Cuevas apunta alto para la segunda mitad del año

El tenista uruguayo habló con Referí sobre sus objetivos para lo que viene: buscará que su juego gane en agresividad y que eso se refleje en resultados
Tras una primera parte del año en la que hizo mucho ruido en Uruguay y el mundo, Pablo Cuevas afronta por estos días el segundo tramo de 2015 un poco más en silencio. En parte porque quedó afuera antes de lo previsto en Roland Garros y Wimbledon, en parte porque la Copa América tapó el ruido de otros deportistas uruguayos en el mundo, en parte también porque se quedó en Europa jugando torneos interclubes, que aunque sirven mucho para el juego, no trascienden tanto en términos de ránking y de información. Las noticias de la primera mitad del año, los partidos ante Nadal y Federer, las definiciones en varios torneos grandes, el salto a los 21 mejores del mundo, dieron paso ahora a otra etapa, un tanto más tranquila, aunque con expectativas un poco más altas de cara a lo que viene.

Por estos días Cuevas se prepara para debutar en Bastad (Suecia), uno de los dos torneos ATP 250 que ganó el año pasado a esta altura del año junto a Umag (Croacia), y que le permitieron asentarse entre los mejores 40 del mundo, escalera que seguiría subiendo este año. Cuestiones del calendario hicieron que esta temporada ambos torneos se solaparan, por lo que no va a poder defender los 500 puntos que obtuvo entre ambos. De hecho, los puntos de Bastad ya se le fueron, por lo que el lunes apareció cuatro puestos más abajo, en el lugar 27 del ranking.

Así y todo, el ranking es lo que menos le preocupa al uruguayo, que se prepara para repetir su gran primera mitad del año, sabiendo que si sigue evolucionando en el juego y en la parte mental, el puesto de la clasificación simplemente será una consecuencia natural de su evolución. Así, dos objetivos aparecen claros: crecer en confianza y en agresividad en el juego, y empezar a ganarle a los jugadores que están en el top 15.

De todo eso, el tenista número 1 del Uruguay y 27° del mundo habló con Referí, en una introspectiva charla.

¿Qué balance hizo de su actuación en Wimbledon?
Pensándolo fríamente estuve muy bien. Me animé a preparar Wimbledon como se debe; llegué mucho mejor preparado que otros años. Lamentablemente se me escapó un partido que estaba jugando bien, contra un rival (Denis Kudla) que no tiene gran ranking pero venía con confianza, ganando varios torneos, y ese día jugó muy bien.
Por ese lado fue una lástima, pero por otro pienso: en polvo de ladrillo llevo 15 años jugando torneos y en el pasto era mi tercer torneo, y mi primera gira, porque en realidad en años anteriores sólo jugué Wimbledon. Había llegado bien predispuesto. A veces en césped me pasaba que después de unos días quedaba mareado. Como que los primeros días hacés todas las cosas que debés hacer en pasto, pero después te mareás y llega el día y no tenés claro lo que querés hacer. Esa vez me permitió sacar conclusiones. Hice lo que debía y estoy convencido que el año que viene tengo que hacer lo mismo.

¿Sirven esas conclusiones para la última parte del año, cuando vengan los torneos en canchas rápidas?
Creo que sí, con "Luli" Mancini (su entrenador) habíamos planteado que me iba a servir táctica y mentalmente jugar puntos más cortos, prepararme para eso, pensando en las canchas de cemento y un poco pensando en lo que aspiro que es empezar a ganarle a los tipos que están dentro de los 15 primeros.

En los Masters Series ya te enfrentás con uno de ellos en segunda ronda.
El tenis se ha tornado más agresivo: es muy difícil esperar, hay que depender más de uno. Tomar esas decisiones sirve, y el tipo de juego en el césped me va a ayudar para canchas de cemento. Y sobre todo para los mensajes mentales que tengo que utilizar en polvo. Que no tenga tanto que ver el pique de la pelota, sino la velocidad mental a la que se tiene que jugar.

Si Federer lo hizo y profundizó su juego de raque y red, por qué no el resto...
El saque y red a la vista de cualquiera es lo más agresivo, pero también tener la intención en la cabeza es lo que me está faltando. No es que no tenga que practicar los golpes, pero no son cosas que nunca haya hecho. La clave es tenerlas presente y salir a hacerlas por más tiempo, desde que comienza el partido, no cuando llega un momento importante. Eso pasa por las decisiones que se toman en la cancha, y hacia ahí debo apuntar.

¿Cómo encara esta segunda parte del año, donde tiene muchos puntos que defender?
Ayer vi el ranking y me di cuenta que se me fueron los puntos de Bastad. Defenderlos es algo que no me cambia mucho. Si quiero mejorar tengo que hacer cosas mejores que el año anterior, independientemente de la fecha que lo haya hecho. Eso puede hacer que el ranking cambie un poco de una semana a otra, pero si a diciembre tuve un año mejor que el anterior voy a mejorar en el global. No me preocupa que estas sean las semanas en que se me van los puntos, aunque es obvio que son importantes porque son las últimas de puntos grandes en polvo de ladrillo y quiero seguir ahí donde estoy, ganando preclasificaciones a Grand Slam. Me estoy preparando para salir a jugar, no pensando en que los tengo que ganar porque defiendo puntos sino porque sé que los puedo jugar bien.

¿Complica el cambio de fechas que hace que Bastad y Umag –los dos torneos que ganó en 2014– sean en las mismas fechas?
El cambio de fechas es una contra en el sentido de que en esos dos torneos me sentí cómodo, pero es más o menos lo mismo. Además, el cambio me permite jugar en Hamburgo, que es un ATP 500 donde puedo sacar más puntos.

¿Facilita la planificación el hecho de tener ránking mas alto?
Totalmente: cuando arrancás el año con este ranking, el 1° de enero ya sabés qué vas a hacer durante el año.

Cuando volvía de la lesión cada tres semanas tenía que adaptar mi calendario.
Así es más fácil planificar, y tengo mejores descansos. Además, está bueno en algunos torneos salir desde la segunda ronda.

¿Como evalúa el trabajo con sus entrenadores Alberto Mancini y Facundo Savio?
Con Luli había entrenado en el medio de las dos operaciones; no había podido trabajar tanto pero sí conocerlo. Eso ayuda mucho, me siento muy cómodo con el equipo de trabajo. Si bien en estas últimas semanas no sumé muchos puntos estoy tranquilo porque estoy jugando bien, y me siento bien físicamente. Ya van a venir los resultados.

¿Entonces el objetivo de acá a fin de año es poder ganarle a los top 15?
Un poco eso, pero sobre todo poner en práctica el hecho de animarme a plantear partidos agresivos, salir contento con lo que plantee. Cuando logre hacerlo y esté contento, ese tipo de resultados van a venir con eso. Lo que tengo que buscar es tener claro qué quiero, y ejecutarlo.

¿Ayuda para eso haberse sacado la incógnita de enfrentarse contra Federer y Nadal, y demostrarse que se les puede jugar?
Sin duda. Ayuda tanto cuando tenga que volver a enfrentarlos como con cosas mentales contra otros rivales. A veces tenés un rival que está en las mismas que vos, con ganas, creciendo, y toca perder. Cada día voy logrando sentirme mejor. Creo que voy a seguir subiendo.


El plan para lo que viene

Tras jugar Wimbledon e Interclubes en Alemania, Cuevas disputará la semana que viene el ATP 250 de Bastad, y una semana después el ATP 500 de Hamburgo, en el cierre de la temporada de polvo de ladrillo. De allí viajará a Washington, donde solo jugará dobles, ya que el objetivo es entrenar y preparar el Cemento de Montreal, Cincinnati y el US Open en Nueva York, dijo Cuevas a Referí.
Luego de eso se verá si Uruguay juega la serie por la permanencia en la Zona Americana 1 de Copa Davis. Dependiendo de si gana República Domincana o Ecuador la serie previa es que se sabrá si el equipo uruguayo juega en setiembre o noviembre.
Sea cual sea la fecha, la intención de Cuevas es incluir la competencia de Copa Davis en su agenda. "Obviamente la idea es hacerme un espacio y jugar por Uruguay", dijo a Referí el principal tenista uruguayo, que jugó la serie ante Colombia, en la que los celestes perdieron 1-3.

Buen momento en Interclubes

Tras la derrota en Wimbledon Cuevas se quedó en Alemania para jugar el Torneo Interclubes de Alemania, donde obtuvo muy buenos resultados, ya que ganó sus tres partidos de singles, entre ellos a Dominic Thiem y al portugés Joao Sousa. "Pensaba que iba a estar unos días más en Wimbledon, y después no valía la pena volverme, además de que ya me había comprometido. Es la mejor manera de entretenerse", dijo a Referí.
En principio, Cuevas esperará el sorteo de Bastad para ver si participa otro fin de semana. "Si en Bastad salgo cuatro preclasificado debutaría miércoles o jueves, por lo que jugaría una fecha más", dijo el tenista.

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