Cuevas, por la revancha en Buenos Aires

Cuevas debuta el jueves en el ATP de Buenos Aires; su ranking le permite saltear la primera ronda y debutar en octavos con la mira puesta en seguir subiendo en la estadística y tener otro partido ante Nadal

Luego de la tormenta de sensaciones que vivió en la madrugada del sábado en Río de Janeiro, donde jugó un partidazo ante Rafa Nadal (derrota 6-4, 5-7, 0-6) pero terminó con una polémica e ilógica reacción al tirar tres pelotas afuera cuando perdía 0-5, desde hoy Pablo Cuevas se enfoca en un nuevo objetivo: el ATP 250 de Buenos Aires, donde buscará mantener el espectacular momento de tenis que vive, que lo ha llevado al lugar 23° del mundo, a un récord de 30-2 en polvo de ladrillo, y a jugar de igual a igual contra Rafa Nadal, el mejor jugador de todos los tiempos sobre esa superficie.

Cuevas aparecerá hoy en el lugar 24 del ranking, luego que los 45 puntos que ganó en Río le permitieran superar al alemán Philipp Kolshreiber pero ser sobrepasado por Fabio Fognini (finalista en Rio) e Ivo Karlovic (campeón en Delray Beach). Un recordatorio de lo duro del sitial que alcanzó el uruguayo: a pesar de haber tenido una gran semana, a esta altura del ránking solo alcanza con actuaciones espectaculares para seguir trepando.

 Cuevas entra al ATP de Buenos Aires como el tercer cabeza de serie, detrás de Nadal y Tommy Robredo (18), lo que le da algunos privilegios: el principal es que se evitará la primera fase, por lo que debutará directamente en octavos de final, en el cual además tendrá un partido accesible en los papeles ante el wild card Guido Andreozzi (n° 193) y uno de los ganadores de los cuatro lugares provenientes de la qualy. De ganar en segunda, el uruguayo se enfrentaría en cuartos ante el ganador de Leo Mayer-Stephane Robert, y Máximo González-Juan Mónaco. Mayer es hoy el mejor argentino en el circuito, en el puesto 30.

Juego de top ten

Pero ante todo, Cuevas deberá recurrir al espectacular juego que viene mostrando, y a la confianza que lució hasta el fatídico tercer set del partido ante Nadal. En los dos primeros mostró un nivel sin techo: acaso apenas el de los extraterrestres top 3 del mundo.

El uruguayo ha mostrado una evolución destacable, y ponderada incluso por el propio Nadal. Lució un saque inteligente y decisivo, y una colección de tiros especialmente letales en polvo de ladrillo: ángulos que obligan a los rivales a recorrer gran parte de la cancha, a desgastarse y a dejarle el protagonismo. Además, sus devoluciones han sido potentes y efectivas, incluso cuando Nadal sacó con potencia para desarmarlo, y su revés limpio técnicamente es elogiado por buena parte del circuito.

Y, además, ha tenido la mente fría y la concentración para no dejarse llevar por los nervios de estar a esa altura del ranking, y de ir venciendo uno tras otro a los poderosos rivales con los que se ha cruzado. Lo mostró en los primeros dos sets ante Nadal, cuando no le tembló la muñeca en puntos clave. Por eso fue que llamó tanto la atención su reacción final en el partido ante el manacorí, que le valió los silbidos del público.

En eso anda Cuevas: en olvidar esa reacción y retomar el juego ganador en lo físico y en lo mental.

“Prefiero ver la mitad del paso llena”, le dijo el domingo a El Observador. Si lo hace y vuelve a enfocarse como lo ha hecho en este arranque de la temporada de polvo de ladrillo, no tiene techo.


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