Da Silva probó otra fórmula

El técnico aurinegro aprovechó la baja por gripe de Alejandro González y formó con tres hombres en el fondo; hoy se suma Sebastián Gallegos

Veinticinco grados marcaba el termómetro. Más allá que el almanaque muestre que es agosto, al clima habitual no le importa nada. Era una tarde perfecta para una práctica o para verla.

El que no pudo concurrir fue Alejandro González debido a que está engripado, aunque piensan que puede llegar sin problemas a concentrar el sábado de cara al inicio del Torneo Apertura ante Fénix del domingo.

Entonces la situación fue proclive para que el técnico aurinegro, Jorge “Polilla” Da Silva, pudiera probar una nueva fórmula, diferente a lo que hizo hasta ahora en estos dos meses y días.

Paró una línea de tres en el fondo en el conjunto titular con Valdez como libre y los stoppers fueron Macaluso por derecha y Darío por izquierda.

El resto del equipo, además del arquero Bologna jugó con cuatro volantes –Cristóforo, Pacheco, Novick y Torres– y tres puntas, Estoyanoff, Olivera y Zalayeta.

En los suplentes formaron Gelpi; Aguirregaray, Álvez, Aguirre, Raguso; Nicolini, Vázquez, Zambrana, Viega; Siles y Pastorini.

En el primer tiempo –que duró 20 minutos– Bologna tuvo su primera gran atajada para mantener el 0. Olivera y Zalayeta no se encontraron tan a gusto con otro delantero más, y Estoyanoff no logró desnivelar.

Para la segunda parte, Da Silva volvió a la línea de cuatro tradicional en el fondo y al dibujo que presentará el domingo ante Fénix. Salió Cristóforo, ingresando Juan Álvez como lateral derecho, en tanto que en los suplentes entró el argentino Nicolás Ramírez. Al minuto, y en la primera pelota que tocó, anotó el 1-0 para los suplentes que luego perderían 2-1 con tantos de Estoyanoff y Olivera.

Grossmüller el miércoles, Gallegos el jueves
Carlos Grossmüller llegó ayer de mañana desde Italia y por la tarde ya estaba con sus nuevos compañeros, tras firmar por un año.

“Estoy contento de estar con el grupo y con muchas ganas. Me siento cansado por el viaje, pero no necesito recuperación física, ya estoy para jugar”, dijo. “Fueron días difíciles en los que sufrí mucho porque había problemas allá, pero ahora estoy acá y muy contento”.

El futbolista admitió a El Observador que no relegó dinero para venir a Peñarol. “No, solo rescindí mi contrato porque tenía ganas de jugar en Uruguay”.

Mientras tanto, se cerró la incorporación de Sebastián Gallegos, tal como informó el martes El Observador, y será por dos años.

El miércoles por la mañana, el prosecretario aurinegro, Ricardo Rachetti, integrante de la Comisión de Contrataciones, había manifestado que el pase se había caído según las informaciones que le habían comentado, mientras por la tarde todo cambió. No es falta de información de Rachetti, sino que hace mucho tiempo que no se reúne esta comisión y los pases se tramitan de otra manera, entre algunos directivos, tal como aconteció siempre en Peñarol en los últimos años.

Se llegó a un acuerdo para que Daniel Fonseca comprara el 80% de la ficha del juvenil Gonzalo Latorre en US$ 1 millón, por lo que Gallegos –quien hasta el miércoles se encontraba en Treinta y Tres–, el jueves se sumará a la práctica a puertas cerradas de Los Aromos, según confirmó a El Observador, el propio Da Silva.

Es el décimo refuerzo, pero el DT tiene la esperanza de que todavía venga algún jugador más.


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