Chavo Díaz espera el dictamen final

El DT dirigió la práctica y planificó la semana de manera normal, pero este lunes la directiva se reúne para resolver si le acepta el cargo que puso a disposición

Cada gesto, cada movimiento, cada palabra, era importante el domingo en Los Céspedes. Cada persona presente en el complejo del camino Berger podía marcar el futuro. El plantel volvía a entrenar unas horas después del empate contra Cerro Largo, sumando su quinto punto desperdiciado de seis disputados en el Clausura. Pero más grave que eso: volvía después que el técnico Gustavo Díaz pusiera su cargo a disposición de la comisión directiva.

Los dirigentes se reúnen esta tarde para decidir. Públicamente el presidente Eduardo Ache mantuvo su respaldo para el entrenador, pero un dirigente consultado por El Observador dijo que la mayoría de sus compañeros están de acuerdo con aceptarle el cargo.

Es que además del flojo rendimiento del equipo, el jueves Díaz tampoco podrá dirigir frente a Boca porque fue expulsado en el partido anterior. Es más, ni siquiera podrá comunicarse con sus compañeros por handy.

El candidato a asumir interinamente (si Díaz no sigue) es Gustavo Bueno, al tiempo que surgió el nombre de Hugo De León, pero esa gestión, si existió, la llevó a cabo Ache y públicamente no lo va a reconocer mientras no se decida el futuro de Díaz.

Práctica normal
La delegación que viajó a Melo llegó a la hora 3.30 a Montevideo. Los técnicos y los futbolistas durmieron (si es que pudieron hacerlo) en la concentración y a las 10 ya estaban en la cancha. El Chavo Díaz mantuvo una charla con los jugadores como lo hace siempre después de los partidos. Participaron Alexander Medina y Efraín Cortés, quienes luego se apartaron para seguir con sus rutinas diferentes. De acuerdo a los jugadores, el técnico no les habló de su decisión. Los que fueron titulares el sábado realizaron trabajos regenerativos; los demás, fútbol en espacio reducido.

Díaz observó el movimiento parado y con las manos en los bolsillos o en la espalda. El día posterior a un partido los que llevan la carga del trabajo son los preparadores físicos. El asesor deportivo del club, Juan Carlos Blanco, se ubicó en uno de los bancos de suplentes. De pronto le sonó el celular y se apartó para hablar. Fue la única persona con llegada en la directiva que marcó presencia en Los Céspedes. No hubo dirigentes.

“Este es un momento difícil, complicado. Hay que ponerle el pecho a las balas. El fútbol es así”, dijo Cacho Blanco a El Observador. Contó que la noche del sábado habló con Ache, pero éste no le comentó nada sobre la situación del entrenador. Tampoco Díaz le comunicó nada, según expresó.

El entrenamiento terminó a la hora 11. Con las manos en los bolsillos Díaz se dirigió hacia el chalé, centro de operaciones de los entrenadores que pasan por el club. Antes de entrar vio al colombiano Cortés que regresaba del gimnasio, desenfundó una de sus manos, levantó el pulgar y sonrió. Públicamente no habló, quizá lo haga en esta jornada después de la reunión de directiva.

Cortés es todo un personaje. Mientras trotaba alrededor de la cancha principal se detuvo unos instantes para charlar con dos funcionarios de la institución. “Qué quilombo es esto y apenas van dos fechas, imaginate cuando vayan cinco” dijo con su voz fuerte. Alguien añadió: “Aprendió a decir quilombo y ahora lo repite hasta en las notas”.

Por momentos, solo se escuchaba el ruido de las hojas de los árboles azotadas por el viento. Ni siquiera hinchas se acercaron. Apenas dos personas para filmar a los jugadores enviando un mensaje para una quinceañera.

“No le encontramos la vuelta”
Adrián Romero no quiso hablar de este momento del equipo. “Paso”, dijo. Saludó y se perdió en la cocina. Cada palabra puede ser un gol en contra en este momento. Andrés Scotti prefirió no referirse a la situación del entrenador. “Del tema de él no se nada”, dijo a El Observador. Pero opinó sobre el momento deportivo: “El sábado no jugamos un buen partido y eso nos preocupa. En un solo partido funcionamos un rato como equipo y fue contra Toluca. Después, no le encontramos la vuelta”, manifestó el zaguero.

El delantero Iván Alonso es el que mejor rendimiento tuvo de los jugadores que llegaron en el último período de pases, pese a que lo hizo con seis meses de inactividad. El domingo habló con El Observador y fue claro. “Los que hunden o levantan a los entrenadores somos los jugadores. A veces un entrenador no es tan bueno y le va bien, o es un fenómeno y no consigue resultados”.

Señaló que Díaz es “un técnico joven” y que no existe división en el vestuario. “Eso lo tira el periodismo o alguna gente para ver si saca algo. Pero nosotros estamos bien con el técnico y queremos revertir la situación para que esto se tranquilice”.

¿Por qué no encuentran el funcionamiento? “Si tuviéramos la solución… El sábado no se dio el resultado en un partido donde podíamos ir ganando 2 a 0 en el primer tiempo”. Para Alonso, lo mejor es “abstraernos de todo lo que se habla y trabajar”.


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