Cambió el semblante en el Complejo

Suárez volvió al complejo y trabajó diferenciado; la recuperación viene a buen ritmo y su participación en cancha se manejará de acuerdo a las necesidades futbolísticas

Los uruguayos conviven diariamente con la interrogante: no hay rincón del país donde no se pregunte si Luis Alberto Suárez llega al Mundial. La pregunta hoy no tiene respuestas claras más allá de las especulaciones que se pueden realizar basadas en experiencias anteriores de jugadores que fueron operados como el jugador de Liverpool. Sin embargo, las caras en el Complejo Uruguay Celeste empiezan a ser más optimistas con el paso de los días, y con argumentos.

Hay plazos que se deben cumplir. Suárez está en la primera etapa de la recuperación, que son los que se basan en tareas de musculación y ejercicios sin exigencias. Ayer se presentó en la concentración y como lo registró El Observador, el salteño se limitó a realizar tareas en el gimnasio.

Pero es evidente que la presencia de Suárez modificó el semblante. Los jugadores que fueron a la conferencia revelaron que lo vieron muy bien y con la fuerza suficiente como para llegar al Mundial. Y si bien no se habla una palabra y nadie hace un pronóstico certero porque todo depende de que no haya pasos hacia atrás en su evolución, hay confianza para que pueda estar a la orden incluso para el debut, y manejar su presencia o no según los resultados que vaya cosechando el equipo.

El parte médico
En el parte oficial no hubo muchas novedades. Según reveló el jefe de la sanidad de la selección (ver nota aparte), la recuperación está dentro de los plazos establecidos por el doctor Alberto Pan: “Está haciendo una buena evolución, tanto que comenzó a trabajar en el Complejo. Está dentro de las expectativas que teníamos respecto a la tolerancia de la carga. Tiene todas las condiciones psicológicas y físicas para hacer una correcta una recuperación. Pero las certezas solo las tendremos en la medida que avance la evolución. La evolución ha sido buena y con 10 días está en el Complejo. En forma sucesiva va a recibir cargas y vamos a tener una noción más clara de su aptitud para el reintegro”, expresó el médico en conferencia de prensa.

¿Qué resta por delante? Luego de terminar las tareas de musculación Suárez pasará a hacer bicicleta, según reveló Pan. Y de acuerdo a lo que pudo saber El Observador esa instancia es inmediata. Será cuestión de horas.

Luego entrará a la cancha. Primero trotes cambios de ritmo. La última parte es la futbolística, que será la que determinará para cuanto tiempo está Luis.

Otros componentes
Hasta acá los aspectos vinculados al aspecto médico. Pero en este tipo de casos hay otras cosas que juegan y que se deben tener en cuenta a la hora de poner a un futbolista. Hay presiones -más si se tiene en cuenta que el protagonista es uno los jugadores más caros del mundo-. Y hay estrategias, porque hay rivales que saben que está en duda.

Esto es fútbol y toda Costa Rica sabe que Suárez está operado de una rodilla. ¿Qué pueden hacer los defensas rivales si lo ven en la cancha? No pasa por mala intención, a veces basta un toque. Sin ir más lejos ocurrió hace poco con Sergio Blanco en Wanderers. El goleador estaba pronto para ser operado antes del final del Clausura, y en el Viera dejaron correr la versión de que estaba realizando trámites en el puerto para sus casas de ropa de niños. En el fútbol, y más en  situaciones como esta, es común que no se le brinden armas al rival.

Sentido común
El médico de la selección, Alberto Pan, es invadido a preguntas sobre cómo está, cuándo vuelve, si podrá jugar. Y en todas las conferencias se maneja de la misma manera. Responde lo que puede decir. Es obvio y entendible.

Pero en toda esta historia de Suárez terminará primando el sentido común. ¿A qué se hace referencia? A que lo llevarán de acuerdo a los resultados.

Según pudo conocer El Observador en base a fuentes médicas del fútbol, el salteño tiene buenas chances –siempre y cuando su recuperación siga como hasta ahora- para estar “a la orden” para el primer partido. A la orden, que quede claro. Y ahí se verá como marcha la cosa en el debut. Si se gana, es seguro que Luis no jugará el segundo encuentro desde el inicio. En cambio si a la celeste le va mal contra los ticos, Luis tendrá que salir a la cancha ante los ingleses.

En consecuencia, la idea primaria es que no jugaría el primer partido, estaría en duda para el segundo y en función del resultado estaría para el tercero, pero claro, todo quedará condicionado a su evolución y a lo que vayan marcando los resultados. Es fútbol y para estos casos se apela mucho al sentido común.


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