De rebote, viaja con aire

Peñarol no repitió su buena actuación del sábado ante Cerro y tras un buen comienzo, se quedó sin fútbol, se llenó de nervios e imprecisiones aunque ganó 2-0 con goles donde las pelotas que se desviaron en los rivales; tiene oxígeno para la revancha

¿Usted puede creer que muchos hinchas de Peñarol se fueron calientes pese a ganar 2-0? Sí, fue de esa forma.

Quizás se habían hecho mayores expectativas por lo bueno mostrado el pasado sábado. Lo que queda claro es que el equipo tiene que mejorar muchísimo y no caer en los baches que cae, tal como quedó demostrado ayer en el 2-0 ante Jorge Wilstermann.

El inicio del partido se puede decir que fue casi un calco de lo que ocurrió ante Cerro el sábado pasado. Es que Peñarol se encontró con un gol bastante temprano que le dio cierta libertad para jugar con otra tranquilidad, más allá de que la diferencia de tantos es trascendente en esta Copa Sudamericana. Pero no es lo mismo empezar ganando de entrada que encontrar la ventaja con el correr del tiempo, porque a veces, los nervios traicionan.

Una de las mayores virtudes del equipo de Jorge Fossati fue la presión constante que ejerció sobre su rival. Y lo mejor: en eso, colaboraron todos.

Entonces, el golazo del Japo Rodríguez a los 11 minutos, invitaba a los manyas a soñar. Porque además, el propio Japo y Jonathan Rodríguez comenzaron jugando con sexta velocidad. Estaban una jugada adelantados a sus rivales.

El conjunto boliviano –muy modesto por cierto– golpeó muchísimo, pero, sin embargo, la primera amarilla se la llevó Pacheco por una plancha que le pudo haber costado un poco más cara.

Peñarol amagó con ser un vendaval en los minutos iniciales, pero el 1-0 no solo lo tranquilizó, sino que pareció frenarlo.

Fue debido a eso que el partido se tornó muy friccionado, con escasas llegadas de peligro porque Jorge Wilstermann se defendía con todo.

La transición de defensa a ataque con velocidad, precisión y también con desborde que le habían dado los carrileros contra Cerro, no aparecía. Diogo Silvestre hizo alguna jugada esporádica, pero en ofensiva, se mostró en escasas oportunidades. Rodales ni eso. Entonces todo dependía de lo que pudieran inventar Pacheco y el Japo desde la media cancha.

Eso hizo que Peñarol se fuera apagando con el correr de los minutos, más allá de que nunca pasó zozobras defensivas porque el rival abdicó de atacar.

Así comenzaron las imprecisiones con pelota –una “especialidad” del fútbol uruguayo– y de esa forma, se le brindaba un aire fundamental al rival que hacía su negocio.

Zalayeta, un jugador con clase, volvió a defeccionar como contra Cerro. Jugaba detrás de sus marcadores y no podía hacerse de la pelota. Con su experiencia y sus conocimientos, debería aportar mucho más de lo que mostró hasta ahora.

Ya con el comienzo del complemento, la luz de alarma porque no llegaba el fútbol tan esperado, se encendió. Algo similar le había ocurrido a este mismo equipo entre el gran encuentro contra Ferro y lo poco que mostró ante Olimpo.

¿Qué es lo que sucede? ¿Se pierde la memoria en tan poco tiempo? Quizás el tema pasa porque recién salen de la pretemporada y no están acostumbrados a jugar cada cuatro días. Pero van a tener que hacerlo si quieren conseguir resultados en ambos torneos.

Fossati recurrió a los cambios. Primero Orteman por un golpeado Valdez y pasó a jugar con cuatro atrás. Luego, ya a los 70’, ingresó Juan Manuel Olivera por un insípido Zalayeta. Y los minutos pasaban...

Solamente una muy buena volea de Pacheco que el arquero Dituro notablemente tiró al córner. Pero fue muy poco. Demasiado.

El desconcierto se apoderó de los jugadores –con nerviosismo incluido– y hasta los hinchas comenzaron a silbar. Claro, llegaron 40 mil y esperaban mucho más.

Llegó el turno para un tiro a boca de jarro de Píriz en el área que fue despejado por un zaguero con la mano en la línea. El juez se comió el penal.

Hasta que faltando solo 5 minutos llegó el segundo a cargo de Jonathan Rodríguez que le da oxígeno para la revancha y la búsqueda de la clasificación.

Lo de Peñarol fue un problema de memoria. De esa memoria futbolística que siempre es necesaria. El equipo no la tuvo a corto plazo, no repitió lo muy bueno que se vio ante Cerro.

La ficha
Peñarol 2:0 Jorge Wilstermann
Peñarol: Pablo Migliore, Carlos Valdez, Damián Macaluso, Gonzalo Viera, Andrés Rodales, Diogo Silvestre, Sebastián Píriz, Antonio Pacheco, Jorge Rodríguez, Marcelo Zalayeta y Jonathan Rodríguez.Director Técnico: Jorge Fossati. 
Jorge Wilstermann: Matías Dituro; Juan Carlos Zampiery, David Díaz, Cristhian Vargas, Juan Pablo Aponte; Alexis Bravo, José Carlos Barba, Roly Sejas, Augusto Andaveris; Carlos Neumann y Rodrigo Vargas Director Técnico: Jorge Baldivieso.
Cambios en Peñarol: 63' Sergio Orteman x Carlos Valdez, 69' Juan Manuel Olivera x Zalayeta y 75' Alejandro Silva x Antonio Pacheco.
Cambios en Jorge Wilstermann: 70' Félix Quero x C. Vargas, 90' Óscar Díaz x A. Bravo
Estadio: 
Centenario
Árbitro:
 Wilton Sampaio (Brasil)
Amarillas: Pacheco (P); Neumann, Vargas, Barba (JW)
Goles: 11' Jorge Rodríguez (P), 84 Jonathan Rodríguez (P)


Populares de la sección

Comentarios