De todo menos fútbol

Baldivieso apunta a motivar a sus claves con un discurso nacionalista y entrenamiento de corte militar
La liga menos competitiva del continente, un fútbol pobre y descolorido, problemas institucionales, un presidente preso, jugadores que renuncian, técnicos que duran en el cargo menos de 48 horas y un ídolo que agarró el fierro caliente de conducir a la selección.

Esa es la radiografía de Bolivia, rival de Uruguay el próximo jueves en el inicio de las eliminatorias rumbo a Rusia 2018.

La cúpula de la Federación Boliviana de Fútbol se sometió a una remoción, tras la detención en julio pasado de su entonces presidente Carlos Chávez, también tesorero de la Conmebol, por una investigación por corrupción.

Disciplina, valor y patriotismo
Guiados por militares, los seleccionados de Bolivia dispararon al blanco en el polígono del Ejército de La Paz, como parte del plan de motivación del técnico Julio César Baldivieso.

La idea del entrenador, que agarró un equipo desmotivado, es inculcarle disciplina y patriotismo al equipo en una preparación contrarreloj para su debut.

Mientras el resto de las selecciones esperan a sus futbolistas para ajustar detalles tácticos, trabajar con pelota y planificar el scouting para analizar las falencias del rival, los jugadores de Bolivia pasaron un día cantando canciones patrias y disparando antiguos fusiles M16.

Con este acercamiento a escuelas militares, Baldivieso intenta "cambiar el chip" a su equipo luego de la catastrófica goleada 7-0 ante Argentina en un partido amistoso previo al inicio del certamen, apelando a valores como disciplina y patriotismo.

De fútbol, poco. Baldivieso, hijo de un policía, invitó a dar una charla al director del Colegio Militar del ejército boliviano, Augusto Arévalo y está convencido de que el patriotismo será clave para hacer una buena eliminatoria.

Incluso el último futbolista en incorporarse a la concentración fue Jhasmani Campos, quien se mostró encantado con la idea: "Necesitamos guerreros, necesitamos el día 8 entrar (frente a Uruguay) como leones y hacer respetar nuestra casa".

En esa línea, el argentino Jorge Cámpora declaró: "mi sueño y el del cuerpo técnico es que todos los jugadores se redescubran como líderes, nosotros necesitamos que cada uno de los futbolistas sea líder en la cancha".

Altas y bajas del equipo
Bolivia decidió excluir al volante Martín Smedberg, pero recuperó al argentino naturalizado Damián Lizio para su debut ante Uruguay.

Smedberg espera el nacimiento de su primer hijo y por ese motivo se desestimó su convocatoria.

La baja del volante se suma a las renuncias del histórico capitán Ronald Raldes y de su ariete Marcelo Martins Moreno, quienes expresaron sus diferencias públicas con Baldivieso.

El arquero Rómel Quiñónez también fue desafectado por una lesión en la mano y se sumó al delantero Rodrigo Ramallo, quien sufrió un pequeño desgarro en el tendón de aquiles.

La selección boliviana tampoco contará con el volante Danny Bejarano, pues su club griego Panetolikos decidió no cederlo con la suficiente anticipación.

Pero la buena noticia fue la recuperación de Lizio, quien ocupará el lugar de Smedberg.
El jugador de Bolívar fue marginado inicialmente de una primera convocatoria, casi a principios de este mes, por una distensión de ligamentos.

"Tranquiliza mucho más el hecho que se ha sumado Damián Lizio", señaló el técnico.

Bolivia se prepara para recibir a Uruguay entre himno patrio y las balas del ejército.

Populares de la sección