¿Chino, estás...?

Álvaro Recoba no pudo desequilibrar como en el partido anterior y Nacional no encontró el camino del gol; perdió frente a Cerro en el Tróccoli, todo un clásico

Un clásico. Cerro le ganó a Nacional en el estadio Luis Tróccoli. Los brazos de los hinchas son hélices en la tribuna principal. Cantan, bailan y quieren volar. Festejan otra victoria frente a los tricolores, con los que no pierden desde 2006.

El zurdazo de Pablo Caballero cuando empezaba el segundo tiempo ya atravesó la resistencia de Jorge Bava y se instaló en el corazón de la gente. Un gol que poco tuvo que ver con el trámite de la primera parte, pero que valió tres puntos para Cerro y la pérdida del invicto para Nacional.

La semana pasada transcurrió con las imágenes de las obras de arte de Álvaro Recoba frente a Fénix. Zurdazo al ángulo y gol olímpico. El Chino fue capaz de desenredar un partido complicado en el Parque Central. Una actuación capaz de llevar a la contradicción a quienes elogian el proceso de Óscar Tabárez y al mismo tiempo, al primer tropiezo, piden la convocatoria de Recoba.

Un desempeño que cubrió  errores en el equipo y que ayer salieron a la luz. Recoba no jugó bien (no lo dejaron los rivales) y Nacional no supo cómo desenroscar la madeja. No encontró el equipo otros caminos para llegar al gol. Apostó al centro para Taborda y el grandote (titular por primera vez) se aburrió de bajar pelotas, a veces hasta en exceso, pero sus compañeros no lo sintonizaron.

El control del partido fue de Nacional durante media hora. Un disparo de Píriz desde afuera del área, un derechazo de Recoba que desvió Rolero, una avivada del Chino que ejecutó rápidamente un tiro libre y Núñez no pudo definir y otra buena intervención de Rolero frente a Bueno, cuentan en el haber del tricolor.

Después del gol de Cerro, Núñez demostró porqué es marcador de punta y no delantero. Recoba ejecutó un tiro libre, Rolero desvió el balón que rebotó en el ángulo y le quedó servido al Pichón... su posterior remate no contará entre sus mejores momentos futbolísticos.

Luego, centro y centro. Entró Medina para colaborar con Taborda. Nacional se desarmó y buscó el empate vía aérea. Esos minutos en que los libretos quedan debajo del banco y se apela al cabezazo, al rebote, a una distracción o a la suerte.

Pero no sucedió. Cerro no se distrajo. Rolero y Guillermo De Los Santos fueron un bastiones. Pellejero y Trujillo trillaron el mediocampo con tenacidad. Caballero le puso fuego al zapato, Faletti y Alonso molestaron con velocidad. Mastriani también tuvo momentos de clase. Y cuando alguno se descuidó y abandonó al Chino, Ortiz se encargó de reacomodar las piezas.

Ordenado, sin estridencias, pero efectivo, el albiceleste logró en el Tróccoli su segundo triunfo en el Apertura.

Nacional, en cambio, se quedó sin invicto y preocupado: ¿Qué hacer cuando el Chino anda con la lámpara apagada?  


Populares de la sección

Comentarios