Con la táctica del Chino

Nacional se paró como simpre, terminó acumulando delanteros pero Recoba rompió los esquemas

Cuando usted tiene un jugador con la pegada de Álvaro Recoba no hay situación táctica que valga. Podrá decirle que se tire por determinado sector, que se coloque detrás de la línea del mediocampo para brindar asistencias. El equipo podrá ser ordenado, jugar con línea de tres en el fondo, volcarse por entero en procura del triunfo. Pero bastará una pelota para que un talento de estos le derrumbe todo el trabajo de la semana.  

Repase los detalles del partido y llegará a la conclusión de que el Chino rompió todos los esquemas. Alcanzó con que el mago frotara el pie del zapato para terminar con todo. Atrás quedó un partido malo, enormemente táctico porque ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a regalar nada.

El primer tiempo, con poca cosa, Nacional fue superior. Gutiérrez no brindó sorpresas en su esquema táctico. Jugó con la línea de cuatro hombres que venía colocando en el fondo. En el medio dos para contener como Arismendi y Porras. Por delante de ellos De Pena, Pereiro y Henry Giménez.

Claro que Gutiérrez observó bien al rival. Por eso metió a Arismendi delante de la línea de cuatro del fondo para pelear todos los balones aéreos contra Marcelo Zalayeta. Ahí comenzó ganando la batalla. Además, cada vez que Pacheco tomó la pelota lo salieron a presionar y no lo dejaron jugar. Entonces quedó solo el brasileño Diogo como única carta.

Por eso el tricolor le copó la cancha. El tema es que no fue claro en ofensiva.

Para el complemento, los equipos salieron a jugar de la misma manera hasta que en una trepada de Diogo lo derribaron en el área y Ferreyra sancionó el penal que terminó concretando Pacheco.

No pasaron muchos minutos cuando los entrenadores comenzaron a mover piezas. El primero que movió las fichas de su tablero fue Jorge Fossati. Con la ventaja entendió que era tiempo reforzar el mediocampo. Es que, al margen de que Jorge Rodríguez había jugado más cerca de Píriz y no tan abierto como lo hace habitualmente, el DT no olvidó que su único hombre con vocación de marca estaba amonestado. Marcel Novick entró por Pacheco.

El aurinegro paró tres hombres (Rodríguez, Píriz y Novick) delante de una línea final que decididamente pasaba a defender con cinco. El equipo quedaba partido.

Tres minutos después Álvaro Gutiérrez respondió tirando toda la carne en el asador. Mandó los tres cambios juntos: Recoba por Henry Giménez, Sebastián Taborda en lugar de Pereiro y Sebastián Fernández por Espino. Nacional atacó con Seba Fernández por derecha, De Pena por izquierda y los dos puntas Alonso-Taborda.

El tema es que la única idea fue tirar centros. Nacional fue el reino del pelotazo ante una defensa bien plantada que sacó todo hasta que a los 33 minutos se fue expulsado Macaluso. Allí el entrenador aurinegro mandó un nuevo cambio reforzando la zaga central con Darío Rodríguez por Diogo.

La “táctica” de Nacional llegó al borde de la desesperación tirando centros en procura de la cabeza milagrosa o el rebote, como el del empate. Hasta que la última pelota le quedó a Recoba y el Chino terminó con todos los diseños tácticos. Su zurda fue capaz de dejar de lado la semana de trabajo. Su gol terminó por sacar nuevamente a Nacional de los pelos.  l


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