Da Silva: sin feeling con la hinchada, lo sostiene la dirigencia

Un cúmulo de situaciones hacen que la continuidad de Da Silva dependa del propio DT

No es para nada común no solo en el fútbol uruguayo, sino en el mundo entero, que un técnico que viene de ser campeón y que ganó los últimos dos títulos con un equipo se sienta en la cuerda floja a las tres fechas de iniciado el torneo, cansado, molesto por distintas actitudes y finalmente se quede por el apoyo de los dirigentes.

Pero hay que recordar que ni siquiera luego de haber sido campeón uruguayo en junio pasado y con contrato hasta diciembre, la continuidad de Jorge Da Silva, –de él se escribe–, estuvo segura.

Desde esa fecha en adelante, hubo varios hechos que sucedieron y que complicaron más el momento del Polilla en Peñarol.

Por un lado se le trajeron 11 nuevos jugadores a los que aún está tratando de ensamblar como equipo. Eso requiere de mucho trabajo. El hecho de poder lograr que las flamantes incorporaciones se conozcan dentro de la cancha también lleva tiempo, eso que no sobra ni mucho menos en un club grande. Allí el hincha y los dirigentes demuestran impaciencia. Y el periodismo también exige. Claro, es Peñarol.

El equipo no responde en la cancha y el poco feeling con el hincha decae aún más. Esos dos puntos son los que también coadyuvan para que Da Silva se sienta incómodo aun en el puesto que muchísimos técnicos quisieran estar. Es que llega un momento en que la cabeza explota. Además, de los cinco encuentros oficiales de esta temporada, apenas ganó uno.

Lo que no le perdona el hincha es haber quedado fuera de la Copa Sudamericana tan pronto, en la primera fase y menos aún, que ello haya acontecido en el Campeón del Siglo. Fue una especie de afrenta, un atropello a la razón, como decía Discépolo.

El presidente Juan Pedro Damiani –como se escribió el lunes– no lo cesará, ya que no quiere sumar otro técnico a la lista de bajas desde que se hizo cargo del club.

Desde ese punto de vista, Da Silva puede estar tranquilo. Pero tiene que buscar variantes de cara a Boston River ya que de no ganar, él mismo se abrirá la puerta del adiós tempranero.

Esta semana puede servir de trampolín para comenzar a despegar de una vez, o para que la continuidad del entrenador de Peñarol tenga fecha de vencimiento.

EL EQUIPO ES MUY IRREGULAR

Luego de un comienzo dubitativo y con escaso rigor futbolístico ante Liverpool (0-0), el equipo titular de Peñarol jugó un gran primer tiempo ante Fénix. Si bien no repitió en el complemento, le alcanzó y sobró para ganar bien 2-0. Pero lo que se vio el sábado ante Wanderers fue pobrísimo. Eran los mismos 11, pero nunca encontraron la pelota. Polilla apeló a los cambios que esta vez al menos, no aportaron prácticamente nada.

NO HAY FEELING CON LA HINCHADA

Quizás sea porque fue un histórico de Defensor Sporting, un rival directo en los últimos años, pero lo que es claro es que ni en su pasaje anterior ni en este, Da Silva ha logrado tener llegada con el hincha. Ganó los últimos dos Campeonatos Uruguayos que consiguió el club y ni aún así logra tener ese ida y vuelta con los seguidores carboneros.

SE SIENTE INCÓMODO POR ESTOS DOS TEMAS

Justamente el hecho de que el equipo no contagia futbolísticamente desde hace un buen tiempo (ya desde el torneo pasado) y la falta de llegada a la gente, son dos temas que incomodan hoy al entrenador aurinegro.

DAMIANI NO LO VA A CESAR

Como informó ayer Referí, el presidente Juan Pedro Damiani no va a mover un dedo para removerlo. No quiere sumar otro entrenador destituido bajo su mandato. Es más: de llegar a diciembre Da Silva, sería el primer entrenador bajo su mandato que cumple el contrato.

ONCE NUEVOS, PERO NADIE TIENE PACIENCIA

A Da Silva le trajeron todo lo que pidió y más: 11 futbolistas en un esfuerzo enorme de Peñarol. Lo que está claro es que el equipo se está formando porque los futbolistas nunca habían jugado juntos en su enorme mayoría. Pero eso el hincha y el dirigente no lo tienen en cuenta y quieren resultados ya. El periodismo también exige un juego mejor.

ELIMINADO DE LA COPA Y EN EL CAMPEÓN DEL SIGLO

Uno de los principales temas que la hinchada no le perdona a Da Silva es que Peñarol haya quedado eliminado en la primera ronda de la Copa Sudamericana ante Sportivo Luqueño. Y lo que gustó menos fue quedar afuera en el Campeón del Siglo.

GANÓ SOLO UN PARTIDO DE CINCO EN ESTA TEMPORADA

Desde que comenzó esta temporada, Peñarol con el Polilla Da Silva ha disputado cinco partidos oficiales –dos de ellos por Copa Sudamericana y tres por el Uruguayo Especial– y solo ha ganado uno de ellos, ante Fénix. Empató tres y perdió uno.


BOSTON RIVER AMENAZA CON FLORES

Boston River, el próximo rival de Peñarol, informó el lunes a la Mesa Ejecutiva que fijará el encuentro ante los mirasoles del próximo domingo a la hora 19 en el Estadio Juan Antonio Lavalleja de Trinidad, Flores, lugar en el que viene oficiando de local.

Lo que sucedió es que el benjamín absoluto de la Primera división le pidió a los aurinegros una garantía de 10 mil entradas para ser locatarios en el Estadio Centenario a lo que los presididos por Juan Pedro Damiani le contestaron negativamente.

Debido a eso fue que el conjunto rojiverde fijó la cancha de Trinidad para el compromiso del domingo por la cuarta fecha del Campeonato Uruguayo Especial, primer encuentro que los de Da Silva jugarán fuera del Estadio Campeón del Siglo.

De todas maneras, y pese a que en principio se fijará el Juan Antonio Lavalleja de Trinidad, en la semana continuarán las conversaciones con Peñarol para ver si se juega o no finalmente en el Centenario.

De no bajar considerablemente en el número de entradas que piden, entonces sí se jugará en Flores.


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