Cuevas peleó, Federer fue Federer

El suizo ganó 7-6 (7-3), 6-4 por la segunda ronda del Masters 1000 de Roma; el uruguayo peleó de igual a igual pero el talento del N°2 del mundo fue más

El Masters 1000 de Roma terminó en segunda ronda para el uruguayo Pablo Cuevas, luego de caer 7-6 (7-3), 6-4 ante el suizo Roger Federer, número 1 del mundo y para muchos el mejor tenista de la historia.

Cuevas hizo un buen partido, y de a ratos un gran encuentro. Le jugó de igual a igual a un suizo que jugó incluso un par de escalones que hace un par de semanas, cuando le ganó al final del ATP 250 de Estambul.

Eso se vio sobre todo en el primer set, en el que ninguno se quebró y se terminó definiendo con un par de errores de Pablo Cuevas en el tiebreak, para terminar cayendo 7-3 en el desempate.

Cuevas sabía que para ganar tenía que ser mucho más agresivo que en la final de Estambul, cuando los nervios de su primer partido con Federer pasaron factura. Con un servicio inteligente, a mediana velocidad pero con mucho efecto hacia afuera y ángulo, Cuevas marcó diferencia con sus primeros games de servicio. Claro, Federer estuvo al mismo nivel y más alto, y mostró una gama de golpes incluso mayor que la del uruguayo, para también controlar sus juegos de servicio.

Jugando contra ese nivel, y quizás contra cualquier otro rival Cuevas hubiese terminado se sacar diferencias. Porque probó por todos lados, con un revés cruzado sólido (la otra arma que le faltó hace dos semanas), subiendo a la red, arriesgando en los ángulos. Pero Federer fue Federer, y devolvió absolutamente todo, corriendo la cancha hasta lo insólito, con la inteligencia de los grandes para saber cuándo moverse.

Sobre el cierre del primer set Cuevas perdió un poco de efectividad con sus primeros servicios, con lo que sacó con menos potencia y ángulo y Federer, rápido como nadie, supo pararse para devolver y lastimar. Así y todo, con garra y concentración, el uruguayo logró mantener su servicio, e incluso darse el gusto de un par de lujos, con definiciones de drop que hicieron correr a Federer.

El partido era palo y palo: uno atacando, el otro respondiendo, incluso en el arranque del tie break, cuando ambos se quebraron en los primeros dos puntos. Sin embargo, el uruguayo falló en dos puntos (uno d ellos un revés cruzado que se fue largo cuando tenía todo para definir- . Esos dos puntos, apenas, fueron a diferencia para que Federer se llevara el primer set y pusiera todo muy cuesta arriba para Cuevas.

El segundo sert fue más complicado. Porque aunque Cuevas siguió peleando y no se fue de cabeza como en aquel partido ante Nadal en febrero, ya no fue tan sólido. Y Federer siguió siendo Federer, lo que le permitió quebrar en el quinto game del segundos et para ponerse 3-2. Después de eso solo el alcanzaba mantener so muy sólido saque, cosa que hizo, y Cuevas no tuvo ninguna chance de volver a emparejar el partido, con lo que el N°2 ddel mundo se terminó llevando la victoria al abrochar ese parcial por 6-4.

El abalance fue ambiguo para Cuevas: jugó un gran partido ante uno de los mejores del mundo, pero por tercera vez en el año se quedó acerca. Ante todo el mensaje fue claro: jugando así, ganará muchos más partidos de los que va a perder.


Fuente: El Observador

Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios