Cuando el despecho conduce al número uno

Tras el shock de que el golfista Rory Mcilroy la dejara casi en el altar, Caroline Wozniacki renació en el us open y se acerca otra vez a la cima




Las estrellas del tenis suelen salirse con la suya. Luchadores individuales insertos en un sistema que los endiosa, imponen sus caprichos sin mayor problema.

A Caroline Wozniacki le pasó todo lo contrario en los últimos meses. Su historia será digna de contar por una película, aunque aún hay que esperar el final.

En 2013, siendo la número 1 del mundo y con 23 años, se puso en pareja con Rory McIlroy, la super estrella más joven del golf mundial y candidato a suceder a Tiger Woods. Obviamente, la primera pareja del deporte atrapó los flashes del mundo deportivo.

El 25 de diciembre se comprometieron. Pero en mayo todo terminó abruptamente: con las invitaciones enviadas, Rory le dijo a Caroline “no va más” por teléfono.

La carrera de McIlroy explotó desde entonces: consiguió un histórico doblete de US Open y British Open, y se convirtió en el tercer golfista en conseguir tres majors antes de los 25 años, junto a Tiger Woods y Jack Nicklaus.

En cambio, la de Caro sufrió turbulencias: en Roland Garros quedó afuera en las primeras rondas, y con ello llegaron las indiscretas preguntas acerca de la ruptura, que la llevaron a pedir que no le preguntaran más del tema.  Cayó seis puestos en el ránking,  del 8 al 14, mientras McIlroy ganaba todo lo que se ponía enfrente y alimentaba las historias de que la ruptura le había sentado bien.

Pero como siempre que se toca fondo se rebota, Wozniacki empezó a remontar: el mismo día que Rory ganaba el US Open, la danesa lo hacía en Turquía, y en Wimbledon llegaba a cuartos de final, donde cayó con Serena Williams. Curiosamente, una de sus mayores rivales fue de clave en su recuperación: se fueron juntas de vacaciones a Miami. “Después de lo que le hizo, yo le decía: ‘¿Cómo puedes ser tan buena?’Jamás me decía una mala palabra de él, me comentaba que nunca podría odiarlo porque fue una parte importante de su vida. Eso dice mucho de ella”, contó Serena.

Pero es en este US Open que despegó: eliminó a pesadas como Sharapova o Errani para clasificar a semifinales, donde enfrentará a la china Shuai Peng. Buscará uno de los objetivos que le faltan, a pesar de haber sido N°1 del mundo: ganar un Gran Slam (sólo llegó a la final en el US open 2009).

“La temporada para mí ha sido con muchos altos y bajos, y es muy agradable para comenzar tipo de sentir que estoy jugando de la manera que quiero” dijo la danesa, que además planea correr la maratón de Nueva York en agosto, algo que muchos destacan como clave en su enducrance física. “Estoy contenta. Los entrenamientos me hacen bien. No complica mi tenis, y me ha ayudado mentalmente, esforzándote al límite cada día. En la cancha puedo correr todo el día si es necesario”, agrega Caroline, a quien la vida parece volver a sonreirle.


Populares de la sección

Comentarios