Cinco historias de repechaje

La experiencia de la última chance por llegar al Mundial contada por quienes la vivieron

El polémico recibimiento a los australianos en el Centenario. El sufrido viaje a Sídney. La pelea en el banco de Costa Rica que terminó sacando a los ticos del partido. La dificultad de no contar con una cancha sintética para entrenar de cara al duelo en San José de Costa Rica.

La historia del repechaje. Maldito una vez, bendito en otras. La última escala de la clasificación al Mundial cuenta con innumerables historias. Intimidades de los planteles y los protagonistas que en su momento no salen a luz, pero que con el paso del tiempo se revelan.

El Observador consultó a cinco protagonistas de estos partidos que son definidos como la final del mundo. Los nervios, la adrenalina, los estadios llenos, la presión de la última oportunidad. El antes y después de los dos partidos que marcan la carrera de quienes los vivieron.

Cada uno a su manera, cada uno con su forma de sentir y vivir el fútbol. Festejos y alegrías. Bronca, malos arbitrajes, jugadas polémicas que no se olvidan, como le pasó a Jorge Fossati, que no borra de su mente la forma en que le entraron a Recoba para sacarlo de un partido.

Y finalmente el vestuario. El último vestuario de un proceso de tres años en procura de la clasificación. Para quienes la lograron, inolvidable. Para quienes sufrieron la eliminación, el momento deportivo más amargo de sus carreras. Las historias del repechaje.

ÁLVARO RECOBA
REPECHAJE DE 2002
Me acuerdo que tenía unos nervios bárbaros, porque Uruguay había quedado afuera de 1994 y 1998, y la generación para 2002 había cambiado bastante, y la verdad, uno hasta que no clasificara no se veía en el Mundial; parecía algo difícil de conseguir.

Vamos a Australia y perdemos 1-0, fue un partido de nervios, entreverado, con pocas ocasiones, cerrado, después acá la emoción grande, linda, que viví yendo para un estadio fue esa; no me olvido más que de Punta del Este hasta el Estadio había miles de personas en la calle, y llegabas y ya habías jugado un partido en el sentido de la emoción, de la alegría, de la responsabilidad que tenía.

En el partido, creo que nos solucionó bastante que Darío hizo el primer gol a los poquitos minutos y nos dejó más tranquilos. Después fue equilibrado, ellos tuvieron ocasiones también, pero después que el Chengue hace el 2-0 y el 3-0 fue algo increíble. Terminó el partido y el hecho de haber cumplido algo que parecía inalcanzable fue un sueño enorme.

El viaje fue todo complicado: no se consiguió el charter, después a la vuelta ellos ocuparon todos los asientos de business y tuvimos que venir atrás. Pero creo que la rebeldía la sacás en muchas de esas cosas que sabes que estás en desventaja con equipos que económicamente son mucho más fuertes, que tienen más posibilidades, pero una vez que lograste la clasificación todo lo demás quedó de lado.

Fue un lindo partido acá, de mucha emoción, de mucho empuje de la gente; fue una coronación para las eliminatorias que habían sido bastante complicadas, donde habían cambiado al entrenador, pero se logró el objetivo que la gente mismo necesitaba. Yo había estado en el plantel de 1998 en algunos partidos y me dio la posibilidad de ver la sensación que tenía la gente cuando quedás afuera del Mundial.

GONZALO DE LOS SANTOS
REPECHAJE 2002
Fue una experiencia única por el stress deportivo y emocional que vivimos. Llegamos a esa instancia por no lograr el primer objetivo que era clasificar directo. Los partidos del repechaje se viven como finales intensas y sumado a eso que es con la selección de tu país es un sentir único. El viaje fue todo un tema. Lo que nos pasó fue que los australianos armaron el avión para ellos y nosotros viajamos en otra categoría, con una planificación que por ahí no fue la más adecuada para clasificar. Jugar dos finales de cara al Mundial te marca para toda la vida. El antes del partido en Australia acá en el Estadio fue espectacular. Nunca en mi vida vi un Estadio con tanta gente como en el partido con Australia acá. El traslado del ómnibus desde la Posta del Lago, donde se concentraba en aquel entonces, al Estadio fue inolvidable. Yo vi gente arrodillada en la ruta, llegamos con lágrimas en los ojos al Estadio; me acuerdo del Canario García, se le caían las lágrimas.

PROFESOR ALEJANDRO VALENZUELA
REPECHAJE 2006
Jugamos un primer partido en Montevideo en el que merecimos sacar mejor ventaja. No me olvido más lo que fue salir rumbo al Estadio. Llegar y ver a mi hijo en la puerta fue algo que me tocó. Después, el viaje a Australia fue una travesía porque fue un avión militar hasta Chile donde tuvimos que esperar porque salimos tarde y estuvimos aguantando una horay 45’. Recuerdo que festejé mi cumpleaños arriba del avión. Hicimos bien el manejo de cambio de hora, caminamos sin lentes de sol para que se movieran y evitar que durmieran siesta, que se cansaran. Luego le dimos otra melatonina para dormir. El tema fue que, como se cayó el vuelo charter, el viaje no se hizo en las condiciones adecuadas; entonces cuando fuimos al alargue pensé que nos caminaban por arriba, pero los jugadores dejaron todo. Luego hablé con un ayudante de ellos y me contó lo que hicieron y merecían ir ellos. Pusieron tres cámaras hiperbáricas, lámparas para hacer el cambio de horario, pararon en una isla. Otra que me acuerdo fue de un altercado
de Popovic, un defensa grandote, con el Chengue. Luego me tocó el vestuario más triste de toda mi vida. Nunca, en todos mis años de fútbol y miren que perdí finales, había percibido ese dolor del vestuario de Uruguay. Me queda el sentido de culpa de no haber podido…”.

JORGE FOSSATI
REPECHAJE 2006
Yo viví uno solo y te jugás nada más ni nada menos que la ida al Mundial. La historia es cómo llegas a ese repechaje. Y lo nuestro fue muy cuesta arriba; entonces haber llegado fue meritorio por los jugadores. Lo que tengo bien presente es que después de jugar el primer partido acá yo iba para el partido revancha con cosas que no podía transmitirle a los jugadores pero que no podía sacarme de la cabeza tampoco. Una era la forma en que estábamos viajando, lo cercano que era el siguiente partido y buscando en la cabeza formas de disimular esa ventaja que estábamos dando. Y con respecto a ellos yo tenía una idea, pero la corroboré con el tiempo, cuando me enteré detalladamente cómo viajó Australia y no sé si hubo o habrá otra delegación en las condiciones que viajó a Australia. Eso no se lo podés pasar a los jugadores. Por otro lado, me daba ánimo ver que los jugadores que en lugar de hacer puchero o magnificar el tema para tenerlo como excusa, al contrario, le buscaron la vuelta para ponerle buena onda y esto es así. No me canso de repetir que aquel fue un grupo de ganadores de verdad. Y lo otro que llevaba en la cabeza y tampoco lo podía transmitir, por eso digo que cada repechaje tiene su característica, era lo que había sido el arbitraje del danés acá, que a mi gusto era visiblemente tendencioso, no solo por el penal al Chino, los agarrones al Chengue en cada pelota quieta; era una estrategia del rival. Fue determinante para no llevar una ventaja mayor para la revancha. Vivíamos en otra atmósfera de selección que no tenía voces defensoras, ni de la dirigencia, salvo raras excepciones,  ni del periodismo, salvo excepciones. Era una situación extraña del fútbol uruguayo. Yo no encuentro otro repechaje que se haya jugado en tan pocos días de diferencia. Y después tengo presente todo lo que fue el partido revancha. Que Popovic entró a la cancha a sacar al Chino. Ahí pase la noche más amarga, el dolor más grande que tengo en mi carrera como deportista. Nunca sentí un dolor tan grande como esa vez. Nos sacaron con muc
has cosas que no fueron cristalinas. Sentí tremenda impotencia.

DIEGO LUGANO
REPECHAJE 2006 Y 2010
El repechaje es todo lo que se vive, la previa, la intensidad, el movimiento de prensa alrededor del equipo y la locura de la gente. Contra Australia me acuerdo que fue un partido parejo donde marramos muchos goles en Montevideo y donde se pudo haber ganado por mucho mejor diferencia. Y luego la revancha en la que quedamos afuera en la suerte y verdad de los penales. Contra Costa Rica para el Mundial de 2010 fue otra experiencia. En el Estadio costó mucho y el partido tuvo un tinte dramático porque no estábamos preparados para que ellos nos hicieran un gol y nos costó asimilarlo. Mi experiencia me dice que esta historia del repechaje es hasta el último momento, hasta el último minuto, porque es un partido de fútbol donde cualquiera puede ganar y entonces no se pueden dar ventajas.


Fuente: Jorge Señorans enviado a Amán, Jordania

Populares de la sección

Comentarios