¿Cambiar de DT ayuda a clasificar?

En siete de las ocho veces que Uruguay fue a los Mundiales a través del clasificatorio el técnico del proceso fue el mismo; en la restante tuvo dos

El nombre de Óscar Washington Tabárez quedó en la picota luego de que la selección obtuviera sólo dos puntos de los últimos 18 en las Eliminatorias para Brasil 2014, y que quedara fuera de los puestos de clasificación al Mundial. Sin embargo, la historia de los números del clasificatorio mundialista marcan que la estabilidad de nombres tuvo históricamente mucho mejores resultados que los cambios.

No es la única variable en juego, claro está, pero el dato es significativo: la gran mayoría de las veces que Uruguay clasificó a un Mundial lo hizo sin cambiar el entrenador durante las Eliminatorias. En cifras: de ocho clasificaciones que consiguió para la máxima cita, en siete tuvo un solo DT y en una cambió. Por el contrario, de las seis veces que se quedó afuera, en cuatro modificó el entrenador durante la eliminatoria. Y una cifra más: de las cinco veces que se cambió el técnico a mitad de camino, solamente una vez se clasificó al Mundial, y fue la única en que el cambio no se debió a malos resultados.

Desde que en 1958 se juegan Eliminatorias, en Chile 1962, Inglaterra 1966, México 1970, Alemania 1974, México 1986, Italia 1990 y Sudáfrica 2010, los celestes siempre clasificaron de la mano de un solo entrenador.  En 2002 lo logró con dos –Daniel Passarella y Víctor Púa– aunque el argentino no fue cesado por malos resultados, sino que renunció por problemas políticos.

La historia
En 1962, en un clasificatorio muy especial porque la selección tuvo un solo rival, los celestes avanzaron de la mano de Enrique Fernández. Los celestes empataron con Bolivia en La Paz 0-0 y ganaron en Montevideo 2-1.

Cuatro años más tarde, Uruguay repitió la receta de no cambiar el DT en el medio de la competencia. Con Rafael Milans como comandante técnico, y en otro cambio de régimen de disputa con tres equipos por serie, Uruguay se metió en Inglaterra 1966 al ganarle a Venezuela y Perú tanto de local como de visitante.

Para el Mundial de México 1970, el orientador fue Juan Eduardo Hohberg, exfutbolista de la selección. Para la cita de Alemania 1974, el conductor fue Hugo Bagnulo. En ambos clasificó.

Luego, los celestes no pudieron avanzar a los mundiales de 1978 y 1982, pero sí al de 1986. En esa oportunidad, Omar Borrás fue el único DT. Condujo a Uruguay a la Copa del Mundo de México en un régimen de cuatro equipos por grupo.

En la edición de Italia 1990, nueve equipos de Sudamérica compitieron en tres series de tres, debido a que Argentina clasificó de manera directa al ser el último campeón del Mundo. Bajo la conducción de Óscar Washington Tabárez, que cumplió todo su ciclo, los celestes se clasificaron al Mundial. Idéntico proceso que en Sudáfrica 2010, cuando los celestes clasificaron de la mano del Maestro, con una eliminatoria mucho más larga, en régimen de todos contra todos y que se resolvió con éxito para los celestes en el repechaje ante Costa Rica.

Cambió de DT y clasificó
En las Eliminatorias para el mundial de Corea-Japón 2002, los celestes lograron meterse entre los 32 mejores del mundo a través de la actuación de dos entrenadores: Daniel Alberto Passarella y Víctor Púa. El argentino dirigió toda la primera rueda y el primer encuentro de la segunda. Cuando se alejó del cargo, Uruguay estaba quinto.

Decidió irse por el desgaste en la relación con los clubes uruguayos, los cuales no le daban los jugadores que pedía. El caso de Vicente Sánchez fue la gota que rebasó el vaso. Es decir, su salida no se debió a resultados, sino a otros factores.

Siguió el mismo; quedó afuera
También la historia de la selección uruguaya en Eliminatorias tiene capítulos con finales tristes: Juan López fue el técnico campeón del mundo con Uruguay en 1950 y para el torneo de 1958 dirigió las primeras Eliminatorias que Uruguay disputaba. Los celestes se quedaron afuera de esa cita mundialista, en el recordado partido que el combinado cayó 5-0 ante Paraguay en Asunción, un resultado sorprendente para la época. El equipo de López le ganó a Colombia y Paraguay en el Centenario, pero cayó de visitante ante los guaraníes e igualó ante los cafeteros. ¿Resultado? Afuera del mundial.

También ocurrió en 1982. El equipo celeste, comandado por el exarquero campeón del mundo de 1950, Roque Gastón Máspoli, no pudo clasificar por obtener una sola victoria, dos empates y una derrota.

Cambió y quedó afuera
El repaso de la historia también permite descubrir que hubo cuatro veces en los que la dirigencia de la Asociación Uruguaya de Fútbol decidió cambiar de entrenador, pero quedó afuera.

Ocurrió en la clasificatoria para Argentina 1978. Allí se decidió que Hohberg abandonara su cargo, para que asumiera Raúl Bentancor.

En la clasificatoria de 1994 hubo dos entrenadores. Luis Cubilla fue el primero. Dirigió cuatro partidos: obtuvo una victoria, una caída y dos empates. Su salida por malos resultados, motivó la llegada de Ildo Maneiro, quien comenzó muy bien: tres victorias seguidas. Sin embargo, en el último partido, Uruguay cayó con Brasil en Maracaná y quedó afuera.

Las Eliminatorias de Francia 1998 fue el proceso más caótico. Uruguay tuvo tres entrenadores en esa etapa. Héctor “Pichón” Núñez, con el envión de haber sido campeón de América en 1995, ilusionaba con retornar a Uruguay a una Copa del Mundo. Sin embargo, dirigió cinco partidos, de los cuales ganó dos y perdió tres y lo echaron. En su lugar asumió Juan Auntchain, quien ganó dos, empató dos y perdió otros dos y también se resolvió su salida. La llegada de Máspoli, en un nuevo ciclo, fue muy similar: obtuvo dos triunfos, cayó en dos portunidades y logró una igualdad.  Uruguay, otra vez, quedó afuera.

La última vez que hubo un cambio de entrenador y los celestes quedaron por el camino fue en la clasificatoria para Alemania 2006. Juan Ramón Carrasco tomó el liderazgo del equipo desde el comienzo. Su salida se determinó temprano: tras el quinto partido de las Eliminatorias. Es que la dura derrota ante Venezuela de local, la primera en esa competición, fue el detonante. En su lugar llegó Jorge Fossati, quien pudo hacer que Uruguay se metiera en el repechaje, pero quedara afuera con Australia.

En el camino al Mundial de Brasil 2014, los neutrales decidieron seguir confiando en el trabajo Tabárez por encima de los resultados. En noviembre se sabrá si los dirigentes tomaron las mejores decisiones.


Fuente: Ignacio Chans, Juan Pablo De Marco

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