Cavani no aprovecha la ausencia de Ibrahimovic

El uruguayo, que pedía ser el 9 de PSG y que tiene esa oportunidad al lesionarse el sueco, “no ha respondido a la expectativa creada”

La segunda derrota consecutiva de París Saint-Germain, que sólo había concedido tres en toda la temporada, ha frenado a un equipo que parecía lanzado a batir todos los récords del fútbol francés y que ahora aparece como un conjunto demasiado dependiente de su lesionada estrella Zlatan Ibrahimovic.

La ausencia del atacante sueco desde que sufrió un desgarro muscular en el duelo de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones el pasado día 2, y que estará un mes alejado de los terrenos, ha dejado huérfano a un conjunto que hasta ahora presumía de fortaleza.

Al tiempo, la baja de Ibra ha puesto al descubierto a la figura del uruguayo Edison Cavani, el fichaje más caro de la historia del fútbol francés y que cuando estaba llamado a echarse el equipo a la espalda no ha estado a la altura.

Sin el sueco, PSG dejó escapar la máxima competición continental y, en la resaca, cayó anoche contra Lyon en la que es su segunda derrota en el campeonato.

La victoria final en la liga no peligra, puesto que la renta que acumula con Mónaco, el único rival capaz matemáticamente de alcanzarle, es de diez puntos a falta de cinco jornadas.

¿Ibradependencia?

Pero lo poco habitual del encadenamiento de derrotas, que han coincidido con la ausencia de Ibra, ha abierto un debate en el seno del club.

¿Hay "Ibradependencia? A priori, la ausencia del sueco dejaba franco el camino a Cavani para ocupar el puesto de delantero centro que viene reclamando a lo largo de la temporada, en la que ha tenido que sacrificarse jugando en una banda ante el peso futbolístico y moral que acumulaba Ibrahimovic.

Pero Cavani no ha respondido a la expectativa creada. Justo antes de la lesión de Ibra el uruguayo dejó entrever en una entrevista su descontento con la posición que ocupaba en el campo e, incluso, abrió la puerta a su salida de PSG al final de temporada si no cambiaban algunas cosas.

Sin decirlo claramente, el exjugador de Nápoli reclamaba la posición de "9".

La casualidad quiso que ese puesto le viniera de forma inesperada con la lesión de Ibra. Pero Cavani no lo ha sabido aprovechar.

Cuando todo iba bien, cuando en PSG se creían invencibles, el desgarro muscular del sueco fue analizado, incluso, como una oportunidad para comprobar el verdadero potencial del equipo.

Pero sin su estrella, al equipo le ha faltado personalidad para afrontar los grandes duelos. Quedó de manifiesto en Stamford Bridge, donde defendían el 3-1 favorable logrado en el Parque de los Príncipes, pero cayeron 2-0 frente a Chelsea de José Mourinho.

En los momentos clave de ese encuentro, solo el defensor portugués Thiago Silva pareció tirar para arriba del equipo, pero fue insuficiente y PSG se diluyó ante el juego de los ingleses, que acabaron en semifinales.

Ni el argentino Ezequiel Lavezzi, muy activo durante el encuentro, ni el brasileño Lucas Moura, más desdibujado, plantaron cara a Chelsea. Pero los aficionados parisienses se quedaron sobre todo con la mala actuación de Cavani, porque había pedido paso y porque ocupaba el puesto de Ibra.

Las dudas le entran al equipo a pocos días de que se juegue un nuevo trofeo. El sábado se mide de nuevo a Lyon, esta vez en la final de la Copa de la Liga.

Si el equipo, con Laurent Blanc al frente, no gana este segundo trofeo, las comparaciones dirán que no ha progresado con respecto a la temporada anterior, en la que con Carlo Ancelotti se hizo con la liga y fue cuartofinalista en Europa.

Precisamente el entrenador ha agrandado la grieta al retrasar la renovación de su contrato propuesta por los propietarios cataríes del multimillonario proyecto del PSG.

De pronto, una de las apuestas más sólidas del continente tiembla, duda y mira, como si fuera su última rampa de salvación, al músculo rasgado de Ibrahimovic.


Fuente: Luis Miguel Pascual, EFE

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