Con clase y carácter tricolor

Nacional, con 10 durante 45', obtuvo un gran triunfo frente a Palmeiras y lidera la serie
Con clase y carácter, Nacional venció 2-1 a Palmeiras en el Allianz Parque de San Pablo y pasó a liderar el grupo 2 de la Copa Libertadores. El tricolor terminó con nueve jugadores ya que fueron expulsados Jorge Fucile a los 45' y Leo Gamalho a los 90'.

En tres minutos, sobre el final del primer tiempo, Nacional sacó una diferencia de dos goles que no se veía por ningún lado dentro del campo. Los goles de Nicolás López a los 37' y de Leandro Barcia a los 40' desmoronaron las mejores intenciones de Palmeiras y los tricolores se hicieron del premio gracias al tezón, al orden, pero sobre todo a la calidad individual de sus delanteros.

López terminó de manera formidable una jugada personal, dejando tirado al golero Fernando Prass y tomándose todo el tiempo del mundo para meter la pelota, y enseguida Barcia picó al vacío y finalizó sin nerviosismos frente al golero local.

Un minuto antes de su gol, López había estrellado un tacazo en el caño. Pero no había generado más. Ramírez y Espino lo intentaron por izquierda sin éxito. López y Fernández se debatían entre los zagueros, pero creaban poco.

Palmeiras, sin ser nada del otro mundo, trataba de llegar tocando y tuvo oportunidades a través de remates peligrososo de Dudu, Jean y Gabriel Jesús. También una pifia de Romero tras un tiro libre, que desvió Conde.

Pero antes de que se terminara el primer tiempo Jorge Fucile fue amonestado por segunda vez y por ende se marchó expulsado. Una tontería de un jugador con tanta experiencia.

Los dirigentes tricolores mandaron una carta a la Conmebol después de los despojos que sufrieron contra Rosario Central y River Plate; para este encuentro le pusieron a uno de los mejores árbitros del continente como el chileno Osses, pero si los jugadores no se cuidan es complicado. En tres partidos disputados Nacional ya tiene tres expulsados, uno de ellos (Erick Cabaco) sin siquiera jugar un minuto en la Copa.

El segundo tiempo fue un suplicio para Nacional. Con dos líneas de cuatro muy juntas cerca del área.

Con Romero de lateral derecho en lugar de Fucile, con Fernández (exhausto fue sustituido por Cabrera), Porras, Carballo y Ramírez delante de los defensores, y con López para el contragolpe.

Nacional hizo su partido. Exageró en las faltas, protestó todo lo que pudo para consumir minutos, puso el partido en el freezer.

Prácticamente no llegó al área de Palmeiras y cuando lo hizo fue por un pique de Ramírez (realizó un desdoble sensacional) contra cinco jugadores de Palmeiras y un tiro libre de Victorino a las manos del golero.

Atrás aguantó de dientes apretados. Victorino fue un león y Conde brindó seguridad. Pero también hay que destacar la tibieza ofensiva de Palmeiras.

Porque si bien tuvo la pelota y arrinconó a Nacional, le faltó profundidad y careció de carácter para aprovechar el jugador de mas. Y sobre el final, el viento de la suerte estuvo del lado del tricolor con ese remate que reventó el ángulo de Conde, el ángulo de la justicia.

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