Con casta de campeón

Malvín derrotó a Urunday Universitario 80-67 y selló su clasificación a la Liga Sudamericana

Urunday Universitario jugaba por la historia. Por su primera copa en el círculo de privilegio del básquetbol uruguayo. Más importante que eso: por su primera clasificación a un torneo internacional. Pero enfrente estaba Malvín. Y ahí las chances de cualquier equipo –más allá de su estado de gracia, más allá de sus figuras– se ven reducidas. Porque Malvín es Malvín. Un equipo que marcó –y marca– una era. Un equipo con casta de campeón.

El playero ganó anoche 80-67 en el Palacio Peñarol y se quedó con el Súper 4, el cuadrangular que disputaron los cuatro primeros equipos de la Súper Liga –segunda fase de la Liga Uruguaya de Básquetbol– para definir una plaza en la Liga Sudamericana 2017 y para calentar motores de cara a los cuartos de final del torneo mientras se disputan tres llaves de octavos de final, una de las cuales se definió el pasado viernes (Defensor Sporting 3-0 a Welcome).

El equipo de Pablo López, cuatro veces campeón de la Liga Uruguaya, sacó anoche su chapa ganadora y le recordó a todos –por si su irregular campaña lo había puesto en dudas– que será candidato a conquistar el torneo.

Y para muestra basta un Súper 4. El sábado le ganó por 26 puntos a Hebraica Macabi que lo había vencido tres veces en la Liga. Y anoche derrotó con una sólida exhibición a Urunday.

Arrancó bien con un Rian Pearson que jugó de principio a fin un partidazo.

Soportó una reacción del estudioso que a través de las penetraciones de Shaquille Johnson y los hermanos Leandro y Emilio Taboada logró irse arriba tras el primer cuarto 19-18.

Pero el ingreso de Marcel Souberbielle en el segundo cuarto le dio un giro al partido. Jugando como ala-pívot en lugar de un Allan Durham que le sumó poco al trabajo de desgaste de Hatila Passos debajo de las tablas y que no tuvo prácticamente gol, Souberbielle clavó dos triplazos que pusieron al frente al playero.

Sobre esa ventaja, el equipo de López comenzó a soltarse para encontrar fluidez en sus ofensivas y así comenzó a estirar su ventaja.

Perdió consistencia defensiva el estudioso con el correr de los minutos. Empezó muy firme con un Brian Craig que bancó a Hatila y que hasta se las ingenió para hacer daño en ataque.

Pero la falta de acierto perimetral lo condenó prematuramente. El equipo tiró 21 triples y solo acertó dos (apenas un 9%).

No solo Souberbielle le dio respuestas desde el banco. Con el correr de los minutos mejoró la calidad del aporte de Juan Santiso (cuatro asistencias y hasta cuatro rebotes).

La intacta calidad de Nicolás Mazzarino para aparecer en momentos claves (11 puntos) y un notable reingreso de Federico Bavosi (17) –tras un pobre primer cuarto en el que concedió dos jugadas de doble y falta seguidas– también fueron puntos altos sobre los que se edificó la victoria.

Pero el más alto fue el de Pearson, un ayuda base que en este equipo juega como alero, un culminador de jugadas más que un armador, un jugador atlético que cerró la noche con 20 puntos y nueve rebotes y que regaló en el primer tiempo la jugada de la noche: un alley oop donde hundió la pelota tras conexión con el Pitu Santiso.

Si Pearson estaba en duda para el futuro inmediato, en este cuadrangular jugó como para quedarse. Durham dejó dudas (siete puntos, cuatro rebotes) que Hatila disimuló (11 tantos y 12 capturas).

Malvín ganó el Súper 4 y pasó un aviso. El de que cuando llegan los playoffs es siempre candidato. Por algo tiene cuatro Ligas. Por algo ganó anoche su tercer Súper 4 (ya lo había ganado en 2010 y 2015). Porque sabe ser campeón.


Hebraica Macabi tercero

A primera hora, con un libre en la hora de Salvador Zanotta (goleador del partido con 28 puntos), Hebraica Macabi derrotó 89-88 a Aguada y terminó tercero. En el macabeo no jugaron Leandro García Morales, Michael Hicks ni Jaime Lloreda.




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