Christians tomó impulso

Semifinales. El azul recuperó lesionados y juego como para hacerle frente en la final al favorito: Polo

El final parecía escrito desde hace unas cuentas fechas. Carrasco Polo, el gran dominador de las últimas décadas del rugby uruguayo, llegaba como el número uno de la fase regular y como el de mejor momento de los cuatro semifinalistas. Trébol, sin poder encontrar el equipo en toda la temporada, tenía muchas bajas.

Old Boys con una generación joven que aún no está para campeón. Y Christians, el mejor de la primera rueda por destrozo, llegaba con una racha de lesiones a cuestas: en cinco fechas perdió a dos segundas línea, dos terceras, medioscrum, apertura y wing titulares.

Pero sobre todo sin Arocena y Martínez, los dos creadores de juego, que demostraron estar a gran nivel en esa primera rueda. Pero la historia tiene una vuelta de tuerca más. En las semifinales del fin de semana el azul recuperó a la pareja de medios, y aún con sufrimiento consiguió meterse en la final tras ganarle a Trébol 10-3.

Polo también logró ese pasaje, y con mucha más tranquilidad: un convincente 33-12 ante Old Boys, que ratifica que está un escalón por encima del azulgrana, y al menos hasta el sábado, del resto. Es que Polo sigue siendo el favorito. Porque llega haciendo la gráfica que quiere todo entrenador. Empezando debajo de su promedio de juego, elevando durante el año y acelerando en la recta final. Más o menos como hizo en la tabla, lo que le aseguró el número uno a pocas fechas del cierre de la primera fase.

Pero más allá del puntaje, en el juego Polo está sólido. Con la tranquilidad que le da tener opciones, tanto en los forwards como en los backs. En el ataque luce dinámico y abierto, en las formaciones fijas y también a la hora de patear, con varias posibilidades según el sector de la cancha.

Sin embargo, el sábado Christians logró instalar la duda. Empezó a acelerar. Aún pistonea, aún no tiene el ritmo. De hecho, a pesar de dominar el partido ante los sanduceros, no pudo definirlo y sufrió hasta el final. Pero con el retorno de sus jugadores clave, empezó a recuperar eso que perdió a mediados de año: la confianza. Lógico, el juego que construyó en la primera rueda no lo recuperará de un día para otro, ni de una semana para otra. Pero se juega a seguir recuperando jugadores -le faltaron Storace y Horta en las semifinales- para intentar dar el zarpazo.


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