Competitivas, mundialistas y campeonas

La selección femenina uruguaya se consagró en Venezuela y busca fondos para ir al Mundial de Hungría
Entrenan de noche aunque llueva o haga frío. Organizan bailes y han llegado a vender tazas y pegotines para juntar plata para pagar viajes y jugar torneos. Así y todo son una potencia top 10 mundial y hace un par de semanas se consagraron campeonas panamericanas.

La selección uruguaya femenina de beach handball es uno de los modelos deportivos uruguayos más exitoso de los últimos años.

Sí, es cierto que el deporte no es olímpico y que su desarrollo no está expandido como en la modalidad sala. Pero eso no quita méritos al hecho de que a la hora de jugar, las celestes sean siempre animadoras.

"En Venezuela me di cuenta charlando con entrenadores y jugadores de otros países de la forma en que nos miran. Saben que nos pueden ganar, pero también son conscientes que le podemos ganar a cualquiera. Entonces, ser referencia a nivel regional es importantísimo. A veces por falsa humildad no nos damos cuenta de la magnitud que ha alcanzado este deporte", dijo a Referí Gonzalo Peluffo, entrenador del equipo.

El ciclo de Peluffo comenzó en 2013 cuando Uruguay disputó los Juegos Mundiales de Cali, un evento que se lleva a cabo cada cuatro años y que convoca a todos los deportes que no son olímpicos.

"El año pasado comenzamos a trabajar con un grupo de cadetas y juveniles. Entre estas jugadoras y las mayores estamos entre 60 y 80 deportistas", explicó.

Las selecciones entrenan en un predio municipal ubicado en Solymar que cuenta con luces y arcos. "En algunas instancias hemos entrenado también en Pocitos. Se practica de noche porque todas estudian o trabajan, después de la hora 20 o las 21. Estamos acostumbrados pero es muy duro", comentó el experimentado entrenador.

"A veces por falsa humildad no nos damos cuenta de la magnitud que ha alcanzado este deporte", Gonzalo Peluffo

El recambio

Uruguay fue campeón del primer torneo clasificatorio para un mundial, Egipto 2004, en un campeonato iberoamericano disputado en Pocitos en febrero de ese mismo año.

Se le ganó a Argentina, España y hasta a Brasil. Pero a ese mundial no se pudo concurrir por falta de dinero para costear el viaje.

Uruguay participó como invitado en el Mundial de Río de Janeiro 2006 y luego se clasificó a todos los mundiales siguientes: Cádiz 2008, Antalya 2010 (tampoco se fue por falta de dinero), Muscat 2012 y Recife 2014.

En los cuatro torneos clasificatorios disputados desde 2008 había ganado la medalla de plata. Esta vez, en la ciudad venezolana de Vargas, se colgó la medalla de oro ya que Brasil, vigente campeón mundial, no concurrió.

Las celestes le ganaron a Paraguay 2-1, Venezuela 2-0, Argentina 2-1 y nuevamente a Argentina, en la final, 2-0.

"Seis jugadores eran debutantes a nivel internacional, pero el equipo cuenta con dos jugadoras con experiencia que además son líderes: Victoria Ramos y Luciana Moreira", contó el DT.

Ramos, pívot de 28 años, comentó: "El torneo fue raro, sabíamos que no teníamos margen de error porque dos derrotas nos dejaban afuera del Mundial. Pero también íbamos con la ilusión de ser campeonas porque no estaba Brasil con los que veníamos jugando las finales. Fuimos paso a paso y por suerte todo salió redondo: no perdimos ningún partido, nos fuimos invictas y con el oro".

Victoria Ramos
Victoria Ramos, capitana y crack del equipo
Victoria Ramos, capitana y crack del equipo

"La final se ganó con experiencia, con cabeza y con grandes atajadas de nuestras goleras ya que ganamos los dos chicos por un gol y ellas definieron las últimas jugadas", agregó.

Agustina Echevarriarza y Camila Palomeque fueron las goleras del plantel que se completó con Luciana Moreira y Florencia Lachaise en el puesto de "doble", Ramos con Florencia Suárez como pívots, Valentina García, Camila Souto y Pilar Dibarboure como punteras, y Mikaela Feher de defensa.

Florencia Lachaise, hermana de Natasha elegida mejor puntera del Mundial de Cádiz 2008, fue una de las debutantes a nivel internacional: "La clave del éxito es que somos un equipo joven que tiene muchísimas ganas de seguir aprendiendo formando parte de este proceso. Todas somos jugadoras de sala, pero hemos participado de todos los torneos que se han disputado en playa lo que nos ha permitido mejorar en esta modalidad. Este equipo tiene mucho para dar y ojalá podamos seguir teniendo resultados a medida que crecemos como jugadoras".

El de$afío de llegar al Mundial

Lo que se viene es nada menos que un nuevo mundial, a disputarse en julio de este año en Budapest, Hungría.


"La final se ganó con experiencia, con cabeza y con grandes atajadas de nuestras goleras ya que ganamos los dos chicos por un gol y ellas definieron las últimas jugadas", Victoria Ramos

En una semana, Peluffo designará a 10 jugadoras más para que se sumen a las campeonas panamericanas y así largar los trabajos con 20 preseleccionadas.

Hay solo tres meses para juntar el dinero para viajar y esa será otra carrera contrarreloj.

"Para este torneo organizamos un baile y juntamos dinero porque nos habían dicho de la Federación que no iban a poder ayudarnos. Sin embargo, al final nos dieron US$ 12 mil. Nosotras tuvimos que poner US$ 500 de los cuales nos van a reembolsar US$ 200. Después de ese apoyo nos dijeron que si clasificábamos al mundial no nos iban a poder ayudar. Así que tenemos que ver qué movida hacemos", explicó Ramos, la capitana que lleva cuatro mundiales encima.

Esos US$ 12 mil que les dio la Federación fueron aportados por la Secretaría Nacional del Deporte que tiene en el hándol a uno de sus deportes más apoyados. El gran problema es que es tanta la cantidad de selecciones que salen a competir anualmente que la Federación no puede contemplar todas las necesidades

Lo cierto es que en Recife 2014 Uruguay terminó noveno. En Budapest, este grupo irá por superarse.

¿Llegará a ser deporte olímpico?

En agosto del año pasado se realizó en Lausana, Suiza, frente al presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, una exhibición con los mejores jugadores de beach handball. Este fue el primer paso para intentar que este deporte se convierta en olímpico, tal como lo hizo el beach volley en Atlanta 1996. De todos modos, el beach handball no figura entre los 26 candidatos que pujan para ingresar al calendario de Tokio 2020. Otro paso se dio al lograr que el deporte sea olímpico a nivel juvenil para 2018.

Cadetas rumbo a Buenos Aires 2018

En Vargas, Uruguay presentó un equipo masculino y uno de cadetas en femenino. Los hombres fueron medalla de plata tras caer en la final con Estados Unidos 2-1 mientras que las cadetas fueron plata cayendo 2-1 con Venezuela la final. Este grupo de cadetas, dirigido por Peluffo con Maximiliano Malfatti y Danilo De Agrela de asistentes, se prepara para disputar el año próximo la clasificación para los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018. El deporte será por primera vez olímpico a ese nivel sustituyendo al hándbol sala.



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