Conmebol: cayó Figueredo y termina una era

Tras varias tensiones políticas conmebol desplazará a Figueredo como vice de la FIFA; su viejo cargo en sudamérica será ocupado por el presidente de la AUF Wilmar Valdez

En la sede de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), en Asunción, se marcó ayer el fin de una época. Uno de los congresos más intensos que tuvo el organismo en los últimos años derivó en la caída de Eugenio Figueredo como vicepresidente de FIFA, la confirmación del paraguayo Juan Ángel Napout como presidente de Conmebol y nuevo vicepresidente de FIFA, y el ascenso del presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) Wilmar Valdez como vicepresidente tercero del organismo continental. Todo eso en el medio de un mar de especulaciones y peleas por lo bajo, y hasta un intento de dirigentes uruguayos de bloquear la nominación de Valdez.

El congreso del organismo, del que participaron delegados de cada asociación sudamericana, votó la nueva integración del Consejo Ejecutivo, y con ello la presidencia de Napout, quien desde el año pasado se desempeñaba como mandatario interino del organismo tras la muerte de Julio Grondona, que a su vez provocó el ascenso de Eugenio Figueredo a la vicepresidencia de la FIFA.

La votación del nuevo Ejecutivo, además, trajo consigo la elección del presidente de la AUF Wilmar Valdez como nuevo vicepresidente tercero, casi un año después de haber asumido como titular de la AUF.

Figueredo será desplazado del cargo de vicepresidente de la FIFA a partir de mayo, cuando se produzcan las elecciones en el ente rector del fútbol mundial, y en su lugar asumirá el propio Napout. Así lo informaron a El Observador fuentes de AUF y lo confirmó el propio presidente de FIFA Joseph Blatter en su cuenta de Twitter.

Al paraguayo lo acompañarán el colombiano Luis Carlos Bedoya y el brasileño Marco Polo del Nero, quienes iniciaron la renovación sudamericana al ocupar el año pasado los otros cargos del Ejecutivo de la Conmebol.

El final de la vieja guardia
Fue el último paso de un movimiento que se venía gestando hace tiempo en Conmebol: el del recambio de las viejas figuras encabezadas por el expresidente Nicolás Leoz, el brasileño Ricardo Texeira y el argentino Julio Grondona, a quien acompañaban Figueredo, Eduardo Deluca y varios otros dirigentes sudamericanos que dominaron la escena durante décadas y moldearon la forma de entender el fútbol sudamericano.

A Grondona lo sorprendió la muerte en julio de 2014 mientras ejercía en pleno su poder. A Leoz, una enfermedad lo puso en segundo plano, junto con acusaciones de sobornos en Conmebol que llevaron al organismo a pedirle, discretamente, el cargo. Acusaciones del mismo tenor llevaron a Texeira a la renuncia a la Confederación Brasileña de Fútbol y a sus cargos en Conmebol.

De aquella mesa chica del fútbol sudamericano, el único que había sobrevivido era Figueredo, que logró escalar un paso más en el mundo FIFA tras la muerte de Grondona. Sin embargo, ya en ese tiempo se hablaba de tensiones entre el nuevo presidente Napout y Figueredo, que se tradujeron en que el uruguayo no mantuviera su cargo continental al pasar a la FIFA. Esas especulaciones se confirmaron ayer, cuando la votación del Ejecutivo lo dejó, por primera vez en décadas, en el llano, ya que tampoco volverá a ocupar su antiguo cargo de Conmebol, que ahora será de Valdez.

Lucha uruguaya
Los cambios no se dieron sin pelea: según informaron fuentes dirigenciales a El Observador, el propio Figueredo hizo un movimiento para bloquear la elección de Valdez, y recuperar su cargo en el organismo continental, cuando vio que era imposible mantenerse en su nuevo puesto de FIFA.

Así se siguió la postura de algunos dirigentes sudamericanos que entendían que, por antigüedad en el Ejecutivo, la vicepresidencia tercera le correspondía a los representantes de Venezuela o Ecuador.

“Hubo algunos movimientos de Figueredo y alguno más que intentó operar”, le dijo una fuente dirigencial a El Observador; algo que reconoció indirectamente el presidente de la AUF: “Verdaderamente no es que no me interese pero lo tomo como un tema secundario. Siempre hay que mirar hacia adelante”, dijo.

El que lo mencionó explícitamente fue el presidente de Nacional Eduardo Ache, integrante de la delegación uruguaya, en entrevista con Sport 890: “En este momento hay mucha gente protestando, y no solo Figueredo. Dicen: ‘¿cómo Valdez puede ser vicepresidente de Conmebol?’. Sé lo que estoy diciendo. Más de uno lo ha dicho”, dijo Ache.

“Increíblemente en Uruguay los problemas siempre vienen de adentro. Quienes estén deben pelear por las cosas de Uruguay. Ya sea que Ubriaco pueda hacer la final de la Copa Sudamericana o que se le respete a Uruguay una trayectoria y se le dé una vicepresidencia. Algunos dicen que prefieren a Venezuela o Ecuador en ese puesto. Napout tuvo palabra y respetó el lugar de Uruguay, a pesar de Uruguay”, agregó el presidente tricolor.

El Observador intentó ayer comunicarse con Figueredo, sin éxito.

El cambio se producirá por carriles institucionales en mayo: cuando se vote el nuevo Ejecutivo de FIFA, incluida la reelección o no de Joseph Blatter, Conmebol nominará a Napout, con lo que Figueredo quedará finalmente de lado. “En FIFA no es cuestión de ratificarlo o no. Va estar hasta mayo, y su lugar lo ocupará el presidente”, relató a El Observador otro dirigente del fútbol uruguayo.

“Se palpa otro nivel de apertura, de cambio generacional. Los viejos dirigentes dieron paso a otra generación, con otras estructuras y planes”, dijo a El Observador Alejandro Balbi, secretario general de la AUF, ratificando que ayer comenzó la última etapa de la renovación.


Fuente: Ignacio Chans y Jorge Señorans

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