Dakar, el reto al destino

Tras la largada simbólica de este sábado en Rosario se pone en marcha en la madrugada del domingo la 35ª edición de una prueba salvaje

Cuenta la leyenda que en 1977 un aventurero motociclista francés llamado Thierry Sabine se perdió en el desierto Teneré, ubicado en Niger, durante el rally Abidjan-Niza. Cuando lo rescataron se fascinó tanto con su experiencia que decidió crear una prueba de rally raid (a campo traviesa) sobre los territorios más ásperos de África.   

Así nació en 1979 el Dakar una de esas pruebas donde el hombre mide fuerzas ante el poder salvaje de la naturaleza y donde la muerte está siempre al acecho.

Sí. Desde que se corre el Dakar murieron 23 competidores a los que se suman un montón de espectadores y personas que se mueven en el entorno de los corredores.

Amenazas terroristas de Al Qaeda determinaron en 2008 la única suspensión de la historia y la posterior mudanza del evento de África a Sudamérica.

Argentina y Chile tomaron la posta. En 2012 y 2013 se sumó Perú que este año es sustituido por Bolivia, solo para la categoría de motos y quads. El Dakar también se corre en autos y camiones.

Los recorridos meten miedo. No solo por las distancias a recorrer sino también por las superficies a transitar.

Los autos y los camiones superarán los 9.000 kilómetros. Las motos y los quads llegarán a 8.734 k. Siempre y cuando logren completar los recorridos, el primer gran objetivo que se trazan los competidores.

Las superficies son siempre inhóspitas. Las dunas del noroeste argentino, el desierto de Atacama, los salares de la boliviana Uyuni y el paso de la cordillera –con el peligro latente del apunamiento– representan distintas amenazas.   

Los candidatos
Los franceses Cyril Despres, en motos, y Stéphane Peterhansel, en coches, aparecen como los pilotos a batir, mientras que el ruso Eduard Nikolaev defenderá su título en camiones, y el argentino Marcos Patronelli lo hará en quads.

Para Despres, que se pasó de KTM por Yamaha, la principal amenaza será el español Marc Coma, que se perdió el Dakar del año pasado por una lesión.

El chileno Francisco “Chaleco” López –tercero el año pasado–, el portugués Rubén Faria –segundo– y el español Jordi Viladoms completan un cuarteto de KTM mientras que Honda dará lucha con Joan Barreda, Helder Rodrigues y Paulo Gonçalves.

El gran enemigo de Peterhansel, en autos, será el catarí –tirador olímpico– Nasser Al Attiyah.  

La gran novedad
Para evitar que los recorridos sean previsibles –como aconteció en los dos últimos años–, la organización adoptó una decisión osada: aumentar las etapas sin asistencia mecánica para las motos y disponer cinco jornadas con recorridos diferenciados para los coches, que no podrán ayudarse en la navegación con la huella que dejan los vehículos de dos ruedas.

Los pilotos saldrán este domingo desde la hora 5.20 de Rosario –donde el sábado se lleva a cabo una largada simbólica– hacia el oeste y en la tercera etapa enfilarán rumbo al norte del país, con paradas en San Juan, Chilecito, San Miguel de Tucumán y Salta, donde habrá la jornada de descanso.

En la séptima etapa, la caravana se partirá en dos. Los autos y camiones permanecerán en Salta mientras que motos y quads seguirán subiendo para llegar a Uyuni, a 3.600 metros de altura.

El siguiente destino será Calama, ya en Chile, donde el punto final será Valparaíso. Llegar es todo un logro. Ganar un sentimiento indescriptible.
 


Fuente: El Observador

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