estar, en ese momento tenemos que entrenar con el grupo a disposición, lo estamos haciendo bien, no ha cambiado en nada la planificación. Si estuviera Luis, se hubiera hecho lo mismo. Desde ese punto de vista no cambia nada”.

El conductor celeste pidió no llevar el tema al límite del drama.

“Esto es lo mismo que cuando le pasa a un familiar. ¿Qué es lo primero? Preocupación, pero esa preocupación no tiene que encaminarse hacia el drama sino en hacer cosas que estén en consonancia con el motivo por el que estamos acá, que es una preparación para el Mundial”.

Tabárez no anticipó nada e indicó que: “La lista se va a saber el  2 de junio, en función de eso si Suárez va cuando va a jugar. Depende de que pasen un montón de cosas que todavía no las sabemos. Me siento profesional, no soy ni adivino ni predictor”.

Por su parte el jefe de la sanidad, Alberto Pan, es la única autoridad designada por el cuerpo técnico para hablar del tema de Luis Suárez.

El jefe de la sanidad tampoco quiere apurar a Luisito. Conocedor de estos temas, sabe que un paso en falso tiene un costo demasiado elevado.

“Va a volver al Complejo cuando tenga que incorporar a su trabajo elementos que no tenga en su domicilio. No podemos tener certezas absolutas ni pasos claros. Esto es día a día”.

Desde algún sillón de su casa Luis mira todo lo que sucede a su alrededor. Es difícil imaginarlo sin que la ansiedad lo desborde. El país entero lo espera para el Mundial. La locura que se generó el día de su intervención jamás se vivió en este país. Ahora es tiempo de paz. Sus compañeros claman para no generarle presión.


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