Cuevas imparable: a la final y entre los 20 mejores del mundo

El uruguayo derrotó 7-5, 6-3 al argentino Renzo Olivo y se metió en la final del ATP de Hamburgo
Pablo Cuevas se impuso este sábado al argentino Renzo Olivo, 167 ATP, por 7-5, 6-3 para clasificar a la final del ATP 500 de Hamburgo, sobre polvo de ladrillo, por lo que mañana jugará la final del torneo ante el ganador de la otra semi, entre Stephane Robert (83) y Martin Klizan (47).

Con la victoria, Cuevas asegura 300 puntos para el ranking, y desde el lunes estará en el puesto 20 del mundo, el mejor de su carrera y cumpliendo uno de los objetivos de los últimos años, de entrar al top 20. Además, si gana la final de mañana llegará al puesto 18.

El uruguayo avanzó ante un duro rival, 176 ATP pero jugando el mejor tenis de su carrera y que el viernes había vencido a Phillip Kohlschreiber, 21 ATP y primer favorito del torneo. Y aún cuando Cuevas fue exigido por momentos, logró ganar en dos sets, con lo que llega a la final sin haber perdido un solo parcial, síntoma de su autoridad pero también de la calidad para imponer su categoría y su favoritismo en cada fase.

La raqueta nº1 de Uruguay estuvo casi siempre en control del juego. Con un saque que fue dominante casi siempre, no tuvo problemas en mantener su servicio durante casi todo el partido: 78% de puntos con el primer servicio y 70% con el segundo, aunque otra vez un bajo porcentaje de primeros acertados, 52%. No solo eso: construyó su juego a partir del dominio que generaba con el servicio, provocando ángulos y haciendo correr a su rival, y haciendo uso de una derecha de enorme nivel y un revés, tanto paralelo como cruzado, que cuando tenía margen para salir armado era imposible de frenar.

Con el servicio, Olivo casi nunca pudo sacar las diferencias de Cuevas, si bien por momentos complicó con efectos y también búsqueda de ángulos. Como en el resto de la semana, un punto flojo de Cuevas estuvo en su aprovechamiento de break points: generó 11, pero solo pudo aprovechar 9. En esos momentos, justo es decirlo, Olivo respondió con su mejor tenis en esos momentos, sacándole oportunidades de atacar al uruguayo, que se vio forzado a defender de revés desde posiciones incómodas. Además, por momentos Cuevas perdió solidez, pero nunca se fue de partido.

La diferencia estuvo que el salteño sacó provecho del os break points que tuvo en los puntos más sensibles de partido. El primero fue en el 6-5, cando Olivo cometió una doble falta que lo puso 15-30, lo que aprovechó el uruguayo para acelerar y llevarse el set 7-5 cuando todo hacía prever un tiebreak.

El segundo set fue parejo pero con la misma tónica: Cuevas siempre con alguna chance más en el servicio del rival, y sin poder aprovecharlo (tuvo tres break points en el 2-1). De todos modos, volvió a sacar partido un momento clave: esta vez en el 3-2, cuando defendió de gran forma y tuvo paciencia para esperar el error de un Olivo que cada vez tenía que arriesgar más.

Con el 4-2 llegó el game más increíble del partido: aparecieron todos los errores de Cuevas con el servicio y eso derivó en cuatro break points para el argentino. Pero allí apareció la personalidad y el mejor tenis del uruguayo, que pasó a atacar y a llevarse el game 5-2. Fue un golpe definitivo, porque en el siguiente servicio se llevó el partido 6-3.

Ante todo, Cuevas mostró la solidez y madurez para ganar sin mayores problemas en una tarde que no fue la ideal, muestra de que está en un gran momento tenístico. Y con margen para seguir avanzando.

estadisticas