De galera y bastón: los mundialistas veteranos

Si Pekerman convoca a Mondragón, a punto de cumplir 43 años, el Mundial 2014 será histórico

Que todo tiempo pasado siempre fue mejor, es un axioma tan futbolero como poco comprobable. Si fuera así, los testigos de los primeros mundiales se lamentarían por toda la eternidad el haberse perdido el baile de Bebeto en Estados Unidos 1994, la sutileza de Zidane en Francia 1998, la capacidad goleadora de Ronaldo en Corea y Japón 2002, la muralla defensiva de Fabio Cannavaro en Alemania 2006 y la calidad de Andrés Iniesta en Sudáfrica 2010.

Pero hay jugadores que rompen la regla y parecen querer ganarle la caprichosa pulseada al tiempo. Como Antonio Carvajal y Lothar Matthaeus, mexicano y alemán, quienes se obstinaron en contarle a sus nietos su participación en cinco Copas del Mundo.

El paso de los años resultó inalterable para sus condiciones. Sus casos, sumado al selecto grupo de jugadores que tiene cuatro Mundiales disputados (entre los que se encuentran Pelé, Pedro Rocha y Diego Maradona, entre otros), rompen el paradigma de que los grupos conformados para los Mundiales se deben armar con jóvenes hambrientos de gloria.

Durante años, los amantes de la Copa del Mundo tuvieron al camerunés Roger Milla como el estandarte de que la edad no es impedimento para brillar en un Mundial.
Con 38 años deslumbró al planeta con sus goles frente a Colombia en Italia 1990 y se dio el lujo de volver anotar un gol, a sus 42 años y 39 días, en la derrota 6-1 ante Rusia en Estados Unidos 1994.

Pero el récord del simpático africano está en la cuerda floja. Si bien es improbable que Mondragón convierta un gol, su inclusión en el plantel de Pekerman lo dejaría en el pedestal de los jugadores más veteranos en estar en un Mundial, ya que el colombiano cumplirá los 43 a los nueve días de iniciada la competencia.

Pero Milla tiene algo a favor que refuerza su chapa de delantero inoxidable al paso del tiempo: dentro de los cinco futbolistas que disputaron un Mundial con mayor edad, es el único jugador de campo, el resto son arqueros.

El biotipo de los guardametas también influye. Sus cualidades físicas, directamente relacionadas a su puesto, son más fáciles de mantener que la capacidad atlética de un futbolista de campo cualquiera sea su puesto.

En tercer lugar se ubica Pat Jennings, que cuidó el arco de Irlanda del Norte en el Mundial de México de 1986. El 12 de junio de ese año, día de su cumpleaños número 41, se enfrentó con su selección a Brasil. La derrota fue anecdótica, pero a Jennings le quedó el buen sabor en la boca, de haber escrito su nombre en la historia.

Otro arquero británico, Peter Shilton, quien sufrió en carne propia las peripecias de Diego Maradona en 1986, fue de la partida con Inglaterra el 7 de julio de 1990 en el Mundial de Italia. Tenía 40 años, nueve meses y 19 días.

El quinto lugar está guardado para un mito italiano bajo los tres palos: Dino Zoff. Con 40 años, cuatro meses y 13 días, el campeón del mundo saltó a la cancha el 11 de julio de 1982 en España.

El primer sudamericano en aparecer entre los más veteranos es el argentino Ángel Labruna y ocupa el noveno puesto.

La gloria de River Plate debutó en una Copa del Mundo en Suecia, el 15 de junio de 1958. El futbolista tenía 39 años, ocho meses y 18 días.

Curiosamente, el uruguayo de mayor edad en jugar un Mundial nunca defendió a Uruguay.
Se trata de Fernando Clavijo, puesto 15 de la lista, quien fue titular el 4 de julio de 1994 con la camiseta de Estados Unidos en la derrota ante Brasil. El futbolista, nacido en Maldonado, tenía 38 años, cinco meses y 11 días.

El jugador que salió a defender a la celeste con más días de vida sobre sus hombros, no podía ser otro que Obdulio Varela. El capitán del histórico Maracanazo jugó el 26 de junio de 1954 ante Inglaterra, con 36 años, nueve meses y seis días. 

Esa marca la pueden romper si quedan en el grupo definitivo Andrés Scotti (38 años) o Sebastián Abreu (37).


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