¿Cuál fue la estrategia de Uruguay en el Congreso de la FIFA?

El Congreso de Zúrich votó por cuatro años más a Joseph Blatter como presidente; Uruguay le dio su apoyo al príncipe alí de Jordania y negoció fuerte por las 4,5 plazas

Pese al terrible escándalo de corrupción que terminó con 7 dirigentes de FIFA detenidos, Joseph Blatter ganó ayer las elecciones en el congreso de Zúrich al príncipe jordano Bin Alí por 133 votos a 73. Aunque debían recurrir a una segunda vuelta, el jordano decidió bajarse al darse cuenta que no iban a alcanzarle los votos.

Blatter agradeció, visiblemente emocionado, el apoyo, que le permitirá continuar cuatro años más al frente de la organización que tiene las riendas del fútbol a nivel mundial, con los que podrá completar 21 años de presidencia.

“Quiero agradecerles a todos. Ha sido una magnífica travesía. Quiero agradecer especialmente a todos los que fueron suficientemente valientes para votar por mí”, dijo a su vez Ali, al anunciar que se retiraba de la elección.

En tanto, el secretario general de FIFA, Jerome Valcke, admitió luego de la elección que “las Copas del Mundo de 2018 y 2022 tendrán lugar en Rusia y Catar”.

Uruguay marcó el rumbo
Uruguay llegaba con una postura clara al congreso: pedir la postergación de la elección ante el escándalo generado por la detención de siete dirigentes por pedido de coimas, algo que en los hechos significaba enfrentarse a Blatter. De hecho, la delegación de Uruguay –integrada por el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) Wilmar Valdez, el secretario general Alejandro Balbi, y los presidente de Nacional, Eduardo Ache, y de Peñarol, Juan Pedro Damiani– lideró la postura de Conmebol de votar al príncipe Alí. Los dirigentes uruguayos fueron los primeros en anunciarlo, el jueves, y adelantaron que se mantendrían en ella cualquiera fuera la decisión de Conmebol, según indicó una fuente a El Observador.

Varios países lo siguieron, y en la mañana de ayer, Chile y Argentina anunciaron su apoyo a Bin Alí.

Además, el jueves la delegación uruguaya también tuvo reuniones con el presidente de la UEFA, Michel Platini, y el secretario general Gianni Infantino, y acordaron trabajar juntos sobre la base de que son los continentes más fuertes futbolísticamente. Esa unión política se ratificó luego que Uruguay, Chile y Argentina salieron a anunciar públicamente su voto al príncipe, jugada arriesgada teniendo en cuenta que el favorito era Blatter, pero que tenía el objetivo de fortalecer esa alianza. “No lo llamaría una alianza, pero sí un acercamiento fuerte y una sintonía grande”, dijo a El Observador la misma fuente desde Zúrich. Con esa intención de pedir la postergación, Uruguay llegó al congreso. Y ahí llegó el momento de negociar, contaron a El Observador fuentes de la delegación. Tuvieron una conversación con el presidente de Conmebol, Juan Ángel Napout y con el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, quienes le comunicaron el compromiso de Blatter de dejar las 4,5 plazas firmes, que era lo que buscaban los
dirigentes antes de viajar a Zúrich y que explotara la bomba de las detenciones. Con ese compromiso establecido, se decidió negociar y no presentar la moción de postergación, aunque manteniendo la postura pública de no votar a Blatter.

Finalmente, tras la elección, Napout dejó claro que había un compromiso de Blatter para mantener las 4,5 plazas. “La media plaza es del pueblo sudamericano. Mañana se confirma, pero está confirmada en un 100%. Hoy (ayer) de mañana tuvimos una reunión con los miembros de Conmebol. Algunos decidieron no votar en el bloque. Yo los entiendo, había que priorizar otras cosas”, le dijo a TN a la salida del congreso. l


Fuente: Ignacio Chans y Marcelo Decaux

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