Correa: "Defensor le molesta a varios porque somos un club rebelde"

Coto Correa analizó las fortalezas del campeón y expresó su orgullo por formar parte de la familia de Defensor Sporting
Se terminó. Armó la valija y se fue con el dolor de haber sido pero ya no ser. Vacío. Nunca había estado tan cerca de un sueño tan lejano. La Copa Libertadores 2015 terminaba para Defensor Sporting, así como su contrato.

Coto cruzó el charco. Lugar y club nuevo. Las luces que brillaron cuando estuvo en Unión de Santa Fe ahora quedaban lejos. Se fue a Buenos Aires a defender a Arsenal. Al año volvió a Uruguay, pero la puerta del Franzini estaba cerrada. Y se enroló en Cerro. Fue otro pasaje fugaz. Volvió a salir, esta vez a Jujuy, hasta que recibió el llamado del corazón. Otra vez Defensor.

Coto no olvidaba su pasado, y en particular, el esfuerzo que había hecho el club por arrancárselo a Unión a fines de 2013. Y firmó.

"Cuando uno se va de un club nunca sabe si puede pegar la vuelta, porque el fútbol son momentos y que te abran la puerta otra vez es maravilloso. Ahora no era solo jugar, era laburar, respaldar a los jóvenes, tener sentido de pertenencia", reveló Nicolás Correa en charla con Referí.

Su cuento forma parte de las innumerables historias del campeón. Inesperadamente, de la nada, se encontraba otra vez en el Franzini, arrancando la pretemporada con un convencimiento que le llamó la atención.

"Ahí me di cuenta de que algo grande podía pasar. Cuando nos planteamos dar el máximo por el otro. Eso es la humildad. Se formó un grupo de compañeros de trabajo excelente donde cada uno peleó por los sueños individuales y personales. Se entendió que tocara al que le toque jugar, lo importante era pelear por el compañero", comentó el defensa rememorando el inicio del camino que recorrieron.
Decirlo es sencillo. Concretarlo es complejo. Son más de 20 personalidades. Todas distintas y con un único objetivo: jugar.

"¿Cómo lo hicimos? Se logra cuando cada uno sabe el rol que debe cumplir, toque jugar o no, y eso lleva a una armonía donde cada uno ocupó su espacio".

El mensaje

Las señales bajaron del cuerpo técnico, y de ahí de los líderes a los jóvenes, que entendieron el mensaje. "Obviamente el líder es el cuerpo técnico, es de donde baja la señal y los grandes asimismo con la juventud de Defensor la misión de lograr el torneo. Fue un trabajo en conjunto. Los jóvenes nos hicieron fácil la tarea contra todos, puertas para adentro fue contra todos, para pelear con los poderosos en el fútbol uruguayo, con los cuales es difícil y cada vez va a ser peor", comentó el defensa.

Coto dijo que Acevedo fue inteligente a la hora de bajar el mensaje: "El técnico es claro y frontal y sabe a quiénes apuntar y los roles que debemos cumplir los grandes en la cancha y en un vestuario".
Correa reconoce que está en una etapa en el fútbol donde le toca dar más que recibir, por una lógica cuestión de edad.

"En este grupo los grandes, que somos pocos, apuntamos al bien del club y al bien para nuestro compañero porque acá se trata de ganar todos".

Bajo esas perspectivas empezaron a recorrer el campeonato. Y el equipo lentamente salió de las sombras para empezar a brillar.

La peleó en silencio

El camino se empezó a llenar de espinas. La presión fue insoportable, según reveló el propio Correa.
"Se habló mucho, se empezó a decir que para Defensor parecían todas difíciles. En el tramo final, en las últimas cinco fechas, todos los rivales eran mejores. Eso lo sentimos y lo trasmitimos con humildad puertas para adentro", indicó el defensa sobre la forma en que manejaron la situación.
Defensor se metió en la pelea y los jueces quedaron en el ojo de la tormenta.

"Nacional y Peñarol, que son los grandes y tienen presupuestos millonarios, siempre le echan la culpa a terceros, a los jueces, a los líneas. Si ellos meten presión y buscan excusas con todo lo que tienen a su favor que dejan para nosotros... Entonces ellos mismos generan un malestar, un enfado general, incertidumbre, cuestionamientos. Todo generado por los poderosos", señaló Correa sobre cómo vivió esa etapa.

¿Cómo lo manejaron? Puertas para adentro. Pese a ello hubo voces que se elevaron, como la de Matías Cardacio, o la denuncia de Matías Cabrera de que un línea lo había invitado a pelear.

"A los jueces los banco a muerte. No es fácil dirigir en el fútbol uruguayo. ¿Sabés lo qué pasa? Se genera esa presión porque sentimos que Defensor le molesta a varios. No sé por qué. Molesta que sea protagonista, que sea un club rebelde, como lo marca su historia. En estos seis meses parece que nos dieron con un caño".

Correa reveló que las presiones los fortalecieron. "Se acordaron a lo último que estaba Defensor". Y el elenco violeta salió campeón.

¿Vende humo?

Correa definió a Acevedo como un amigo. "Es un loco que siempre confió en mi, en las buenas o en las malas. Y si me equivoco me lo dice para mejorar. Es un loco fiel. De los que hemos sido dirigidos por Acevedo nadie te va a decir lo contrario", admitió el defensa violeta. Y dijo que los que lo tildan de "vende humo" es porque "a la gente visible es fácil criticar o ponerle una chapa de algo que no existe y no es real".

¿El futuro? "Estoy muy bien. De los 25 a los 30 años estuve en Unión, donde el club me compró el 100% del pase y pude hacer mi carrera futbolística. A los jóvenes les trasmito tranquilidad porque el pase llega si hacen bien las cosas. A eso sumale que estás en un club como Defensor. Entonces no hay necesidad de desesperarse por un pase".

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