Chile, ofensivo por instinto

El equipo de Sampaoli es "desbalanaceado intencionalmente", lo cual es un riesgo y una oportunidad

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Verticalidad, riesgo, velocidad. Tres palabras resumen el estilo del Chile que enfrentará hoy a Uruguay en Santiago.

Es interesante la transformación futbolística de La Roja en estos años. Porque no siempre fue este equipo del toque y la búsqueda del arco. Más bien, en otra época tuvo un estilo mucho más parecido al de Uruguay.

Fue el Loco Marcelo Bielsa el que le cambió la cara, y transformó al fútbol chileno. Es fácil armar un planteamiento por el estilo cuando se tiene los jugadores de Argentina, pero cuando el talento no lo encabeza Messi, la apuesta es al menos valiente.

El juego de Chile arranca con una línea de cuatro veloz y de baja estatura, que en momentos se ha transformado en línea de 3. Gary Medel es una fija: no tiene gran altura, pero sí mucha entrega y velocidad. El juego aéreo se lo deja para su compañero de zaga Gonzalo Jara, que ganó 41 veces por arriba contra 26 de su compañero de zaga.

En los laterales, Mauricio Isla ha sido pieza permanente. Tiene mucha presencia en el área rival, y de hecho las estadísticas dicen que ha pasado más tiempo en campo rival que en el propio. Del otro lado, Eugenio Mena es un lateral más defensivo, y se queda a hacer el equilibrio cuando el equipo va en malón arriba.

Marcelo Díaz es el "Arévalo Ríos" de este equipo: el equilibrio de un equipo pensado para atacar. Tiene 18 pelotas recuperadas en el torneo, pero también muchas perdidas (23). También tiene tendencia a buscar el pase largo (lo hizo 11 veces).

Al lado suyo aparece una de las revelaciones del equipo en este torneo: Charles Aránguiz, que tiene aún más pelotas perdidas. Empero, ambos son buenos pasadores, con 158 y 188 pases realizados, respectivamente.

Luego de esos seis, los otros cuatro son encargados de crear. Y no tienen mucha más responsabilidad de marca que la primera presión sobre el rival, y de pelear por la recuperación cerca de su zona. Eso es lo que genera más chances para los celestes.

Arturo Vidal es el que arranca más de atrás, aunque con permanente vocación ofensiva. Es el que comienza los ataques, un poco más atrás que lo que hicieron Messi o Pastore ante Argentina, lo que puede suponer que algunos de los "creativos" de Uruguay (Cebolla Rodríguez, quizás, por el lugar desde donde arranca) sea su referencia.

Un poco más adelantados juegan Valdivia y Alexis Sánchez, ambos con mucha proyección ofensiva pero llegando desde atrás, donde se juntan en circuitos con Vidal, con Isla en los desbordes, y con alguno de los volantes centrales. Y arriba los espera Eduardo Vargas, uno de los goleadores trasandinos con dos conquistas, además de las tres de Vidal, el gran protagonista del torneo para los chilenos.

A eso se enfrenta a Uruguay: a una máquina de atacar, pero una máquina que da oportunidades.


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