Defensor lo marcó a fuego

Los violetas vencieron 4-0 a Wanderers en su visita al Prado, por el oportunismo, la paciencia y las fortalezas ofensivas

Todo a su tiempo. Como para que el éxito se disfrute aún más, y para que las emociones transcurran por todas las etapas a lo largo de 90 minutos en los que el estado de ánimo de los hinchas va mutando entre las certezas y la incertidumbre, porque Defensor Sporting se anotó una goleada 4-0 ante Wanderers en su visita al Viera, pero para firmar esa pomposa victoria, tuvo que sacar a relucir sus mejores argumentos que le permitieran sostener el embate de un equipo bohemio que no se la quiso hacer fácil a los dirigidos por Tabaré Silva.

Si el partido se analiza a partir del marcador final, no caben dudas acerca de la imposición de Defensor Sporting. Y cuando  se comienza a desmenuzar el rendimiento de los ganadores, se consigue comprender el real valor del éxito de los violetas. Por la forma en la que lo alcanzó y por los procesos de calidad que utilizó para dejar su huella en el Prado.

Son varias las razones que permiten destacar el valor del éxito. Por lo pronto, y para empezar por orden cronológico, por el oportunismo de Ramón Arias, quien a los dos minutos, en el primer ataque de Defensor Sporting, saltó solo a cabecear un córners y estableció el 1-0 que sirvió para marcar el rumbo del partido.

Ese cabezazo sin ninguna resistencia de un equipo que entró desatento, le brindó a Defensor Sporting la chance de manejar el partido desde la tranquilidad de la ventaja en el marcador y obligó a Wanderers a pelear en un escenario adversidad, dominado por la ansiedad y el apuro para resolver todo en una jugada.

A Wanderers le costó entrar en partido, aunque, lentamente, con el fútbol de Maxi Rodríguez comenzó a marcar la cancha y la aspiración de pelear por la victoria. Defensor Sporting perdió el control de la zona media y el local dispuso de las mejores ocasiones, cuando promediaba el primer tiempo. Solo le faltó puntería.

Defensor Sporting, vestido con el overol que tan bien le sienta, porque defendió con el alma de siempre para mantener su arco en cero, pudo ampliar cuando otro descuido de la defensa bohemia –el segundo en ese período– y ante el reclamo de posición adelantada de la tribuna, Aníbal Hernández se metió entre los zagueros, definió por encima de Diego Pérez y el balón se fue apenas afuera.

En la defensa está otra de las razones del éxito violeta. Porque Defensor Sporting tuvo paciencia para esperar, con una línea de cuatro que jugó en gran nivel y aguantó el mejor momento de Wanderers, que se extendió hasta cuando promediaba el complemento. Albarracín ingresó en gran nivel y fue pieza importante en los locales, Javier Cabrera se metió en partido y le generó serios problemas a Herrera. De contragolpe, a los 52 minutos no terminó bien un contragolpe que protagonizaron Cabrera, Mercado y Albarracín. Y Defensor Sporting le mostró los privilegios que brinda la efectividad: en su cuarto remate al arco y en su tercera ocasión de gol, a los 54 minutos, un error de Olivera en la salida, Hernández la transformó, con singular oportunismo y velocidad, en el 2-0.

Wanderer siguió peleando por el triunfo. Cabrera le hizo un surco a la cancha y puso dos pelotas de gol en el corazón del área, pero Mercado no estuvo a la altura de las circunstancias. Sorpresivamente el técnico Arias sacó de la cancha al mejor bohemio.

Entonces, el oportunismo de Arias en el inicio y la transición de casi una hora por la que pasó Defensor Sporting en la que resistió el fútbol del rival, se completó, para felicidad de los hinchas violetas, con las fortalezas ofensivas: a los 84’ y 85’ Diego “Torito” Rodríguez e Ignacio Risso, respectivamente, establecieron los goles que firmaron el 4-0 en una tarde en la que los violetas marcaron a fuego su visita al Viera. Como para demostrar que Defensor Sporting quiere ser animador del Troneo Apertura y aspirante a la corona, a pesar de los cambios de técnico y de todo lo que se habló en el receso.


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