Cuevas arranca el año de la madurez

Pablo Cuevas arranca el año buscando no pensar tanto en el ranking, sino crecer en el juego y llegar mejor preparado a los grandes torneos y rivales
Una lectura liviana podría hacer pensar que año de Pablo Cuevas empezó como siempre. En el medio de la pretemporada, ya con un pie en el avión, festejó su cumpleaños el 1° de enero, y de ahí enfiló a Oceanía, para enfrentar una nueva temporada tenística que comenzaba esta madrugada en primera ronda del abierto de Sidney.

Pero en realidad mucho de lo de Pablo Cuevas es nuevo. La experiencia acumulada en el circuito le permite establecer algunos cambios: en sus objetivos, en su calendario, en la forma de organizar su trabajo y en el equipo que tiene alrededor.

"Luli" full time

Cuevas arrancó con un cambio importante: la incorporación del argentino Alberto "Luli" Mancini como su entrenador full time, luego de un 2014 en la que coincidieron en algunos momentos, mientras el argentino trabajaba también con el estadounidense Varvara Lepchenko. De esa manera, hasta Roland Garros estará junto a Luli, mientras su otro entrenador y amigo, Facundo Savio, se sumará luego que acabe la gira europea de polvo de ladrillo.

"Con Luli habíamos trabajado en semanas de competencia, donde no podés ajustar mucho, sí recibir mensajes tácticos pero no tanto técnicos. Ahora tuvimos más de un mes para hacer un entrenamiento muy bueno", contó Cuevas a Referí desde Australia. "Hemos trabajado en el saque, en la derecha. Y en base al saque, cómo moverse, cómo preparar el punto", agregó.

No pensar en el ranking

Otro de los cambios es en las expectativas. 2014 fue la temporada de los saltos en el ranking. Arrancó 29°, subió al 21° y luego cayó al 40°. Este año no se lo plantea tanto en términos numéricos. "Concretamente no me planteo resultados. Quiero poder jugar tranquilo y hacer lo que vengo practicando. Si logro eso, los resultados van a acompañar. Este año quiero meterme más arriba, tengo claro eso, pero no lo quiero pensar en el ranking y sí en lo que tengo que hacer, cómo encarar el juego", cuenta el tenista.

"Es difícil abstraerse totalmente", reconoce Cuevas. "Existe un ranking, pero de todos modos nunca fui un jugador que espere el lunes para verlo. El año pasado tenía como objetivo meterme dentro de los 20, y lo chequeaba más".

Armar el calendario

Otro cambio es la experiencia acumulada. 2015 significó un gran desgaste. El punto más sensible fue en la gira por Estados Unidos, que lo hizo llegar al US Open muy desgastado, lo que reconoció tras su eliminación en primera ronda. "Estoy aburrido de perder. Tengo que descansar y volver con un poco de energías porque ahora mismo me siento sin energías", dijo en aquel momento.

Al estar dentro de los mejores 40 del mundo, el circuito cambia: los torneos ATP 250 –y hasta los ATP 500– pasan a ser secundarios, y pesan más en la preparación que efectivamente en el ranking. Así pasan a ser fundamentales los cuatro Grand Slam y los 10 Masters 1000, que ocupan gran parte de los 18 torneos obligatorios en ranking.

Los puntos

El ranking actual de Cuevas lo muestra: tiene torneos Masters 1000 donde no tuvo buen rendimiento y sumó 10 puntos, y quedan afuera algunos cuartos de final de ATP 250, donde sumó 45.
"El año pasado, cuando llegó la gira de polvo de ladrillo, venía mal de la espalda. Perdí Montecarlo que a priori es de las más importantes, tuve que ir a Estambul y llegué a último momento a Madrid. Este año quiero llegar bien preparado a los torneos más importantes. El objetivo al hacer el calendario fue ser estratégico", contó Cuevas.

Un gran desafío se vendrá en pocos días, cuando luego del Abierto de Australia venga la gira sudamericana de polvo de ladrillo, donde defenderá los 250 puntos del título del ATP de San Pablo y 90 de los cuartos de Río. "A priori voy a jugar tres de los cuatro, como el año pasado. No jugaré dobles en todos. El año pasado fue muy desgastante porque jugué varios partidos", agrega Cuevas, que también tiene la intención de saltearse Houston (abril) para llegar a Montecarlo, primer Grand Slam sobre polvo de ladrillo, en la mejor condición. "Quiero arrancar la gira en la mejor superficie tratando de sacar alguna ventaja con los otros a los que les cuesta un poco más".

Otro cambio llegaría a mitad de año, cuando evite hacer la gira completa sobre césped, además de jugar un primer torneo de cemento en Washington. "Me sirvió para aprender a no hacerlo de nuevo. No voy a ir al césped tanto tiempo antes, pero lo que hice el año pasado me sirve para saber desde el primer día lo que tengo que buscar en la nueva superficie. Sirve para no llegar a último momento con dolores, para el físico, para la cabeza, para la energía que uno tiene dentro de la cancha. Eso fue lo que me pasó en el US Open: no estaba con dolores pero no tenía la energía necesaria".

Finalmente, el otro eslabón del año será poder ganarle a los top 20. "No es algo que piense pero se va a dar, porque si pretendo jugar bien en torneos grandes y mejorar lo del año pasado va a decantar en que tenga que enfrentar a tipos arriba de mi ranking. Preparar bien esos torneos indica llegar bien preparado a jugar esos partidos, donde necesitás margen físico y mental. Por eso hablo mucho de preparación", cerró Cuevas.

Debut en Sidney
Al cierre de esta edición, Cuevas debutaba en el ATP 250 de Sidney, torneo que abre su año y que le permite prepararse para el Abierto de Australia que arranca el 17. Se enfrentaba al alemán Maximilian Marterer, número 264 del mundo y que viene desde la qualy. De ganar, jugará en segunda ronda contra Grigor Dimitrov, N° 28.

Río 2016, si; Davis difícil
Dentro de la planificación del calendario de Cuevas, hay dos puntos sensibles: la chance de jugar los Juegos Olímpicos y la dificultad para jugar Copa Davis. "Estuve hablando con Bebe (Pérez Cassarino, capitán de Uruguay) antes de venir a la gira, viendo cómo calza la Davis. Y ninguna fecha calza bien. La primera es antes de Indian Wells: para nada es buena preparación. La segunda fecha es la misma semana de Hamburgo y Bastad", explicó a Referí.

"Pinta un calendario complicado de Davis, porque además este año están los Juegos Olímpicos, a los que quiero llegar. Para la Davis voy a seguir hablando, ver cómo arranco el año y en base a eso decidir. Aún no lo tengo decidido; no se están dando un calendario apropiado", dijo el tenista, quien agregó: "Las ganas de jugar están, pero tengo que pensar en llegar bien preparado a los torneos importantes, y descansar bien después de cada gira, tener días de preparación en cada superficie y no andar a las corridas. Lo tengo que ir pensando. Me gusta jugar Davis, pero si lo pensás desde la mejor preparación para los torneos ATP, no debería jugarlos".

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