Cuando Munúa jugó un clásico quebrado

En 1999 el golero no dijo que le dolía el brazo porque quería enfrentar a Peñarol y tenía una fractura

Gustavo Munúa volvió a entrenar diferenciado el jueves, no participó de la práctica de fútbol y su alineación en el clásico del domingo es cada vez menos probable. El golero está en plena recuperación de un esguince de rodilla que sufrió hace 13 días a los cuatro minutos del partido contra Fénix. 

Munúa dijo el jueves que si actúa frente a Peñarol es porque se recuperó totalmente. Hacerlo sin estar bien puede ocasionarle problemas mayores y tiene un antecedente: en 1999 disputó un clásico con una fractura en el antebrazo izquierdo, Nacional perdió y Munúa no pudo jugar los clásicos que decidieron el Campeonato Uruguayo de ese año y perdió protagonismo en el equipo hasta 2001. 

Munúa venía cumpliendo un año espectacular en 1999. El 2 de octubre, el tricolor le ganó 1-0 a Deportivo Maldonado por el Clausura. El gol lo marcó Jorge “Chispa” Delgado y Munúa sufrió un golpe en el brazo tras chocar con un rival. 

El golero no le dijo a los integrantes de la sanidad que le dolía porque quería estar en el clásico que debía disputarse tres días después por la Copa Mercosur. Nacional perdió 2-1 y quedó eliminado. Ese día jugó por primera vez frente a Peñarol Richard Morales y resultó expulsado 40 segundos después de entrar. 

El Observador calificó con 4 puntos la actuación de Munúa: “Se quedó en la jugada del primer gol” señaló el periodista. Dos días después, una radiografía mostró que el golero tenía fracturado el antebrazo izquierdo. 

En las tres últimas fechas del Clausura (incluido otro clásico) el titular en el arco albo fue Carlos Nicola, que también ocupó el puesto en los tres partidos contra Peñarol que decidieron el Uruguayo. El aurinegro fue campeón y Nicola decepcionó. 

De manera que en la Liguilla, que siguió a las finales del campeonato, Hugo De León le confió el arco a Jimmy Schmidt, que entonces tenía 17 años, 11 meses y 21 días, y se transformó en el golero más joven en debutar en el club. El tricolor ganó aquel torneo. 

Para la temporada 2000 arregló Leonardo Romay y Munúa volvió al banco. Regresó a la titularidad en 2001. La lesión de ahora es menos grave, pero aquel antecedente debe rondarle por la cabeza al capitán tricolor.  

Fucile y luego Arismendi 

El jueves, en la práctica de fútbol a puertas cerradas en el Parque Central, Gutiérrez hizo lo mismo que el miércoles: empezó con Jorge Fucile en el medio y luego ingresó Diego Arismendi. Los titulares jugaron con Bava; Gorga, Valdés, Polenta, Espino; Fucile, Romero, Porras, De Pena; Barcia y Alonso. Con estos jugadores el guión es 4-4-2.


Populares de la sección

Comentarios