Comenzó el último capítulo de amor

Sebastián Abreu fue presentado este domingo en el Parque Central como nuevo jugador tricolor; una historia que tiene tres ciclos anteriores y muchos goles

Jugó siete clásicos y marcó ocho goles. Con la camiseta de Defensor le hizo un gol a Nacional y no lo festejó; dijo que era “algo íntimo”. Entonces, los códigos del profesionalismo no le permitían abrir su corazón. Después, con el tiempo, le marcó un gol con las nalgas a Defensor, tras desviar un tiro libre de Horacio Peralta. El Loco Abreu y Nacional están marcados a fuego.

Fue y vino. Gritó goles en el Centenario, en el Viera, en el Nasazzi, en el Goyenola, en el Supicci, en Belvedere, en el Franzini, en el Parque...  Grabó con goles cada uno de sus tres estrenos en Nacional. En 2001 contra Paysandú Bella Vista, en 2003 frente a Miramar y en 2004 contra Rentistas.

Siempre fue campeón. Del Uruguayo en 2001, del Apertura en 2003 y 2004 y del Uruguayo Especial en 2005. Disputó 61 partidos oficiales con la camiseta de Nacional y marcó 42 goles. Un goleador fantástico que hoy, a los 36 años, presenta su cuarto ciclo en el club.

Un regreso marquetinero, pero que después de las luces de la publicidad, habrá que coronarlo en la cancha. Y el Loco ha demostrado de lo que es capaz.

Nacional presentó el sábado en su portal oficial un video donde el delantero invitó a los hinchas para esta mañana. “Desde las sierras minuanas paseó por la capital, por América y Europa su locura sin igual...” dice el tema Loco el 13 de Los del Parque con que se presentaron las palabras que Abreu dirigió a los hinchas: “Hola, como ya saben estamos juntos de nuevo, una felicidad enorme. Esto es como cuando te vas de viaje y volvés a tu casa, ¿qué estás esperando?, que te reciba tu familia; por eso estoy acá, para invitarlos de cumplir todos juntos un sueño, mañana (domingo) 10.30 en el Parque, que casualmente en el año 13, el número 13, el domingo 13, me presentaré en el Parque, mi casa, y me gustaría que mi familia, que son todos ustedes, estén junto a mi. Un momento especial, único, que va a quedar marcado para toda mi vida. Mañana (domingo) nos vemos y empezamos un camino juntos, junto a todo el equipo, que hay muchos sueños por cumplir”.

El video tenía un sobreimpreso: “Hacete socio - 24873636 interno 13”. Hasta ese detalle, el interno con el número que Abreu puso de moda, desafiando a la mala suerte. Es imposible pensar en la espalda del Loco con otro número que no sea el 13.

Cuando el martes surgió un indicio claro de que Abreu se desvinculaba de Botafogo y regresaba a Nacional, y fue publicado por El Observador, enseguida brotó la idea de presentarlo el domingo 13. Pero la Policía de inmediato se comunicó con el delegado Alejandro Balbi para informarle que eso era imposible, porque Peñarol jugaba el mismo día por la noche.

Entonces los tricolores le buscaron la vuelta, para eludir la inseguridad y darle la bienvenida a su ídolo el 13, como correspondía. Será a la hora 10:30 en el Parque.

Abreu llegó a Nacional por primera vez en 2001. Hasta ese momento su trayectoria incluía Defensor Sporting, San Lorenzo, Deportivo La Coruña, Gremio, Tecos de México y otra vez San Lorenzo. También algunos partidos con la selección. Sin saber si iba a poder jugar en Nacional comenzó a entrenar en Los Céspedes. “En Minas o cuando venía a ver a Nacional solía usar la camiseta tricolor” dijo aquel día. Luego contó: “Tuve la oportunidad de jugar dos veces contra Nacional, en una de ellas convertí un gol y no lo festejé porque lo sentí de esa forma”. Eso era lo “íntimo” que no había contado hasta entonces.

La negociación con Deportivo La Coruña dio sus frutos y Abreu pudo cumplir el sueño de jugar en Nacional. Al cabo de aquella temporada se retiró campeón.

En 2003, después de defender a Cruz Azul de México, regresó a Nacional. Fue un pasaje accidentado, porque no era clara la legalidad del pase y producto de eso fue inhabilitado dos veces. De todas formas, dejó su huella. En siete partidos marcó ocho goles, dos de ellos a Peñarol.

Después del Clasificatorio y la Copa Libertadores 2004, el presidente Eduardo Ache despidió al técnico Santiago Ostolaza, contrató a Hugo De León y con él llegó Abreu por tercera vez al club.

Jugó un año y se fue a mitad de 2005, después de ganar el Uruguayo Especial con un gol suyo de penal.

Esta es la historia, grosso modo, del Loco Abreu con la camiseta tricolor. Una historia marcada por los goles y por la gloria. Una historia de amor, que a partir de hoy tiene un nuevo capítulo. Que apunta a ser el último, porque la idea de Abreu es retirarse en Nacional. 


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