Cumplió el guión, pero no alcanzó

Wanderers igualó 1 a 1 con Racing en el Parque Central y el gol de visitante le hipoteca las chances de clasificar, aunque puede estar tranquilo por lo que intentó

Wanderers y Racing de Avellaneda igualaron anoche 1 a 1 en el encuentro de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores en un partido donde el bohemio mereció mucho más en base al buen rendimiento colectivo ante un equipo argentino que encontró el empate en una jugada aislada y a pocos minutos del final.

El Wanderers de las dos caras mostró ayer su mejor perfil. Es que por el torneo doméstico y ante rivales que buscan cerrarse atrás ante la propuesta de fútbol total que identifica al bohemio, es más fácil que los partidos sean aburridos, deslucidos y sensiblemente más difíciles para el equipo del Prado de Montevideo.

Por la Copa Libertadores –y más en definiciones de 180 minutos donde hay que salir a convertir y obtener buenos resultados–, el escenario es ideal para que Wanderers se ponga las mejores galas y haga méritos suficientes para mirar de frente a cualquier equipo encumbrado.

Durante la semana Arias intentó tatuar en el subconsciente de los jugadores la premisa de que debían ser protagonistas desde lo futbolístico, aplicados desde lo táctico y tener una concentración superior ante un rival con figuras de peso y poderío superior.

Y los pibes cumplieron
Wanderers se adueñó de la pelota por momentos y no le dio vergüenza hundirse en su propia cancha para salir de contragolpe cuando Diego Milito –al que muchos de sus rivales vieron por televisión marcar dos goles en una final de Liga de Campeones de Europa– pivoteaba para las corridas en velocidad de Gustavo Bou y el aporte por los costados de Marcos Acuña y Óscar Romero.

El equipo uruguayo, consciente de sus limitaciones en lo previo, salió enchufado en cumplir el ABC pedido por su entrenador y lo logró ocupando espacios, cercando a Milito en la medular para dejarlo sin margen de maniobra y tapando el despliegue de Iván Pillud por el lateral derecho y de Leandro Grimi por izquierda.

Los pibes de Arias fueron leales al 4-2-3-1 como dispositivo táctico, con Santiago Martínez tapando los pasillos laterales que dejaban en proyección Gastón Rodríguez y Nicolás Albarracín. 

Al lado de Martínez estuvo Matías Santos, el chico que juega con la número 4 en honor a Cesc Fábregas, para oxigenar los circuitos ofensivos desde la mitad de la cancha y darle aire en la recuperación a su socio.

Diego Riolfo fue el dueño de la pelota por detrás de Santiago Bellini que obligó a Sebastián Saja a lucirse en el primer tiempo con una volada para evitar la apertura del marcador.
Tras el descanso, Wanderers redobló la apuesta sin tocar la táctica ya que hizo un cambio de nombres en la zaga sin modificar el esquema que tanto fruto le dio en las últimas temporadas.

Si Racing había sufrido el fútbol total de Wanderers en el primer tiempo, el complemento lo sufrió en demasía y se dedicó a correr detrás de la pelota buscando respuestas para tapar a Rodríguez y Albarracín por las bandas.

Riolfo, quien volvió a la titularidad en la Copa, fue el gran administrador de la pelota.
El enganche, clave en el andamiaje ofensivo del equipo blanquinegro, lateralizó las posesiones cuando Wanderers necesitó el aire para abrir la muralla impuesta por Diego Cocca con dos líneas de cuatro por delante de Saja, y fue punzante para ganar en velocidad y llegar al arco rival.

Antes de los primeros 10 minutos, una jugada con la marca registrada de Wanderers le quedó a Santos que hizo gala de su buena pegada para dejar arrodillado a Saja y celebrar el 1 a 0.

Al contrario de lo que marca el manual de los equipos uruguayos jugando Copa Libertadores, el ademán de Arias despejó las dudas: había que seguir atacando.

Juan Cruz Mascia para acompañar a Bellini y Leandro Reymundez fueron las cartas bajo la manga que el DT mandó a la cancha, ante un Cocca atónito que obligó a sus dirigidos –a través de los cambios y las indicaciones– a replegarse en el terreno y regalarle la pelota a Wanderers para intentar una contra milagrosa.

Bellini tuvo una clara, Mascia quedó de frente a Saja y Wanderers se dedicó a desperdiciar una chance tras otra. Y así empezó a temerse lo peor.

A dos minutos del final, una pelota envenenada de Bou terminó en la cabeza de Brian Fernández que definió notable para el 1 a 1.

Wanderers cumplió con su guión pero no alcanzó, la llave está abierta y se muda al Cilindro de Avellaneda.

WANDERERS 1 - RACING 1
Cancha: Gran Parque Central
Juez: Pericles Cortez (Brasil)
WANDERERS: Leonardo Burián, Alex Silva, Gastón Bueno, Paulo Lima (46′ Martín Rivas), Maximiliano Olivera, Santiago Martínez, Matías Santos, Diego Riolfo, Nicolás Albarracín (86′ Leandro Reymúndez), Gastón Rodríguez (67′ Juan Cruz Mascia) y Santiago Bellini.
RACING: Sebastián Saja, Iván Pillud, Pablo Alvarado, Nicolás Sánchez, Leandro Grimi, Ezequiel Videla, Francisco Cerro, Marcos Acuña, Oscar Romero (63′ Santiago Naguel), Diego Milito (68′ Brian Fernández) y Gustavo Bou (90′ Luciano Lollo).
Goles: 54' Matías Santos (W) y 86' Brian Fernández (R).
Tarjetas amarillas: 22′ Nicolás Sánchez (R), 47′ Gustavo Bou (R), 52′ Francisco Cerro (R), 53′ Maximiliano Olivera (W), 56′ Leonardo Burián (W), 59′ Santiago Bellini (W), 60′ Gastón Rodríguez (W), 66′ Leandro Grimi (R), 68′ Alex Silva (W), 74′ Gastón Bueno (W), 79′ Pablo Alvarado (R).


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