Con los colores en la piel

Los socios más antiguos de Peñarol y Nacional en la actualidad, Enrique Moreno y Raquel "Cochi" Reyes, contaron sus vivencias con los grandes

En setiembre cumple 103 años y es el socio vivo con más antigüedad en Peñarol. Se trata de Enrique Moreno quien tiene mil recuerdos. En Nacional, su asociada más antigua es Raquel "Cochi" Reyes, un pedazo de historia tricolor. Rojo, azul y blanco por sus venas y nieta de José María Delgado, quien le da nombre a la tribuna principal del Parque Central. El mismo que escribió el himno del club.

Los recuerdos se entrecruzan en la mente de don Enrique. Es que vio tantos partidos de Peñarol, tantos clásicos, que es difícil hablar de uno solo. Nació en 1913, "el mismo año en que CURCC pasó a llamarse Peñarol".

Su padre lo hizo socio cadete cuando era un niño y lo ayudaba en su fábrica de muebles.

"Después me independicé y fui gerente de otra empresa, aunque siempre en el mismo rubro", recuerda.

Cochi, por su parte, recuerda aún el olor especial que había en el estudio en el que escribía su abuelo. "Esa mezcla de papel con tabaco que ya no se siente más en ningún lado", recuerda para Referí.

No es necesario entrar en internet para saber quién era su abuelo. Un prócer de Nacional y la sangre tira. Y cuánto.

"Desde el útero materno que iba a ver a Nacional. De niña, íbamos a la Tribuna América contra la Ámsterdam y luego de casarme, empecé a ir a la Olímpica", dice Cochi quien no aparenta 68 años.

Don Enrique, con sus casi 103 a cuestas tiene gratos recuerdos de cuando "íbamos al Palacio Peñarol cuando hacía poco que se había inaugurado. Era una obra muy importante para la época".

Amante del fútbol desde siempre, jugó en el Centro Atlético Lito –nada menos– club de la zona de Arroyo Seco de principios del siglo pasado y que supo contar con el debut del capitán más grande de la historia del fútbol uruguayo, José Nasazzi antes de que vistiera las camisetas de Bella Vista y Nacional. Allí también surgieron otros gigantes del fútbol de este país como el Manco Castro y Pedro Cea. Y el común denominador es que todos vistieron la casaca tricolor.

"Cuando yo jugué en Lito, no había tantos jugadores de renombre, pero me defendía", indicó Enrique.

En tanto, Cochi veraneaba en Playa Verde y desde allí venía a ver el clásico. Tambien, a veces cargaba una combi blanca "con 18 o más personas para llevarlas al Estadio. Esa misma combi la utilicé para la caravana tras ganas la Intercontinental de 1988".

Hoy los tiempos cambiaron pero la pasión se mantiene. "Me gusta ir sola al fútbol. Y voy a la Colombes en los clásicos. Tengo seis hijos y 12 nietos, pero voy sola. Me gusta sufrir y disfrutar en soledad".

Algo que heredó de su abuelo, el gran José María Delgado, es cambiarse a cada rato de asiento en la cancha. "Mi abuelo lo hacía y yo también. Cambio de lugar en el mismo partido como 10 veces. Lo heredé de él. El otro día contra Boca lo hice y llegó el gol del empate de Papelito (Fernández)".

Enrique manejó su auto hasta que tuvo 93 años y cuando cumplió los 100 recibió una visita especial en su casa de Malvín: "Vinieron el presidente (Juan Pedro) Damiani y (Fernando) Morena. Fue una gran emoción para mí", recuerda.

Y agrega sonriendo: "Tomamos un copetín y hablamos un rato. Yo tomo uno todos los días y me siento bárbaro".

Raquel tiene prontas las valijas. "Me voy a La Bombonera a ver a Nacional. Porque tengo feeling con este equipo. Me dan ganas de acompañarlo por lo que transmiten los jugadores; parece que dejan la vida en la cancha. Muestran lo que sienten", sostuvo.

"Es que Nacional es mi vida. El orden que tengo de prioridades es el siguiente: primero, la familia; segundo, Nacional y tercero, la patria".

Enrique dice que "siempre quise que Peñarol fuera campeón y lo vi infinidad de veces. Disfruté títulos incomparables como la Copa Libertadores de 1966 y la Intercontinental de ese año ante Real Madrid".

Y recuerda el día que más se emocionó en un clásico contra el rival eterno: "Fue el día que el Tigre (Pedro) Young la dejó colgada tras su gol en el arco de la Ámsterdam. Si no fuera por el comisario Tarlera que la sacó con el sable, la pelota todavía estaba ahí". Esto sucedió en 1933 y Enrique lo tiene claro en su memoria.

"Los días de clásico hay que almorzar livianito. En casa de mi abuelo se comía churrasco con arroz. Pero nosotros somos muchos a esta altura y entonces comemos unos sandwiches", afirma Cochi.

En su familia no hay nueras ni yernos manyas. "Tengo un yerno de Defensor, pero ya su hijo es de Nacional. Ya perdió", indica sonriendo.

Además tiene fija en su memoria "el clásico que Nacional dio vuelta 3-2 con dos goles de Luis Romero. Lo disfruté mucho, aunque ese día perdió la vista un hincha nuestro (por un balazo de goma de un policía)".

Como contrapartida, dice que en el encuentro que perdieron 5-0 ante Peñarol en 2014, "me acuerdo que no me moví nunca, no se me ocurrió irme antes".

El ídolo de Enrique "es Fernando Morena, porque hacía muchos goles en los clásicos. Era un grande". Pero no se olvida tampoco de Juan Eduardo Hohberg "me gustaba mucho, como (Roque) Máspoli y (Víctor) Rodríguez Andrade". Y cómo dejar de lado "La Máquina" de 1949. Aquella delantera la dice de memoria: "Ghiggia, Hohberg, Míguez, Schiaffino y Vidal".

Cochi no puede elegir uno solo. "No me hagas eso. No puedo decir solo un nombre. Hugo De León, (Álvaro) Recoba, el Peta Ubiña. ¡Por favor! Si habremos tenido gloria. (Eduardo) De la Peña me hizo ahogar con el grito de gol contra Olimpia de Paraguay y el Chino con el golazo que le hizo a (Pablo) Miglore. Lo tenía grabado y mi marido sin querer le grabó arriba y lo perdí. Casi le digo 'hasta acá llegó mi matrimonio".

Enrique, aún casi con 103 años, tiene un sueño: "Quiero conocer el Estadio Campeón del Siglo y espero poder ir pronto".

Cochi ya está preparada para la tarde del domingo. Otro clásico más la espera. Al igual que Enrique, cada uno con su pasión a cuestas, esa que solo los grandes despiertan.



LAS FRASES

"Los clásicos los vivía siempre con mucha emoción cuando iba; ahora los sigo desde casa".

Enrique Moreno

El socio más antiguo de Peñarol en la actualidad

"Un día llevamos a un niño por primera vez al estadio a ver a Nacional; no me olvidé más de su cara de felicidad".

Raquel "Cochi" Reyes

La socia más antigua de nacional en la actualidad


Populares de la sección

Acerca del autor