Cuando Danubio fue Wanderers

Cuando se fundó el club de la Curva de Maroñas, utilizó la camiseta de los bohemios en honor al campeón de entonces

Danubio y Wanderers jugarán la definición del Campeonato Uruguayo el próximo domingo. Un torneo que es histórico porque por primera vez desde que se juegan los certámenes cortos (1994), no habrá un grande.

La historia ha llevado a estos dos equipos que el domingo dirimirán por ser los mejores del fútbol uruguayo durante esta temporada, a estar emparentados.

Todo surgió cuando fue fundado Danubio. Wanderers venía de ser campeón uruguayo en 1931 en el último torneo antes el inicio del profesionalismo que se dio en 1932.

Faltando una fecha, René “Tito” Borjas no podía jugar por orden médica y ni siquiera podía ir a ver a su club. Pero igual fue. El autor de la frase histórica “Tuya, Héctor” en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928 cuando le dio el pase a Scarone para el definitivo 2-1 ante Argentina en la final que los bañó de oro, no aguantó y se murió en la cancha de Defensor que luego, con el paso de los años, se llamaría Franzini. Wanderers fue el campeón de ese torneo.

En ese entonces, por Maroñas, un grupo de botijas que concurrían a la Escuela Nicaragua pretendían también tener su club.

Entre los fundadores se encontraban Miguel Lazaroff y los hermanos Álvaro y Armando Olivera. Jugaron su primer partido –sin nombre aún– ante un rival duro por entonces que era la Plaza de Deportes de la Unión y perdieron 1-0. Ese día, jugaron con una camiseta blanca con un detalle negro a la altura del corazón.

Después de ese verano, el 1° de marzo de 1932, decidieron fundar oficialmente a Danubio. Pero querían la revancha y con camiseta oficial. Para comprar 12 casacas, organizaron una rifa. “Conseguimos un juego de agua, jarra y seis vasos en la ferretería de la Curva, que creo que nunca llegamos a pagar. Pusimos 100 números a 5 centésimos cada uno y con eso recaudamos más de los $ 4,36 que costaban las camisetas”, recordó Juan Lazaroff para el libro “Una marca registrada” que se editó en los 75 años del club.

Alcides Olivera, el hermano mayor de Álvaro y Armando, les prometió que le compraría 10 números de la rifa con una condición: que la camiseta del nuevo club tenía que ser igual a la de Wanderers, que acababa de ser campeón uruguayo, a lo que accedieron.

De allí en adelante, Danubio jugó 10 años seguidos con ese modelo de casaca, inclusive luego de ser inscripto en la Asociación Uruguaya de Fútbol el 8 de marzo de 1941, hasta que los cambió cuando comenzó la rueda final del Campeonato Uruguayo de la Extra de 1942.

El diseño nuevo se había dado años antes en un partido amistoso por la Liga Parque Rodó cuando enfrentaron a Universal Ramírez que tenía la casaca a bastones verticales blancos y verdes. “No queríamos cambiar los colores blanco y negro y de pronto, Alfredo López dijo: ‘Pongámosle una banda negra cruzada, como la de River argentino’”, recordó Juan Lazaroff.

Desde 1942, Danubio es el club de la franja. Dejó atrás las rayas verticales, pero su tributo a Wanderers está emparentado con sus orígenes, con  la historia misma de la denominada “universidad del fútbol”.


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