Como si nunca se hubiese ido: Suárez se divirtió en la práctica y se enojó con el fútbol tenis

Con la alegría de siempre y la necesidad de calmar la ansiedad, Suárez volvió al complejo pensando en Basil
Pasaron 636 días, pero pareció que nunca se hubiese ido. La primera práctica de Suárez con la selección tras la sanción de la FIFA tuvo toda la expectativa posible afuera de la cancha, incluida decenas de hinchas espiando en la ruta y casi la misma cantidad de fotógrafos adentro, solo comparable a la vuelta de aquella lesión de meniscos que puso en duda su ida al Mundial 2014. Pero adentro fue el Suárez de siempre: bromeando con sus compañeros, enganchándose en cada dinámica que planteó el preparador físico José Herrera, y sacando su veta competitiva en el fútbol tenis. Recordándoles a todos lo que es Suárez. Sea en un Mundial ante Inglaterra, en el picado del día previo cuando le toca ser arquero, o en el juego a dos toques con una red de tenis de por medio: cada vez que pierde se enoja. Y mucho.

Ya se lo decía a Referí la semana pasada, cuando se le hablaba de su vuelta. En vez de situar el regreso en el viernes 25 en Fortaleza, decía que la vuelta empezaba ayer, en el Complejo, un lugar que siente con su casa: "Quiero encontrarme con los compañeros, con la gente del Complejo que se ha portado espectacular".

Fútbol-tenis y bromas

Allá lejos se ve al Cacha Arévalo Ríos y a Palito gritándole en la cara que le ganaron al fútbol tenis, mientras el Pistolero le protesta a uno de los PF un mal cobro. Antes fue Fucile. De Arrascaeta y Rolan también le ganaron, pero no se animaron a festejarle tanto. Quizá porque no tienen tantas horas de concentración con él. Ese fue el único recordatorio de que hacía dos años que no podía ser parte de una concentración valiosa, más allá de algún amistoso de fecha FIFA. En el resto del movimiento fue la alegría de ver al mejor jugador uruguayo y uno de los mejores delanteros del mundo, a sus anchas. Disfrutando al límite de estar nuevamente en casa.

"Que piense en fútbol"

Suárez lo reconoció: será una vuelta dura desde lo emotivo. Y aunque todo lo que involucra a su regreso es positivo, el fantasma de la mordida y la sanción está. "Va a ser duro controlar las emociones", le decía a Referí la semana pasada, y en lo mismo insistió Tabárez en conferencia de prensa, sin necesidad de que ningún periodista se lo preguntara. "Es una persona, debe tener emociones, debe tener muchas cosas en la cabeza después de dos años sin jugar en la selección y uno de los objetivos que nos propusimos fue que piense solo en jugar al fútbol. Nada más. Descartar cualquier cosa que lo pueda alterar o no dejarlo con la tranquilidad suficiente. Obviamente hablándolo con él. Porque han pasado cosas, y lo menos que podemos aspirar es que no vuelvan a ocurrir", dijo el Maestro, haciendo una notoria excepción a esa máxima de primero hablar con los jugadores y después con la prensa. Es que sentía la necesidad de pasar el mensaje.

"Reconozco la importancia que tiene el futbolista, lo importante que es para la gente de este país. Pero se viene a integrar a un equipo, se va a enfrentar a rivales que van a hacer todo lo posible para limitarlo y tiene que tener mucha ayuda, estar muy fresco. Se lo digo a ustedes antes de hablarlo con él porque ahora vamos a hablar con él de esos temas".

Tendrá tiempo para hablar. El DT decidió concentrar ya desde el primer día, algo que no hizo otras veces. Es que no es un partido cualquiera. Por Luis y por el rival.

¿Capitán?

¿Será Suárez el capitán? Tabárez dejó picando ese tema. "En la mente lo tengo pero no es un tema prioritario. Para a mí es bastante secundario. Lo tenemos que ver. Pero relaciónelo con lo que dije cuando hablé de Luis. No precisa que me extienda demasiado en eso. Hay muchos futbolistas que tienen experiencia y antigüedad para pensar en ellos. Pero a la hora de decidir hay que pensar en todas las variables. Lo decidiré momentos antes del partido, posiblemente en la última charla".

Las dos chances quedaron abiertas: ¿darle esa responsabilidad como otro elemento que lo ayude a enfocarse, o liberarlo de esa presión para que solo se concentre en el fútbol? La respuesta estará el día del partido.

Más allá de eso, a partir de hoy Suárez se enfocará específicamente en la cancha. Empezará a sentir la adrenalina de acercarse a la vuelta con la celeste. Con la motivación a mil, pero con la templanza necesaria tras dos años de exilio forzado. Porque aunque parezca el mismo, mucho cambió en estos dos años.

Hoy se integra el resto de los jugadores

El primer entrenamiento de la selección –una sesión regenerativa de baja intensidad– contó con 17 jugadores. Aparte de los del medio local (los tres de Nacional: Jorge Fucile, Diego Polenta y Mauricio Victorino), Luis Suárez y Sebastián Coates fueros los primeros en llegar desde Europa, a la hora 10, mientras que luego fueron arribando varios otros: Martín Campaña y Cristian Rodríguez desde Argentina, Martín Silva y Giorgian de Arrascaeta desde Brasil, Egidio Arévalo Ríos y Álvaro González desde México, Abel Hernández, Cristian Stuani y Guillermo Varela desde Inglaterra, Diego Rolan desde Francia y Álvaro Pereira desde España. En el correr de la práctica se sumó Nicolás Lodeiro.

Para esta madrugada estaba prevista la llegada de Fernando Muslera, Gastón Silva, Diego Laxalt, Matías Vecino y Maximiliano Pereira (que no está habilitado para el primer partido y sí para el segundo).

Para el mediodía está prevista la llegada de Carlos Sánchez desde México. De todos modos en principo está previsto que sea parte del movimiento.

La selección hará su primer ensayo táctico a puertas cerradas desde la hora 16.30, en el primero de los dos entrenamientos a puertas cerradas (el otro será el miércoles por la mañana) que hará antes de viajar el miércoles a la hora 15 rumbo a Recife.

Pese a que –como siempre–el DT no largó prenda sobre el equipo, su elogio a Mauricio Victorino en conferencia de prensa ratifica la suposición de que será zaguero central junto a Sebastián Coates. Por izquierda todo apunta a Palito Pereira, mientras que la duda en la derecha es Guillermo Varela o Jorge Fucile.

El resto es un poco más previsible: Arévalo y Tata González serán los volantes centrales, Carlos Sánchez y Lodeiro irían por afuera y arriba sí que no hay dudas: Luis Suárez y Edinson Cavani serán titulares.

Homenaje a ferreira

La sala médica del Complejo fue bautizada ayer con el nombre de Walter Ferreira, quien fuera kinesiólogo de la selección y de Nacional, que murió en enero.

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