¿Cómo hicieron Gran Bretaña y Colombia para mejorar tanto?

En Río, Gran Bretaña pasó a China en el medallero -quedó segunda- y Colombia logró su mejor actuación olímpica en la historia; ¿cómo lo hicieron?

El fin de los Juegos Olímpicos de Río 2016 marca un tiempo de evaluaciones y, por qué no, de comparaciones. ¿Cómo algunos países pueden mejorar tanto en el medallero y otros no? ¿Cuáles son sus fórmulas?

En el medallero general hubo dos progresiones para destacar: una fue la de Gran Bretaña, que se quedó con el segundo puesto al desbancar a China, y otro fue Colombia, que se consolidó como nueva potencia del deporte latinoamericano al lograr su mejor actuación de la historia en los Juegos.

Se trata de dos casos de éxito obtenidos luego de una planificación que llevó varios años.

Resurgir británico

La paupérrima ubicación de Gran Bretaña en Atlanta 1996, en que logró una sola medalla, de oro, marcó el quiebre en la política olímpica británica y desde ese entonces se propuso mejorar su rendimiento mediante la UK Sports, una fundación que recibe dos tercios de sus ingresos de parte de la lotería nacional y que administra los fondos para los deportistas, una idea que se manejó en Uruguay, pero hasta el momento solo quedó nada más que en palabras.

Hasta Atlanta, el gobierno británico gastaba por año US$ 6.535.000 para financiar los deportes olímpicos. Luego, en Sídney 2000, con el fondo ya en marcha, logró superar en 11 veces más ese monto, lo que se vio reflejado en resultados inmediatos: 28 medallas y un 10° del medallero, según informó la BBC.

Cuatro años después, ya como local en Londres 2012, el monto llegó a los US$345 millones y el Reino Unido obtuvo 65 medallas, con el tercer puesto en la tabla general.

La pregunta que planteó la BBC fue si la mayor cantidad de dinero significa más medallas. Los expertos consideran que los números son evidentes en que es así y si bien no se animan a confirmarlo a rajatabla, coinciden que el mayor presupuesto incide en la obtención de mejores resultados.

También se destacó que es clave la forma en que se invierte el dinero y cómo son los criterios para distribuirlo. En Gran Bretaña no hay punto medio: los deportes que demuestran ser exitosos y tienen posibilidades de ganar medallas en los siguientes dos Juegos reciben parte de los fondos, pero los que sufren malos resultados pueden tener un recorte total.

Para asignar los montos, cada federación debe presentar una planificación de costos y un compromiso para lograr determinadas medallas en los próximos olímpicos y paralímpicos. Luego, se evalúa y se reparten priorizando las mejores propuestas.

Colombia se potencia

El otro caso de éxito es el de Colombia, que en Londres ya había demostrado su crecimiento y que en Río logró su mejor medallero, con tres oros, dos platas y tres bronces. Casualmente, al igual que Gran Bretaña, luego de Atlanta 1996 los cafeteros decidieron cambiar de raíz su política deportiva tras los malos resultados.

Las autoridades entendían que sus deportistas podían rendir más y decidieron mejorar la inversión y la planificación.

La clave fue un impuesto de 4% a la telefonía celular impulsado desde el año 2002 por el gobierno de Álvaro Uribe. Según informó la revista Semana, de ese 4%, el 3% va para el deporte y el 1% para el arte. Mediante ese sistema, con el crecimiento de esa modalidad de telefonía, se pasó de recaudar US$ 9,6 millones en 2003 a US$ 43 millones en 2010.

Eso fue acompañado por otras estrategias como mejorar las infraestructuras, expandir el deporte a todo el país y definir las disciplinas con más opciones de medalla: pesas, boxeo, judo, lucha, atletismo y ciclismo, etc.

En Londres, Colombia tuvo el primer indicio de que la planificación daba resultado al ganar ocho medallas, una de ellas de oro. Luego, lo ratificó en distintos torneos regionales, mientras que en los Panamericanos de 2015 superó en medallas a Argentina, Venezuela y a México.

Con respecto a los atletas, el país llevó a la práctica el programa Deportista Apoyado que da incentivos a los medallistas para que se dediquen solo al deporte, pues perciben incentivos y estímulos mensuales que van desde US$ 360 a US$ 1.430.

Además, se consolidó como uno de los países que mejor premió a sus deportistas que lograron preseas en Río, ubicándose en el décimo lugar de los que más recompensan a sus representantes: US$ 57.000 por una medalla de oro, US$ 33.000 por una de plata y US$ 23.000 por una de bronce.

Los colombianos también miraron al exterior para emular planes en su país, como el de Cuba, el sistema de becas de España, y la ciencia aplicada al deporte de EEUU y Gran Bretaña.

Y en pos de mejorar el nivel de sus deportistas con posibilidades de medallas se contrató a entrenadores extranjeros para que los perfeccionen aún más.

En Río, ambos planes permitieron festejar varias medallas.

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