Con alma de líder

"En Aguada dejé mucho que desear desde el punto de vista emocional", confiesa Martín Osimani que en Defensor Sporting volvió a brillar en el momento justo, y con un desgarro a cuestas

"Hay estructuras que te ayudan a brillar más que otras", dice Martín Osimani. Su pasaje por Aguada el año pasado dejó gusto a poco. Pero su presente en el Defensor Sporting finalista de la Liga Uruguaya es un reflejo mucho más fiel de la realidad del básquetbol uruguayo: el Oso ratificó ser uno de los bases más influyentes del torneo.

Tal vez no en la fase regular del certamen. Pero seguro que sí cuando empezaron las que duelen, los playoffs.

Que lo diga el bicampeón Malvín que sucumbió 3-1 ante el maquinal poderío de Defensor Sporting en las semifinales del torneo.

Osimani, de 34 años, confiesa que el origen de este momento dulce está en su amarga temporada pasada.

"Fue bastante duro mi pasaje por Aguada. Tuve que repensar un montón de cosas, mejorar mucho lo anímico, lo temperamental y lo físico", explica.

"No estuve a la altura de lo que esperaba. Tenía muchas expectativas por volver a Uruguay después de muchos años en el exterior, le puse mucha carga emotiva y al no darse los resultados en un torneo que se requería mucho de mí por la falta de Leandro (García Morales, que estaba lesionado) más el montón de cambios que tuvo el equipo hicieron que dejara mucho que desear desde el punto de vista emocional, como líder", afirmó.

Sin embargo, Defensor Sporting lo fue a buscar justamente como líder para esta temporada. Y el Oso apareció en los momentos claves. Primero ante Biguá, luego contra Malvín.

"Vine a Defensor a aportar experiencia y organización dentro de la cancha", expresa.

"Llegar a un equipo armado lleva su tiempo y su trabajo. Pero siempre me tuvieron paciencia. En ese contexto sabíamos que la fase regular iba a ser de altos y bajos, pero lo natural era progresar en el año como normalmente lo hace Defensor", agrega.

"Lo demostramos en los playoffs, pero antes hicimos una gran Súper Liga. Uno sufre los números y la gente te juzga por eso, pero al ver que el equipo estaba bien conmigo en el rol de distribuidor me sentí cómodo", explica.

El Oso promedia 8,0 puntos por partido –nunca se destacó por su capacidad de goleo– y 5,7 en asistencias –cuarto mejor del torneo–.

Pero si hay jugador que está más allá de lo numérico es Osimani. Y el valor agregado de su momento es que antes del arranque de los playoffs, más precisamente en la final del Súper 4 ante Hebraica Macabi, se desgarró el tríceps.

"Estoy desgarrado hace un buen tiempo. Estábamos haciendo estudios de control y los manteníamos en reserva en el grupo hasta que se filtró. Ahí dije que si bien estaba desgarrado, la situación no me iba a tener afuera. Seguí trabajando sobre eso, sobre el dolor, con mucha más precaución que acción", cuenta.

"Ayudaron todas las suspensión que hubo". Antes del arranque de la serie contra Biguá en cuartos hubo 10 días de receso y después que Malvín descontó en las semifinales la humedad del Palacio Peñarol no permitió jugar durante dos semanas.

La serie contra el playero fue muy intensa. Tanto que Osimani fue cartón ligador de fuertes infracciones de parte de Nicolás Mazzarino, Fernando Martínez y Reque Newsome.

"Fue una serie de tensión, como cualquier semifinal. Ya sabía que si recibía un golpe en el lugar lesionado iba a ser duro, pero me aseguraron que no podía generarse una lesión más grave. Simplemente tenía que aguantar el dolor. Era lógico que Malvín que iba a competir al límite. No hay malos sentimientos, era parte del riesgo", afirma.

Sin embargo, Osimani deja entrever que alguna de las incidencias lo dejó más molesto que otras: "Uno saca sus conclusiones y ve las diferentes situaciones. Con los jugadores de Malvín tengo relación con casi todos por la selección. Cuando terminó la serie nos saludamos todos, pero cada uno sabe cómo actuó. Yo estoy tranquilo, ganamos y miro para adelante".

El base que jugó a nivel universitario en Estados Unidos y que tuvo su mejor momento en el exterior en Obras Sanitarias (2011-2012) de Argentina y Uniceub de Brasil (2013) se siente maravillado con el grupo que integra y la forma en que Gerardo Jauri maneja el plantel desde hace más de una década. Y por eso quiere coronarlo con un título. Con fuerza de líder.

La frase

"Defensor tiene mucho respeto al progreso y a veces se permite tener con sus planteles momentos duros que al tiempo logran ser superados".

¿Hebraica o Trouville para la final?

Desde la hora 21.15 en el Palacio Peñarol, Hebraica Macabi y Trouville jugarán este viernes el quinto y último partido de la serie semifinal para definir el rival de Defensor Sporting en las finales. "Defensor demostró que estando bien es muy difícil ganarle. El equipo está preparado por lo que ponerse a elegir rival solo puede generar tensiones adentro. Los dos presentan desafíos totalmente distintos. Hebraica tiene un caudal individual de talento muy fuerte, tiene gol en muchas posiciones y un perímetro súper picante. Trouville tiene un plantel más extenso y más intenso defensivamente". Palabra de Osimani.

Las cifras

26 Puntos. Su mejor producción goleadora en lo que va de la temporada fue en el tercer partido de la serie de cuartos de final ante Biguá.
11 Asistencias. En su debut con Defensor Sporting marcó la cancha con 11 asistencias ante Olimpia. En ese rubro promedia 5,7 en el torneo.


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