Cebolla para llorar

Salió de Madrid para jugar, fue a Parma pero no cobró; terminó lesionado en Gremio

Cuando al Cebolla le recomendaron viajar a Parma no lo pensó demasiado. No era para menos. En Atlético Madrid arrancó la temporada jugando cinco minutos, luego cuatro, posteriormente cinco, y unos días después subió a 10. Y así la fue llevando. Los únicos dos partidos que completó fueron por la Copa del Rey contra el desconocido L’Hospitalet.

La situación era insostenible desde el punto de vista deportivo. Quería jugar.

Y al margen de que el técnico Cholo Simeone lo ponía como ejemplo ante sus jugadores, los minutos que le daba no lo conformaban.

Meditó y decidió que era tiempo de cambiar. Pero quedó en claro que fue mal asesorado. Cristian Rodríguez jamás imaginó que desembarcaba en un club plagado de problemas.

Apenas puso un pie en Parma lo mandaron a la cancha. Pero bastaron unos días de convivencia con el plantel para enterarse de que sus compañeros llevaban meses sin cobrar y que el descenso era inminente.

“No sabía que hace seis meses que no se paga a algunos jugadores”, señalaba en una entrevista concedida a ‘Kaiser Magazine’. “Desde fuera las cosas se ven diferente. Pensé que el Parma solo tenía problemas para ganar, pero hay muchos problemas más”, declaró el exjugador del Atlético.

El 4 de marzo Parma entraba en conflicto. Se ponía en duda su continuidad y Rodríguez quedó descolocado. “No se está jugando los fines de semana, no se está pagando... Lamentablemente, hay muchos problemas en este club”, explicó Rodríguez en una entrevista en el programa ‘El Larguero’ de la Cadena Ser.

En Parma jugó cinco partidos completos. En el sexto lo expulsaron a los 87’, no aguantó más y se fue. Terminó rescindiendo contrato.

Como en el horizonte se avizoraba la Copa América, pidió que le buscaran un equipo para jugar.

Porto Alegre fue el destino. Gremio el club. El 10 de marzo los hinchas lo fueron a buscar al aeropuerto, tocó los tambores y debutó a pura adrenalina. Tanta que se lesionó en su debut contra Cruzeiro. Quizás producto de la ansiedad. Rodríguez sufrió un tirón en su cuádriceps derecho.

Aquella lesión le impidió defender a la selección en el último amistoso disputado contra Marruecos en marzo.

En consecuencia, de un contrato de tres meses con Gremio, apenas alcanzó a jugar dos partidos, por lo que terminó rescindiendo el 8 de mayo.

El técnico Luiz Felipe Scolari expresó: “Él tomó la iniciativa de hablar con la dirección y proponer la rescisión contractual. Lógico que estamos frustrados por lo que ocurrió pero consideramos que la mejor salida es la rescisión porque el Gremio dejará de desembolsar dinero”.

El Cebolla tuvo una temporada para llorar. Los números son elocuentes: sobre 49 partidos posibles apenas jugó 19. Pero lo que es peor es que de 4.410 minutos el Cebolla estuvo en cancha en 895, apenas el 20,2%. Con este panorama inicia el período de preparación que le permita llegar en condiciones a la Copa América. Una carrera contra el tiempo, las lesiones y la prolongada inactividad. Un partido complicado para un jugador clave en la celeste. l


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