¿Cómo salimos de esta, Maestro?

Tabárez tiene un asunto de peso para resolver: recuperar las fortalezas defensivas

La solvencia defensiva, el poder de la agonía, el aprender a sufrir, son la marca en el orillo de la selección uruguaya. Bajo la conducción de Óscar Tabárez la pirámide se construyó a partir de una base monolítica. Desde la defensa se armó el equipo. Ese bloque fue el que permitió el resto.

El entrenador interpretó que Uruguay no tiene un equipo para afrontar partidos sin mirar al rival. Entonces la prioridad fue siempre solidificar el sector defensivo y a partir de ahí explotar las virtudes de dos de los principales delanteros del mundo.

El equipo sabe que arriba tiene en Suárez y Cavani dos hombres capaces de resolver todos los problemas. La cuestión es mantener el cero en el arco. Pero aquella solvencia se empezó a perder y el tema genera preocupación de cara a lo que se viene, nada más ni nada menos que el cierre de las Eliminatorias.

Uruguay lleva cuatro partidos recibiendo más goles que de costumbre. El equipo viene de recibir tres de Chile, cuatro de Brasil, dos de Perú y los tres que de Irlanda, el pasado fin de semana. Son 12 goles en cuatro partidos.

"Estamos en esa etapa, no es muy agradable pero, por suerte y a su vez lamentablemente, tenemos algún tipo de experiencia en este tipo de bajones", expresó el entrenador. Y por ahí parece pasar su mayor preocupación. El domingo ante Irlanda no tuvo a uno de los pilares defensivos como Diego Godín, quien jugó los anteriores.

¿Cuáles son las explicaciones que dio el entrenador? No brindó pistas en la conferencia posterior al partido. Por lo pronto se enfoca en la búsqueda de las soluciones.

Dentro de lo poco que dejó el amistoso con Irlanda, una buena noticia fue el retorno de Martín Cáceres. Mostró vigencia y solvencia. Un hombre importante que debe aportar con lo suyo. Puede jugar en los perfiles, en cualquier sector de la defensa (el domingo arrancó de lateral izquierdo y terminó por el sector opuesto), y aporta buen juego aéreo.

El problema es que, pese a mostrarse en buen nivel, debe encontrar rápidamente el equipo. Lleva mucho tiempo sin tener continuidad y eso puede pasar factura.

Entre las conclusiones que dejó el amistoso fue lo mostrado por Diego Laxalt y Jonathan Urretaviscaya que jugaron por las bandas interpretando lo que quiere el entrenador, eso del desdoble y la solidaridad para dar una mano a la hora de cerrar espacios y recuperar la pelota.

El resto fue más de lo mismo. Poco juego colectivo, agravado por el hecho de jugar sin Cavani ni Suárez.

Pero el tema no está arriba. Uruguay deberá recuperar la solvencia defensiva que lo transformó en un equipo respetable, un asunto que se empieza a cimentar en el mediocampo.

Los grandes problemas

1- Defensa: Recibió muchos goles
Si hay un aspecto por el que se destaca al equipo uruguayo es por su solvencia defensiva. En los últimos cuatro partidos, el equipo recibió 12 goles, lo que brinda un promedio de tres por juego.

2- Juego: No es novedad
Colectivamente el equipo volvió a mostrar las mismas falencias que en los últimos partidos. Independientemente de jugar "bien" o no, con toda la polémica que ello implica, Uruguay no pasa por un buen momento como lo reconoció el propio entrenador.

3- Cáceres: Sin equipo
El regreso de Martín Cáceres fue positivo y significativo. Demostró que puede aportar mucho. Juega por los dos perfiles. El tema es que debe encontrar equipo para mantener ritmo de competencia.