De la plaza al bronce

En el ámbito comunitario detectaron un talento, que, tras moldearse en Olimpia y pulirse en China, hizo historia con dos podios panamericanos
El deporte comunitario como plataforma de alimentación del alto rendimiento. El disfrute antes que el esfuerzo. El trabajo metódico como vía de perfeccionamiento. El apoyo con recursos que van más allá de lo económico. Así pueden resumirse las razones del éxito de Víctor Rostagno, el chiquilín de 17 años y 1,55 m de estatura que le dio a Uruguay las primeras medallas de su historia en un Campeonato Panamericano de gimnasia artística.

Fue la semana pasada en Sucre, Bolivia. Ahí el defensor de Olimpia se colgó las preseas de bronce en suelo y salto en un torneo por aparatos (sin all-around).

"Cuando vivía en Las Piedras iba a la plaza de deportes 18 de Mayo, hacía natación y atletismo. Un día me probé en gimnasia, la profe vio que tenía facilidades y me ofreció hacer una prueba para entrar a Olimpia", contó a Referí.

Una muestra cabal de la importancia que tienen las plazas deportivas para nutrir después al deporte federado y a la alta competencia.

Porque de Las Piedras, Rostagno pasó a las manos de su actual entrenador, Mario Martínez.
"Estos logros son el producto de un trabajo de 12, 13 años que hace tres empezó a dar sus frutos. Esto es el comienzo, estamos entrando en un ciclo olímpico y hay mucho trabajo por delante", dijo el entrenador a Referí.

Rostagno empezó con ocho años. Entrenaba dos horas por día y finalmente pasó a practicar todos los días. Con los años consiguió que le dieran una beca completa en Olimpia.

En 2009 pasó a categoría libre y en 2010 defendió por primera vez a Uruguay en un Sudamericano infantil, en Bolivia, y terminó cuarto en barras paralelas.

Su primera medalla la ganó el año pasado en el Sudamericano juvenil (sub 18) de Santa Fe donde fue bronce en salto.

Deporte-sacrificio no


"Creo que en Uruguay repetimos varios clichés y nos vamos convenciendo de cosas que en realidad no son tan así. Una de ellas dice que al llegar a determinada edad el deportista tiene que dejar el deporte por los estudios o el trabajo. Y, sin embargo, se puede seguir entrenando. Otra cosa que repetimos es que hacer deporte es un sacrificio cuando en realidad el disfrute viene antes que el esfuerzo porque nadie se dedica al deporte si no le gusta", dice Martínez, a contramano del común denominador del discurso que se pregona en Uruguay.

Este año, junto a otros gimnastas y entrenadores, Rostagno se fue en marzo a entrenar tres meses a China.

¿Cómo se costeó ese viaje? Con un convenio de cooperación existente entre los gobiernos de Uruguay y China.

A través de ese convenio, Uruguay recibió el año pasado una donación de 1.000 canchas de tenis de mesa y una pedana completa de gimnasia con los cuatro aparatos para mujeres y los seis para varones. Después, eso sí, de largos trámites burocráticos que llevaron alrededor de dos años, el centro de gimnasia se montó en Salvador Mauá, en Canelones.

Rostagno se costeó el viaje a China gracias a un convenio entre Uruguay y ese país.

"Eso nos permite entrenar antes de los torneos en un lugar con condiciones similares a las que vamos a competir", dijo Rostagno.

"En China estuvimos con un entrenador de apellido Huang, uno de los mejores del país. Él sabía que éramos latinos y sabía hasta dónde llegábamos, pero entrenamos duro hasta que casi nos emparejamos con los chinos", comentó el gimnasta.

"Tenemos la suerte que la Senade (Secretaría Nacional del Deporte) y antes la Dinade ya nos venían apoyando. Antes de ir a China fuimos a Chile y Estados Unidos y esos entrenamientos nos ayudaron muchísimo a crecer. China los motivó, no fue un período grande como para crecer deportivamente pero sí volvieron empapados con otra energía, sobre todo cuando se dieron cuenta de que en algunas cosas eran tan buenos o mejores que algunos chinos", expresó Martínez.

Rostagno agregó que desde que compite en Sudamericanos infantiles, desde 2010, nunca puso plata de su bolsillo para defender a Uruguay. "Las únicas veces que pagué fue en torneos internacionales por clubes y ahí vendía rifas", comentó.

Los históricos bronces


"Al ser mi primera competencia en mayores, mi objetivo era llegar a alguna final", dijo Rostagno.

"En la prueba de suelo llegué a llorar de emoción cuando gané el bronce. No me lo esperaba: clasifiqué cuarto a la final y por el sorteo fui el segundo en competir. Sufrí unos nervios espantosos. Antes de entrar, en el gimnasio de calentamiento no pasa nada, pero cuando pasás el túnel y ves la tribuna y los jueces y estás vos solo te comen los nervios", confesó.

Eso fue el sábado. Al otro día volvió a colgarse la medalla de bronce en salto al relegar al uruguayo Cristhian Meneses –dos veces bronce a nivel sudamericano– al cuarto puesto.

Meneses ganó sus bronces en 2013 y 2014 y fue el primer varón uruguayo en subir a un podio en Sudamérica.

Al momento de analizar en qué se puede crecer, Martínez dijo: "Nos falta continuidad, perseverancia y permanencia al llegar a la edad adulta. Ahí tenemos muy pocos competidores y el nivel de afuera es muy fuerte. Ahora tenemos un buen centro, pero cualquier país vecino en cualquier municipio tiene más de un centro tan bueno o mejor que el nuestro. Esperemos que el de Canelones sea el primero de varios".

La palabra del entrenador


Con Tokio 2020 en la mira
"El objetivo a corto plazo es progresar en torneos internacionales y a largo plazo lograr clasificar a un Juego Olímpico. Los varones empezamos a ser competitivos a nivel internacional; somos un país sin cultura en este deporte y venimos progresando muy bien", dijo el entrenador Mario Martínez.

Con miras al Sudamericano

Apenas retornó de Sucre, Rostagno ya comenzó a preparar su actuación en lo que será su primer Sudamericano de mayores. El mismo se disputará desde el 15 de noviembre en Lima. También irán Cristhian Meneses y Sofía Rodríguez. Faltará por lesión, tras sufrir rotura de meniscos, Débora Reis.

Acerca del autor