Curutchet, a su manera

Tomó la posta y se plantó: "¡Quiero un equipo corto y el pase de seguridad!"
La imagen de hombre sereno que brindó en la conferencia de prensa donde fue presentado como el nuevo técnico de Peñarol, contrastó con su postura cuando salió a la cancha junto a su nuevo plantel. Ahí, en su terreno, se transformó. Su voz sonó fuerte por Los Aromos. Cuidadoso y respetuoso. Jamás una mala palabra. Primero un trabajo físico con pelota. Enseguida espacios reducidos para que a volantes y defensas les quede claro el principal pedido, el que reiteró a lo largo de toda la mañana: "El pase de seguridad".

Y luego el pitazo para reunir a todos. Ahí, delante del plantel, Fernando Curutchet no tuvo vergüenza a la hora de trasmitir la forma en la que quiere que su equipo juegue. "Un concepto que les quiero decir es que vamos a presionar pero no vamos a jugar a presionar. Vamos a presionar para recuperar la pelota y jugar", remarcó en su primer día el DT aurinegro.

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En su primer entrenamiento optó porque salgan todos a la cancha. Once de un lado y once del otro. Una oncena titular con Perg en lugar del suspendido Bressan y Dibble por Murillo que no entrenó. El equipo: Correa (Frascarelli entrenó diferenciado); Alex Silva, Valdez, Perg y Rodales; Nandez, Ángel Rodríguez, Guzmán Pereira y Albarracín; Junior Arias y Dibble.

"Quiero un equipo corto. Lo que tenemos que tener claro es el pase de seguridad", dijo.
Con un gorrito para protegerse del sol, Curutchet comenzó a impartir ideas. "El volante central tiene que apoyar enseguida. Hay que aprender a manejar eso", les explicó a sus jugadores.

El entrenamiento táctico se paró una y otra vez. Primero reiterando movimiento con los volantes, el doble cinco. Luego para trabajar en la salida del equipo. Y siempre recordando un tema que parece obsesionarlo: jugar la pelota segura.

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El DT interino aurinegro demostró tener clara la película. Es que, al margen de estar trabajando en juveniles, ya tenía estudiado al rival del fin de semana.

"Villa Española maneja mucho la pelota en la mitad de la cancha. Juegan 5-3-2 y de acá lanzan a los dos. Entonces no puede recibir ni girar este tipo acá", le dijo a sus dirigidos.

En eso la pelota deriva a Dibble que se apresta a iniciar un ataque propiciando el uno contra uno que pidió el entrenador, pero el movimiento fue cortado abruptamente. ¡Paren, paren! A ver cómo estamos atrás. Bien Carlos acá, bien Rodales allí. ¿Y acá quién va? No podemos dar ventajas. Tenemos que atacar pensando que vamos a tener que defender".

La intensa práctica, controlada por reloj ("quedan ocho minutos. Mañana vamos a trabajar con mayor intensidad") fue llegando lentamente a su final.
Cuando ello ocurrió, el entrenador reunió a todo el grupo en la mitad de la cancha y brindó otra charla. Curutchet inició la reconstrucción de un equipo golpeado. No sabe hasta cuándo se queda.

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