Carlos Sánchez, millonario desde la primera prueba

El volante que triunfa en Argentina fue como aspirante a Liverpool con la camiseta de River Plate

El destino suele tener ciertos caprichos. En 2002, cuando apenas tenía 17 años, Carlos Sánchez concurrió al Colegio Pío junto a otros 299 aspirantes a jugar en Liverpool. Concurrió a la prueba con una vieja camiseta de River Plate argentino, “de las truchas, hablando mal y pronto”, recordó Gonzalo Mattos, dirigente negriazul al que no se le escapa ningún detalle. Doce años después, Sánchez luce con orgullo la original del club “millonario”, donde es figura e ídolo.

“Yo le tomé los datos. Había 300 aspirantes y quedaron tres. Carlos, Junior Giordano, un muchacho que juega en Torque, y Damián Cuadro. El técnico era Carlos Iglesias, que lo conocía de Salus. Sánchez fue a un par de prácticas y de inmediato lo fichamos”, dijo Mattos a El Observador.

El crack que es figura en el equipo de Marcelo Gallardo nació el 2 de diciembre de 1984 en Montevideo. Creció en las viviendas del complejo Coami, en Lecocq y Millán. Comenzó a jugar ahí al baby fútbol, siguió en Salus y pasó la prueba en Liverpool.

Mattos contó que Sánchez jugó un semestre en juveniles y fue ascendido por Julio Ribas, entonces técnico del equipo principal de Liverpool. El ayudante de Ribas era Carlos Barcos, que después quedó al frente de Primera: “Físicamente era muy bueno, tenía mucha entrega y marca. Además pasaba bien la pelota. Era un volante importante, de ida y vuelta” expresó Barcos.

El entrenador relató que “yo hice una buena amistad con él y hablábamos mucho. Un día vino medio caído anímicamente, y yo le dije que entrenando y corriendo bien, jugaba. Tenés entrega, sos un volante de ida y vuelta, y con esa actitud, más el cuidado personal, jugás. También le dije que tenía que tener pelota quieta porque le iba a servir para crecer, y se quedaba ensayando. Le gustó la idea y después iba con una actitud impresionante a los entrenamientos”.

Barcos agregó que “me alegra mucho porque creo que me escuchó y lo aplicó. Lo he visto jugar y se merece todo lo que le está pasando. Se lo ganó con humildad, entrega y trabajo”.

Durante su pasaje por Liverpool Sánchez alternó con Voltaire García, se afianzó con Juan Tejera y “con el que más descolló fue con Favaro”, recordó Matto.

En 2009 quedó libre por contrato y lo fichó Godoy Cruz. Las buenas actuaciones en el equipo de Mendoza lo llevaron a River Plate en 2011. En 2013 el técnico millonario Ramón Díaz quería liberar cupos de extranjeros y dejó que Sánchez se fuera al Puebla de México.

En el actual semestre, ya con Gallardo como entrenador, regresó a River. “La opción de compra de River era alta y Puebla no la podía pagar. Por eso volví”, contó el jugador al programa Embajadores del gol, de Sport 890.

La semana pasada Sánchez terminó los trámites para adquirir la nacionalidad argentina. Entonces surgió el rumor de que podía ser convocado a la selección de ese país. Sin embargo, el jugador manifestó en un programa radial de Buenos Aires que “es imposible que me llamen sabiendo la calidad y cantidad de jugadores que tiene Argentina. Yo siempre lo que digo es que mi deseo es vestir la camiseta de Uruguay y cumplir ese sueño”. El mejor camino para llegar a ese destino celeste es seguir “rompiéndola” en River.

El hermano sigue sus pasos

Carlos Sánchez tiene un hermano que juega en la Quinta división de Liverpool. Se llama Nicolás De la Cruz, es generación 1997, y también se

desempeña como volante, aunque con características diferentes a la de Carlos. Gonzalo Mattos, dirigente negriazul, expresó a El Observador que tiene cualidades como para triunfar en el fútbol. Nicolás ya ha sido varias veces convocado para las selecciones juveniles.

 


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