Defensor suma a un pibe curtido

Rúben Bentancourt saltó a la fama en la sub20 por su parecido con Cavani; ahora se sumó al violeta luego de pasar por Holanda e Italia

Apenas tiene 21 años pero varias millas recorridas por el mundo, en una carrera en la que alternó el potrero de la Curva de Maroñas, la frialdad del fútbol de Holanda, la dificultad de los defensas en Italia y el amor por la selección uruguaya hasta llegar al presente en Defensor Sporting.

Es Rúben Bentancourt, el pibe nacido en Salto que hizo sus primeras armas en Danubio, que fue el trampolín que lo catapultó a las selecciones juveniles de Uruguay, donde su parecido físico con Edinson Cavani, con quien además comparte departamento natal y conoce personalmente, llamó la atención de la prensa mundial.

Rápido, dúctil con la pelota y un olfato goleador respetable tentaron a PSV Eindhoven que lo compró en el año 2011 con el propósito de que terminara la formación juvenil en los Países Bajos como proyecto a futuro.

Apenas un año después, desarrollado físicamente, estaba listo para el salto a Primera y PSV lo cedió a Jong PSV, en la 2ª división de Holanda, donde ganó rodaje y un boleto al duro fútbol italiano.

Una llamada desde Atalanta y un cheque por € 1.500.000 depositaron a Bentancourt en Italia, donde la comparación con Cavani se hizo aún más fuerte y luego un pasaje a préstamo por Bologna, donde compartió vestuario con Diego Pérez y Mathías Abero, para llegar a este presente violeta.

“En PSV de Holanda pude terminar las juveniles y en su momento creo que fue una buena opción para mi formación. Después surgió la idea de poder llegar a Atalanta en un contrato largo y pude debutar en Serie A. El problema es que el capitán juega en mi puesto y el Tanque (el argentino Germán Denis), es titular siempre, por lo que no tenía tantos minutos. De ahí llegué a Bologna con toda la expectativa, pero compraron el club, llegaron autoridades nuevas y cambiaron a la mayoría del plantel, por lo que tuve que buscarme un destino nuevo y ahí por suerte surgió la chance de Defensor Sporting para volver a Uruguay y estar cerca de mi familia”, cuenta el salteño, tímido, luego del entrenamiento en el Complejo de Pichincha.
Bentancourt es el menor de una familia que comparte con cuatro hermanas y se reconoce como el mimado de la casa, aunque le tocó atravesar un golpe duro hace poco más de un año, cuando perdió a su madre.

“Hoy me siento muy bien. Hablo mucho con mi papá y ahora estoy contento. Ahora son días muy lindos porque me pude sumar al grupo al que quería llegar. Estoy feliz de estar en Uruguay con mi familia. Era algo que necesitaba. Llego a un equipo armado que me recibió muy bien y ya estoy mentalizado en hacer las cosas bien”, agrega.

El proceso de selecciones nacionales le permitió a Bentancourt no sentirse solo en esta nueva etapa, ya que compartió la selección juvenil con Leonardo Pais y Federico Gino Acevedo.

Con la llegada de Jaime Báez, Defensor Sporting suma 5 delanteros, si se tiene en cuenta a Ignacio Risso, Nicolás Olivera, Matías Alonso, Báez y el propio Bentancourt: “En ataque hay jugadores muy buenos y eso obliga a dejar el máximo en cada práctica para complicarle la vida al técnico”.

Cuando decidió volver a Uruguay pensó en Danubio, pero la llamada de Richard Marchelli y la falta de interés por el club de la Curva de Maroñas inclinaron la balanza: “De Danubio no me llamó nadie, pero ya está. Estoy muy contento de estar en Defensor Sporting; era el club al que quería venir para estar cerca de la familia”.


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