Con justicia penal

Argentina fue mucho más que Colombia en los 90', pero necesitó de los penales para pasar a semifinales
Argentina derrotó este viernes 5-4 por penales a Colombia, y se metió en semifinales de la Copa América luego de 90 minutos donde empató 0 a 0 ante un rival al que dominó de principio a fin.

Lo de Argentina en el primer tiempo fue abrumador. Con Mascherano organizando con toques rápidos los ataques, y Pastore y Messi como conductores, Colombia hizo aguas por todos lados.

Los números de la primera mitad fueron reveladores. Argentina tiró 10 veces al arco y los cafeteros ninguna.

José Pekerman planificó frenar el aluvión de juego albiceleste con un 4-4-2 con James Rodríguez en el doble 5 junto al volante de contención Alexander Mejía.

Pero el equipo, desbordado, rápidamente se cargó de amarillas doblando en cantidad de infracciones a los argentinos.

Uno de los primeros amonestados fue Mejía por lo que Pekerman tuvo que meter mano en la conformación de equipo: sacó a Teo Gutiérrez –delantero– y mandó a la cancha a Edwin Cardona, doble 5.

Eso liberó a James para jugar detrás del punta Martínez.

Pero nada cambió en el juego colombiano. Argentina siguió mandando en el juego con Messi ganándole el duelo individual a Santiago Arias, Agüero complicando en cada envío de las bandas a Zapata-Murillo, y Di María poniendo pases punzantes ante un Zúñiga que también la pasó mal.

La razón por la cual Argentina no pudo trasuntar en el marcador su ilimitada supremacía sobre Colombia en el primer tiempo tuvo nombre y apellido: David Ospina.

El golero de Arsenal tuvo cuatro atajadas imponentes. En una misma acción evitó con el pie el gol de Agüero y con las manos un cabezazo de Messi.

El partido cambió en el complemento. Porque Colombia se afirmó atrás a partir de un cambio de posición de los laterales y porque logró que las apariciones de Messi fueron más esporádicas.

Además, Pastore se diluyó, Agüero quedó desabastecido y Di María se fue del partido.

Colombia adelantó líneas, emparejó la estadística en posesión de pelota –su fuerte– y se animó con un par de jugadas aisladas.

Recién allá por el minuto 78 volvió a despertarse Argentina que ya había apostado por Banega en lugar de Pastore.

Pero fueron los palos los que jugaron entonces en favor de Colombia: primero contra un remate de Banega y luego con otro de Otamendi.

Empatados por esas cosas del destino fueron a los penales donde tras una larga serie, Tévez se tomó revancha de aquel penal errado ante Uruguay en 2011 y metió a Argentina a semis donde se medirá al ganador de Brasil-Paraguay.