Colombia demostró que con James sano es candidato

El volante se pareció al del Mundial 2014 y no al de Real Madrid, para que Colombia le ganara a Paraguay y sacara chapa
En una copa en la que Messi no pudo debutar, en la que Suárez calcula cuando puede volver, que Neymar mira desde el palco, tener una figura como James Rodríguez en cancha puede ser una diferencia clave. Aún jugando disminuido por una lesión en el hombro que tarde o temprano lo obligará a pasar por el quirófano, el 10 de Colombia ha sido un jugador clave en los dos primeros partidos de la Copa. Y acompañado por un equipo joven y muy talentoso, el martes ante Paraguay sumó argumentos para ser considerado uno de los máximos candidatos al título.

Colombia venció con autoridad a Paraguay 2-1, mostrando por varios momentos tener el mejor juego ofensivo de la copa. Pero también sufrió alguna zozobra defensiva, lo que deberá corregir a medida que avance el torneo.

James es la manija del equipo. Ayer se paró como enganche, siguiendo el modelo de moda en el fútbol: cuatro en el fondo –incluidos los zagueros de Milan Zapata e Inter Murillo, dos volantes centrales –Pérez y Torres-, y luego, el departamento creativo del equipo: Juan Cuadrado, talentoso y algo lagunero pero impredecible, Cardona -cumplidor- por afuera, James de 10 y Carlos Bacca de 9.

La rapidez de las transiciones defensa-ataque de Colombia fueron clave para hacer la diferencial. La capacidad del equipo de encenderse y en tres toques llegar al arco rival se hicieron insolubles durante gran parte del partido para los guaraníes.

Es que Colombia se aleja del juego del Pacífico tradicional. Toca un poco menos que lo que marca la historia, pero es mucho más vertical que la intrascendente posesión lateral que durante tanto tiempo se le criticó. Y encima, tiene mucho peso en los últimos metros. El martes le falló la puntería: falló al menos cinco opciones claras de gol.

Otro activo de los colombianos es su juego aéreo ofensivo, que sorprendío a un equipo como Paraguay, que tiene allí una de sus mayores fortalezas. Pero todo lo que pesó en el área rival por arriba, lo sufrió atrás. Allí estuvo uno de sus mayores déficits, a través de los cuales el rival, con poco, tuvo opciones cuando era dominado.

Además, en mitad de cancha perdió varias pelotas. Quizás el doble cinco fue el aspecto más flojo del equipo cafetero.

Pero mientras tenga a James, alma del equipo, Colombia está para grandes cosas. Rodríguez encuentra en la selección de Colombia el placer de sentirse valorado, al punto de recuperar la alegría que perdió esta temporada en el Real Madrid. Está comenzando a parecerse a aquel futbolista exquisito que deslumbró en el Mundial Brasil-2014 y del que fue Bota de Oro como máximo goleador con seis tantos.

Pekerman ha sabido mimar a James, convirtiéndolo en pieza irreemplazable. "Se dicen muchas cosas sobre James, pero por talento y compromiso es un verdadero líder", lo defiende Pekerman.

Y hoy, con 24 años, es el capitán del combinado y uno de los ejes para buscar la clasificación al Mundial2018. "Esta temporada le ha tocado vivir situaciones duras en Real Madrid, pero su ánimo es bueno. Esto le servirá para madurar porque es un joven que ha crecido muy rápido", advierte el DT.

Correo para Zidane
Su presencia ante los guaraníes estuvo en duda hasta el último momento, pero Pekerman lo confirmó minutos antes del partido .

"Yo en la selección juego hasta rengo, quiero siempre jugar y estoy feliz aquí porque quiero ayudar", fue la declaración de un James comprometido con su equipo, que podría llevar de nuevo un mensaje velado a su técnico en el Real Madrid, Zinedine Zidane, que lo ha dejado afuera en la recta final de la temporada, incluida la final de la Champions.

El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, le ha puesto el sello de intransferible al contrato de James, pero en el fútbol esos carteles pueden significar dos cosas: valorizarlo pensando en una posible venta en el próximo mercado de pases o transmitirle confianza porque creen que el colombiano puede ser importante en los cuatro años más que tiene firmados.

Mientras su futuro no se decide, James Rodríguez disfruta ser el icono de una selección candidata