Danubio, un líder con convicción

Profundo, veloz, intenso y con mucha riqueza técnica, la franja paseó a Plaza y saca chapa

De la respuesta a la propuesta, del equilibrio al protagonismo y de pensar en limitar al rival a darle vuelo a sus fantasías futboleras. El Danubio de Leonardo Ramos mostró ayer su otra cara ante Plaza Colonia. Lo goleó 3-0, se mantuvo en la punta y concluido el primer tercio del Uruguayo Especial sacó chapa de candidato.

¿Para tanto? Y sí. Porque Danubio fue un equipo protagonista desde el vamos, intenso a lo largo de 90 minutos, vertical y profundo a la hora de pasar al ataque y con muy buen pie para manejar la pelota.

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Ramos se graduó como estratega en aquella primera final que le ganó a Wanderers 3-0 en el Franzini por el Uruguayo 2013-2014 y se granjeó la etiqueta de especialista en grandes por tumbar reiteradamente a Nacional y Peñarol limitando sus potenciales con presión asfixiante y lastimando con un contragolpe letal.

Pero la versión que exhibió ayer al equipo se ajusta mucho más a dos aspectos fundamentales de Danubio: a su histórica filosofía de juego y a la necesidad de tener que enfrentar a equipos que se le plantan en modo cautela.

Y eso fue Plaza Colonia, bien apegado al esquema que lo llevó a ganar el último Clausura. El problema es que sus protagonistas ya no son los mismos.

El equipo de Leonel Rocco se reiteró en pelotazos largos que provocaron que el equipo siempre se viera estirado en la cancha y que a su vez tuviera escasas piernas a la hora de pelear su rústica apuesta por la segunda pelota.

Para colmo perdió a Gabriel Leyes por lesión a los 13 minutos y se quedó sin su otro delantero, Gonzalo Malán, por expulsión a los 44'.

Es cierto que estuvo en partido durante los primeros 30 minutos de juego. Más que por su volumen de juego, por la capacidad de sacarle jugo a las pelotas quietas siendo el lateral Alejandro Villoldo su principal carta de ofensiva.

Pero Danubio estuvo sólido atrás. Cada vez que Plaza probó de media distancia Michael Etulain se mostró seguro, Damián Malrechauffe fue solidez pura y si bien Matías De los Santos arrancó con algún titubeo logró reponerse a tiempo.

A partir de la solidez de esos cimientos, Danubio edificó un juego vertical, con profundidad por las bandas –donde ejerció superioridad numérica con laterales y volantes externos– y buen manejo desde una zona central tan compacta como impredecible. Por Giovanni Zarfino que recupera y la juega con criterio, y por Nacho González que rompe líneas con su manejo a alta velocidad.

Así llegó el gol que abrió el partido a los 10' tras pivoteo de Olivera, fallo del Kily González y notable definición del 10 franjeado.

Después de los 30', la resistencia de Plaza –basada en un Germán Ferreira que jugó por todos atrás– cedió y el 1-2 con el que martillaron por izquierda Lucas Olaza y Marcelo Saracchi abrió un cráter en la defensa rival para el que jamás se encontró solución.

A los revolcones, Kevin Dawson fue postergando la caída definitiva de los patablancas.

Pero en el arranque del segundo tiempo todo se cerró tras desborde de Saracchi y notable definición de aire de Jorge Graví tras centro cruzado. El ataque bien ancho haciendo estragos en el área rival.

El tercer gol fue un poema. Por la jugada inicial de Agustín Peña, el sentido de la profundidad del pase de Zarfino, la descarga inteligente de Olivera y el bombazo de Emiliano Ghan.

Con el partido en la bolsa, el equipo no se guardó intensidad ni afán ofensivo. Controló el balón y siguió desbordando a un Plaza que terminó defendiendo con cinco jugadores sin poder detener a un Danubio que vuelve a querer copa. Y tiene con qué.

Vestuarios


"Jugamos un muy buen partido y por suerte pudimos mantener el invicto en casa y seguir punteros", dijo Ignacio González, una de las figuras de Danubio, a Referí.

"Leonardo me pide que juegue como en la acción del primer gol, que encare porque voy a tener espacios y que llegue a posición de gol. Soy un polifuncional del medio y le puedo dar una mano en cualquier puesto del medio, mientras juegue estoy para hacer lo que me pidan", explicó el talentoso volante.

Consultado sobre si son candidatos a ganar el torneo dijo: "No sé, estar punteros es divino, pero tenemos que ir partido a partido. Racing viene necesitando hacer puntos y Peñarol siempre es un rival difícil, pero tenemos con qué y vamos a salirle a pelear a cualquiera", dijo.

Sobre el estilo ofensivo que está mostrando el equipo, el 10 dijo: "Antes nos sentíamos más cómodos anulando sistemas tácticos de los rivales, pero ahora Leo nos pide romper defensas rivales y en estos partidos se viene dando". Ramos, por su parte, dijo: "Danubio como cuadro grande que es tiene que salir a ganar y apostar a ser campeón".



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